Lo que no se dice...
11 de diciembre de 2025


DUARTE. - La detención del ex gobernador César Duarte avanza, por más que su defensa intente instalar la narrativa de que se trata de un error administrativo, una mala interpretación o incluso un caso de doble juzgamiento. Nada de eso ha surtido efecto hasta ahora.
JUZGADOR. - El juez federal que lo requirió en Almoloya, en el penal del Altiplano, el más simbólico del país, decidió mantenerlo bajo resguardo en esa misma prisión hasta que su situación jurídica se esclarezca. Quedo recluido en esa cárcel y en ese solo gesto se resume el tamaño del enigma que lo rodea: ¿tendrá el exgobernador la posibilidad de enfrentar el proceso en libertad? Jurídicamente, es posible. Políticamente… es otra historia.
MENSAJE. -La prisión preventiva más allá de los argumentos técnicos envía un mensaje que la clase política entiende con precisión quirúrgica: Duarte sigue siendo una figura con peso simbólico, incómoda para algunos, útil para otros, y siempre peligrosa para varios.
PROCESO. - Su libertad habría sido interpretada como un respiro para él y para su círculo, quizá incluso como el preludio de un retorno gradual a ciertos espacios. Mantenerlo en detención, en cambio, reconfigura los esquemas del grupo duartista.
DATO. - El mantenerlo en reclusión tiene varios “beneficiados” y eso hay que decirlo más allá de la simpleza del término: los beneficiarios no están solo en Morena. Quien crea que el oficialismo federal es el único que capitaliza el encierro del exmandatario desconoce el trasfondo. También en el PRIAN se respira alivio, discreto pero real y no solo de quienes son sus adversarios naturales, también de quienes están relacionados con su actuar y que ahora les pesaba no solamente esa relación sino la influencia que estaba ejerciendo en la toma de decisiones en el entramado político.
VISION. - La razón es clara. Duarte, desde su salida de prisión hace un año y medio, había retomado presencia pública, hubo casos que ganó y que capitalizó mediáticamente a su favor, influyendo en la percepción, mostrando con ello un nivel de soltura que incomodaba a muchos actores que gobernaron con él. Para varios cuadros vigentes en el ejercicio del poder, su reaparición traía consigo riesgos: expedientes pendientes, memorias incómodas, operaciones cruzadas, alianzas que nunca se transparentaron. Su retorno a escena despertaba temores de un reacomodo incontrolable.
MENSAJE. - Por su parte, en Morena la detención cumple un propósito político más inmediato: exhibir mano firme, consolidar el discurso anticorrupción y, de paso, enviar señales hacia Chihuahua, donde el partido busca ganar terreno rumbo al 2027. Duarte preso funciona como un trofeo narrativo que la oposición difícilmente puede disputar.
SUSPENSO. - La incertidumbre sigue vigente. La pregunta no es solo jurídica; es profundamente política, hasta ahora está en prisión preventiva y en la cárcel, pero el sábado se define si se le vincula a proceso y con ello también si se ratifica, en dado caso, que se mantiene en prisión.
DUDA. - Sin duda, el mayor plus que tiene la detención de Duarte es mantenerlo preso, ya que, aunque eso no signifique que es culpable, en el imaginario colectivo si se representa como una equivalencia y ello genera lucro político para los captores.
DUDAS. ¿Se le permitirá enfrentar el proceso fuera del penal? La respuesta tiene implicaciones directas en el comportamiento de los grupos duartistas, en la recomposición del PRI estatal, en los equilibrios del PAN y, por supuesto, en las expectativas de Morena.
AGREGADO. - En la historia reciente de Chihuahua, Duarte libre es un actor. Duarte encerrado es un instrumento. Y eso —para bien o para mal— conviene a muchos más de los que se atreverán a admitirlo.

Desde la Rumorosa…
VACIOS. - En política no existen los vacíos. Cualquier espacio que se descuida, se llena. Y en estas fechas decembrinas, ese principio se confirma con una claridad quirúrgica. Tradicionalmente, los gobiernos —municipales, estatales y hasta federales— han usado esta temporada para construir cercanía, amarrar alianzas, fidelizar bases y, por supuesto, mantener conversaciones que el calendario electoral no permite hacer frente a reflectores. Las fiestas navideñas son, desde siempre, un escenario privilegiado de operación política.
LOCAL. - Sin embargo, todo indica que este año el municipio decidió bajarles el volumen a estas acciones. Sea por cálculo, desinterés o simple omisión, la ausencia del tradicional convivio oficial dejó un hueco… y de inmediato varias figuras voltearon a ver el espacio disponible. Porque si algo saben los aspirantes rumbo al 2027 es que cualquier oportunidad de posicionarse vale oro.
AVANCE. - Quien reaccionó más rápido —y con señales claras— fue el equipo de Cruz Pérez Cuéllar. El alcalde juarense, con la mira perfectamente puesta en un proyecto que trasciende su municipio, organizó varios eventos decembrinos, uno de ellos particularmente revelador: la fiesta de Navidad con medios de comunicación, programada para el próximo día 20 en esta ciudad.
COLONIZAR. - El alcalde viene con un calendario de varias actividades, entre las que se encuentra participar en reuniones políticas y de actividad social, posiblemente con el radio teletón parralense.
MUESTRA. - Esta gira del alcalde de Juárez es la continuación de lo que viene realizando en el resto del estado, ha intensificado la presencia, por aquello de las preferencias, la popularidad, pero sobe todo ¡la operación política!
CITA. - En Parral hará una reunión navideña con los medios de comunicación locales, esto en un gesto pequeño en apariencia, pero enorme en lectura política. Hasta ahora, Pérez Cuéllar realizaba estos encuentros en Ciudad Juárez o en la capital y ahora tocara base en la capital del mundo a sabiendas de los vacíos que el poder local está generando. Se trata de una estrategia que busca expandir territorio, ampliar interlocutores.
REAL. - La visita del alcalde juarense a Parral tiene un doble propósito: reposicionamiento y presencia. Y llega, coincidentalmente cuando el municipio local parece haber renunciado a llenar un espacio que tradicionalmente era suyo. La política no tolera las ausencias, y mucho menos en tiempos preelectorales.
MOVIDA. - Las elecciones están tocando la puerta. Los que quieren llegar al 2027 empezaron a moverse antes que los que deberían. Y en política, como en la vida, gana quien entiende que los vacíos no se observan: se ocupan.








