top of page

Lo que no se dice...

21 de septiembre de 2026
Lo que no se dice...
Junta de Aguas.gif

VISITA.- Oficialmente, Claudia Sheinbaum llegó a Ciudad Juárez como parte de la gira nacional “Honestidad y Resultados”, con la que presenta el balance de sus dos primeros años de gobierno. El discurso oficial incluyó el recuento de lo que ya se conoce; comparar lo que se hace ahora y que no se hacia en el pasado, como es que más de 431 mil personas mayores de 65 años reciben la pensión federal en el estado.

SITUACION.- Pero la política tiene otra lectura. Y en Chihuahua la visita ocurrió justamente cuando Morena comienza a entrar en la zona donde las señales pesan más que los discursos. El proceso electoral de 2027 ya está en marcha y la definición interna de Morena para la gubernatura está a la vuelta de la esquina. Por eso resulta difícil mirar la visita únicamente como una rendición de cuentas.

PROSELITISMO.- El acto tuvo todos los ingredientes de una demostración política: estructura territorial, movilización, programas sociales, operadores y una concentración multitudinaria en Ciudad Juárez, el principal bastión electoral de Morena en Chihuahua. Eso no convierte automáticamente el evento en un acto electoral ilegal, pero sí permite advertir que la dimensión política del acontecimiento fue mucho mayor que la estrictamente informativa.

CLASE.- Lo que recibió Chihuahua fue, en buena medida, una clase de historia política de la Cuarta Transformación: independencia, soberanía, pueblo, bienestar, transformación y defensa de la patria ocuparon buena parte de la narrativa presidencial. La propia Presidencia presentó el mensaje desde Juárez bajo la idea de que México es libre, independiente y soberano y llamó a defender la patria.

MEDICINA.- Fue una fuerte dosis de identidad partidista y de continuidad del movimiento. La proporción entre rendición de cuentas y narrativa política es, por supuesto, una lectura editorial; lo que sí puede comprobarse es que el discurso presidencial combinó resultados gubernamentales con una defensa explícita del proyecto de transformación.

COSTO.- Y ahí aparece la pregunta incómoda: ¿cuánto costó montar una operación de esta magnitud? No solamente el escenario, sino traslado de estructuras, seguridad, logística, organización y movilización.

CLIENTELA.- También quedó expuesto el músculo de los programas sociales. La propia Presidencia destacó a los más de 431 mil adultos mayores beneficiarios en Chihuahua. Eso representa una base social enorme y políticamente visible. Pero hay que separar dos cosas: ser beneficiario de un programa público no significa ser militante ni necesariamente simpatizar con el partido gobernante. Convertir automáticamente beneficiarios en “acarreados” es la consigna.

MARU.- Y en medio de esa demostración apareció la gobernadora. No estaba necesariamente en el guion inicial de la visita presidencial que ambas sostuvieran una reunión privada de fondo. Sheinbaum solo coincidio con Campos en el aeropuerto y para lo demás le dio una cita con la Secretaría de Gobernación.

OBLIGADA.- No diría que la presidenta fue “obligada” en sentido literal, pero políticamente sí quedó colocada frente a una situación que no podía simplemente ignorar. Una gobernadora de oposición le había pedido públicamente un espacio y había puesto sobre la mesa seguridad, agua, ganadería y otros asuntos estatales. La reunión terminó ocurriendo. Maru consiguió, al menos, que la presidenta tuviera que escucharla.

MAESTROS.- Y hubo otra escena que tampoco estaba en el guion: la protesta de trabajadores de la educación federal. Ahí estuvo quizá la parte más incómoda de la visita. Porque una cosa es llegar a una plaza organizada para escuchar a la presidenta y otra encontrarse con trabajadores que llevan años esperando respuestas.


PROMESAS.- Porque ahí está la diferencia entre un discurso presidencial y una respuesta de gobierno. Si frente a demandas acumuladas durante años solamente hubo escucha y palabras, el saldo para quienes acudieron a reclamar puede resultar bastante magro. Y si no hubo fecha, responsable, presupuesto, mecanismo de seguimiento o compromiso verificable, difícilmente puede hablarse todavía de una solución. Una gira de resultados puede presumir obras y programas.

MORENA.- Y finalmente queda la pregunta que probablemente todos estaban haciendo mientras escuchaban el discurso presidencial: ¿quién se quedó con la lectura política de la visita? Cruz Pérez Cuéllar y Andrea Chávez tuvieron oportunidad de mostrar estructura. Cada grupo necesitaba identificar a los suyos y hacer visible su capacidad de movilización. La concentración no define por sí misma quién será candidato, pero sí forma parte del inventario que los grupos representan.

REMATE.-Entonces, ¿a qué vino Claudia Sheinbaum a Juárez? Formalmente, a rendir cuentas. Políticamente, la visita tuvo muchas más capas: informar, defender el proyecto de la Cuarta Transformación, exhibir capacidad de convocatoria, encontrarse con una gobernadora que le había pedido audiencia.

REAL.- Y quizá ahí está la verdadera paradoja: la presidenta llegó a Juárez para hablar de lo que su gobierno ha hecho; terminó también escuchando lo que todavía no ha hecho. La primera parte quedó en el discurso. La segunda quedó pendiente de respuesta.

fruteria alvidres_page-0001.jpg
Telcel 2.gif
bottom of page