Lo que no se dice...
26 de octubre de 2026


DESESPERACION.- Morena reproduce en Parral las disputas por las candidaturas estatales. Apenas inicia esto y ya algunos no disimulan su desesperación por querer ser tomados en cuenta por la vía del dedazo. Buscan legitimar sus aspiraciones por la vía del madruguete y la descalificación. A nivel de tierra simplemente no cuadran los números con las aspiraciones, Leonel Chavira es el morenista más votado en Parral en el 2024.
CONTAGIO. La fiebre sucesoria que invadió a Morena durante la disputa por la candidatura al Gobierno de Chihuahua empieza a reproducirse en los municipios, como si se tratara de una epidemia política para la que todavía no encuentran vacuna. Parral no es la excepción. Las y los aspiracionistas se multiplican, los grupos se disputan territorios y los proyectos personales empiezan a confundirse con las causas colectivas.
VENTAJOSOS.- Hay quienes, en nombre del alcalde con licencia de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, pretenden hacer de las actividades de respaldo político una especie de negocio particular, mientras otros parecen haber descubierto que los recursos y apoyos destinados a fortalecer el proyecto estatal pretenden que les subsidien sus propias ambiciones locales.
LLORONES. La agrupación denominada Amigos de Cruz Pérez Cuéllar corre el grave riesgo de incluir en su estructura un sector que bien se les puede denominar “los llorones de Cruz”. Se trata de quienes han confundido el respaldo político con el derecho a exigir candidaturas como recompensa por los servicios prestados y eso bajo sueldo y compensaciones del proyecto estatal.
NEGATIVA.- Es decir el perfil que los delata muestra que lejos de propuestas, ampliar simpatías o fortalecer la estructura territorial, algunos de sus integrantes habrían optado por el camino fácil de desacreditar proyectos competidores y han hecho de la descalificación la forma más primitiva de hacer política.
ASPIRACIONES. En medio de ese escenario aparece Vanessa Terrazas, quien busca posicionarse como una opción viable para la candidatura de Morena a la presidencia municipal de Parral. Para ella, la consigna es que “la tercera es la vencida” sus antecedentes electorales y sindicales aconsejan revisar cuidadosamente las cuentas antes de organizar las incursiones que ahora buscan capitalizar.
DATO.- La aspirante aun no dilucida que una cosa es levantar la mano y otra conseguir que se la levanten desde arriba y una muy distinta lograr es que los ciudadanos depositen una boleta a su favor. Los buenos deseos no sustituyen los resultados.
ANTECEDENTES. La primera experiencia de la aspirante llegó hace tres años, cuando Vanessa Terrazas terminó convertida en candidata de Morena a la diputación local por el Distrito 21, producto de los acomodos derivados de los criterios de género. La decisión tuvo un damnificado político en casa: su esposo, Jorge Rivas, quien había desplegado espectaculares por distintos puntos de la ciudad con la esperanza de obtener la postulación. De poco le sirvió la inversión publicitaria. Mientras él aparecía en las alturas de las estructuras metálicas, su cónyuge terminó apareciendo en la boleta electoral.
RESULTADOS. Aquella candidatura tuvo un desenlace bastante menos espectacular que la publicidad que la antecedió. Vanessa Terrazas obtuvo 18 mil 840 votos frente a los aplastantes 32 mil 216 alcanzados por Guillermo Ramírez, una diferencia de 13 mil 376 sufragios que dejó escaso margen para las interpretaciones triunfalistas. Morena compitió entonces sin coalición en esa elección y, aun en el ejercicio hipotético de sumar los votos obtenidos por el Partido Verde y el Partido del Trabajo, la distancia habría sido insuficiente para revertir el resultado. Dicho de otra manera, una cosa eran las expectativas construidas en las reuniones políticas y otra muy distinta la voluntad expresada en las urnas. Los números fueron tan contundentes que ni con toda la buena voluntad del mundo se podían convertir en victoria.
PARADOJAS. Pero las cifras adquieren mayor relevancia cuando se revisa exclusivamente Parral, municipio que ahora pretende gobernar la excandidata a diputada. De los 18 mil 840 sufragios obtenidos en todo el distrito, 12 mil 373 correspondieron a la ciudad. Y aquí comienza el verdadero dolor de cabeza para quienes gustan de presentar aquella experiencia como una carta de fortaleza electoral. Vanessa fue la propuesta morenista con menor votación total en el municipio frente a las otras candidaturas locales de su partido.
COMPARACIONES. Leonel Chavira, candidato a la sindicatura, consiguió 15 mil 119 votos con el respaldo de Morena y el PT, de los cuales 12 mil 687 correspondieron exclusivamente a Morena. Por su parte, Otto Valles alcanzó 15 mil 331 sufragios bajo una alianza similar, 11 mil 733 provinieron de la votación individual morenista. Así, mientras la suma total colocó a Vanessa por debajo de ambas candidaturas. Los números tienen esa desagradable costumbre de decir exactamente lo que dicen y no necesariamente lo que los operadores políticos quisieran que dijeran.
