Lo que no se dice...
31 de marzo de 2026


PAN. - Los tiempos electorales se tornaron en cuenta regresiva para la elección del 2027, cada quien en su entorno vive su propia experiencia, dilema o infierno, según corresponda a su grupo de interés.
LOCAL. - A nivel local, en Parral, el panorama para Partido Acción Nacional no es precisamente un paseo por la vialidad del rio, sino más bien un laberinto donde todos creen tener la salida… pero nadie tiene el mapa.
PRIMERA. - De entrada, la única figura que está en posición de tirado real, mas no amarrado es la del alcalde Salvador Calderón. Con alianza o sin ella, es el nombre que el panismo local tiene más a la mano para poner en la boleta el próximo año. No necesariamente por entusiasmo desbordado, sino porque, simple y llanamente, no hay mucho más de dónde escoger y además desde la alcaldía es más fácil desde la alcaldía que luchando en contra del poder local.
PELICULA. - Pero como el proceso rumbo a la nominación se ha convertido en algo así como la historia que sirve de guion para una película de corte político, siempre aparecen los “extras” que quieren volverse protagonistas.
EMERGENTE. - Ahí está Pedro Villalobos, un priista en proceso de exilio que, curiosamente, ha sido adoptado por algunas encuestadoras como si ya trajera credencial azul en la cartera y eso está muy alejado de la realidad.
INTEGRANTE. - Lo que es una realidad es que de gobierno del estado le han dado recursos para que se entretenga y cree una base electoral que después debe poner al servicio de la causa. Es parte de la estructura estatal y él mismo insiste, aprovechando la encomienda que le fue asignada, en estar en la conversación… aunque el panismo de cepa no le comprar la idea de ser parte de su estructura.
PROPUESTA. - Villalobos, además, juega una carta que parece más desesperada que estratégica: alinearse con la causa, hasta ahora poco rentable, la de Gilberto Loya. El respaldo ha sido interpretado como un intento por llamar la atención del grupo de Marco Bonilla que es a donde realmente tienden las preferencias panistas a la gubernatura y de cuya eventual designación dependerían otras posiciones locales y regionales.
MANOTEO. - El problema es que, hasta ahora, de ese lado no ha llegado ni invitación… ni acuse de recibido pese a que es parte de la estructura oficial del gobierno estatal ¿o será por eso? Pero la única plataforma que hasta ahora ha tenido el oriundo de la López Portillo demostrar que puede convocar personas para ser parte de un movimiento social territorial es con Gilberto Loya, pero parece no ha sido suficiente.
TERCERO. - Luego emerge un tercer frente, ese que tampoco ha pedido permiso para meterse a la pelea: el dúo dinámico (o disonante, según se vea) de Arturo Rubalcaba y Homero Armendáriz, el ex funcionario del gobierno estatal y el actual regidor.
DATO. - Para Rubalcaba, quiere “lo que caiga”, candidatura incluida y el segundo ya levantó la mano sin pudor para la sindicatura. En ambos casos ninguno de ellos toca base en el partido, es decir cuando lleguen los tiempos será uno de los reclamos que se les tenga guardados ya que la institucionalidad no la han demostrado tras la derrota interna que sufrieron cuando Rubalcaba intento hacerse de la presidencia del partido.
CONDICION. - Los vasos comunicantes con Movimiento Ciudadano para Homero y Rubalcaba no son distantes, por lo que, en caso emergente, los puentes estarían abiertos, al menos esas son las especulaciones, por aquello de que las condiciones en el PAN hasta ahora no han sido generosas.

SEPARACION. - Lo interesante aquí es que, hasta hace poco, su principal fuente de oxígeno político era precisamente Pedro Villalobos. Pero como suele pasar en los grupos donde la cohesión es la conveniencia, la relación terminó en distanciamiento. ¿La razón? Una mezcla de protagonismos, celos políticos y —dicen— hasta intentos de bloqueo en eventos organizados para el propio Gilberto Loya pese a que los tres eran parte de la estructura, parece que unos querían lucir más que el otro.
PROPUESTA. - Así, entre versiones, filtraciones y sospechas, lo que queda es un PAN dividido en micro proyectos personales, donde cada quien construye su candidatura… aunque el partido no construya una ruta común.
PROYECCION. - Al final, en el partido que está bajo la dirigencia local de Rubén Alvídrez, el diagnóstico es tan claro como incómodo: hay aspiraciones de sobra, pero cohesión en abonos chiquitos, pero en política, cuando todos quieren ser candidatos y nadie quiere ser equipo, lo más probable es que terminen compitiendo… pero contra ellos mismos y ese es el reto mayor que tiene el dirigente partidista.
Aviso a nuestros amables lectores. -(Con motivo del periodo de semana santa, las columnas políticas de Expresión Libre Parral abrirán un receso, gracias por su comprensión)