CONTABILIDAD. En aquella aventura electoral también participó César Alemán como parte del equipo de la entonces candidata a diputada local, él podría dar testimonio desde adentro de que las cuentas no cuadraron nunca. Ahora él no aparece entre los promotores de las aspiraciones de Terrazas ¿será que ya le perdió la fe? o Quizá decidió guardar la calculadora.
INTENTO. La siguiente experiencia de Vanessa Terrazas se desarrolló en el terreno sindical, durante la disputa por la dirigencia de la delegación de los trabajadores del Tecnológico. No encabezaba la planilla pero era parte del grupo favorito, pertenecía al grupo de los que estaban en el poder de la delegación, era el continuismo pero terminó derrotada en un proceso donde la estrategia política habría resultado contraproducente.

HISTORIA.- La campaña quedó marcada por un discurso que vinculaba el triunfo sindical con la posibilidad de cambiar a la directora del plantel pese a que Lourdes Villanueva ha mostrado resultados no evitaba una vendetta que tenía marcada desde la campaña del 2024, casi como una propuesta de campaña. Una cosa era competir por la representación de los trabajadores y otra pretender convertir una organización sindical en instrumento para ajustar cuentas políticas. Los electores, que también saben sumar y restar, terminaron pasando la factura.
PUENTES. No fueron ciertos ni fehacientes los vínculos que la aspirante aseguraba mantener con instancias de la Dirección General de los Tecnológicos, de donde, se podría generar un respaldo que nunca llegó. Aquellos puentes políticos no condujeron a la victoria prometida. Esa fue la segunda oportunidad que se escapó, dejando una lección elemental: presumir relaciones con las alturas no necesariamente garantiza tener los pies bien puestos sobre la tierra.
BANDAZOS. La trayectoria reciente de Terrazas también registra acercamientos con operadores del Bienestar en momentos en que ese grupo político se encontraba distante del proyecto de Cruz Pérez Cuéllar en el que ella militaba y gracias a eso es consejera estatal. Aquel movimiento fue interpretado como un cambio de lealtades que, visto desde el escenario actual, fue poco afortunado. La política tiene esas ironías: se abandona un barco pensando que el siguiente llegará primero al puerto y, cuando cambian los vientos, resulta que hay que regresar al muelle original y solicitar el lugar que abandono. Hoy Vanessa busca reposicionarse en el crucismo pese a tener en contra a quienes si se quedaron en el barco y siguen hasta ahora.
TERCERA. Ahora sí, la tercera podría ser la vencida. La posibilidad de la candidatura a la alcaldía de Parral representa una nueva oportunidad aunque el camino elegido otra vez inicio con el pie izquierdo.
SUELDO.- Una facción de Amigos de Cruz, saltándose el liderazgo local de Raúl Luna solicitó audiencia el viernes con el principal referente del proyecto estatal para plantear la conveniencia de que Vanessa fuera designada como defensora de la Cuarta Transformación en Parral. Hasta ahí, nada extraordinario: gestionar respaldos forma parte de la actividad política.
TRANSFORMACION.- Lo verdaderamente interesante es que, la petición buscaría una definición anticipada, incluso por encima de las encuestas o de los mecanismos internos que deberían determinar la candidatura. Quienes públicamente defienden los procesos internos y la voluntad de las bases estarían solicitando, en privado, que la decisión llegue desde arriba. ¿Democracia para el discurso y dedazo para los resultados?
ENCUESTAS. El problema de fondo es bastante sencillo. Si Vanessa Terrazas cuenta con el respaldo ciudadano suficiente, si sus números son competitivos y si verdaderamente representa la mejor opción para Morena en Parral, ¿qué necesidad existe de solicitar una definición anticipada en la que además se descalifique a los adversarios más allá del género? ¿Por qué no permitir que las encuestas hablen? ¿Por qué buscar la línea política antes de que se desarrollen los procedimientos internos?
REALIDAD.- Durante los eventos de la gira de Pérez Cuellar en Parral, el de la Vanessa Zambotti marcó el quien es quien en cuanto al respaldo social en aportación de asistentes, ¿es por esas cuotas incumplidas que se subliman las inseguridades?
RIESGOS. Para Cruz Pérez Cuéllar, la situación tampoco resulta menor. Su proyecto estatal necesita sumar respaldos municipales, es decir personajes que lleguen a aportar y no a beneficiarse o colgarse como hasta ahora reduciendo su representatividad a una ventanilla de reclamaciones.
DEFINICIONES. Vanessa Terrazas tiene, desde luego, el derecho legítimo de buscar la candidatura. Sus derrotas anteriores tampoco representan una condena permanente ni impiden que pueda construir una opción competitiva. ¡La tercera es la vencida! Si, la tercera oportunidad de comprobar que las aspiraciones personales no siempre coinciden con las preferencias ciudadanas.
REMATE. Por lo pronto, en Morena Parral queda flotando una pregunta que ningún operador ha logrado despejar: si las encuestas serán las encargadas de decidir, ¿para qué tanta prisa por conseguir el dedazo? O será que cuando los votos no alcanzan, siempre queda la esperanza de que alcance la influencia.




