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¿Qué es el amor?

1 de noviembre de 2022
Irvin Omaet Alemán Hernández.

Irvin Omaet Alemán Hernández.

Ingeniero aero espacial

El amor, eso que las comedias románticas de Hollywood y las películas infantiles nos venden como felicidad absoluta y plenitud, ese “y vivieron felices por siempre”, eso que tus papás quizá te enseñaron que consistía en tener detalles con la persona que te gusta para poder abrazarla, besarla, etc. El amor, lo que sientes cuando ves a tu compañera de oficina, o al papasote del gimnasio, o a alguno de tus primos (si eres de Monterrey). El amor, aquello que demuestras dedicándole canciones a esa persona, regalando chocolates y escribiendo cartas en las que le dices lo mucho que la necesitas en tu vida, que sin ella morirías. Bueno, pues el amor… no es nada de eso. Achinga ¿Cómo de que no? Si eso es lo que siempre escuchas cuando alguien habla de amor, eso es lo que siempre ves en películas románticas, lo que ves que las parejas “felices” siempre hacen el uno por el otro en redes sociales. Pues no, nada de eso es amor, lo que se te ha vendido durante toda tu vida ha sido una interpretación incorrecta del amor derivada de un movimiento romántico que fue deformado y tergiversado a través de los años y las generaciones hasta llegar a la nuestra: donde aún existen personas que creen que dar muestras de dependencia emocional y falta de autoestima es equivalente a amar a alguien. Déjame te lo pongo un poco más claro, esas canciones y poemas en los que el o la poeta dice que daría todo por su pareja o persona amada, en los que dice que le bajaría el cielo y las estrellas, en los que dice que pelearía con miles de dragones y esperaría cientos de años sólo por poder estar junto a él o ella, todo eso no es amor, es romanticismo y del peor de todos, romanticismo basura, vacío. Creo que la mejor diferencia entre un romanticismo vacío y falto de significado y uno mesurado y que simplemente existe para expresar artísticamente el amor por la pareja lo explica Jaime Sabines cuando dice “Si te digo que te necesito… te miento. Pero si te digo que no te necesito… también te miento. A ver si me explico, no eres mi aire, no te necesito para respirar, pero sin ti… no siento que respiro”. Pero ¿cuál es la diferencia entre amor y romanticismo? Bueno, pues la RAE, de entre otras pocas definiciones, dice que el romanticismo es “Sentimentalidad excesiva” o sea que el romanticismo puede ser aplicado no sólo a temas de amor o de relaciones de pareja, también puede aplicarse y de hecho se hace con otros temas como la muerte, la guerra, etc. Entonces la palabra “romantizar” que es un neologismo mal traducido pero aceptado por la RAE de la palabra en inglés “romanticize” y la cual se traduce más concretamente como “idealizar” significa precisamente eso, idealizar situaciones, personas, hechos históricos y demás cosas, viéndolas como perfectas o por lo menos resaltando en exceso sus cualidades positivas mientras que atenuamos o disimulamos sus características menos positivas; incluso a veces cayendo en el error de atribuirle a ese objeto idealizado propiedades que en realidad no posee. Por lo tanto el romanticismo en relaciones de pareja que se te ha inculcado a lo largo de tu vida no es el verdadero amor, sino una versión idealizada del mismo, una telenovela perfecta que nos contamos día con día para evitar pensar en la realidad: el amor no es perfecto, no es todo color de rosas ni tampoco es un sentimiento o una forma de comportarse únicamente con tu pareja o con tu familia y seres queridos. Pero entonces ¿Qué es el amor? Bueno, pues… no sé. Tranqui tranqui tranqui, que la verdad nadie lo sabe, incluso los más grandes e incomprendidos genios de la historia que dedicaron su tiempo y energía a develar los misterios del amor no lograron encontrar una respuesta concreta. Así que quien te diga que sabe lo que es el amor, está mintiendo. Si tuviera que definir al amor con una sóla palabra, diría que es un Ápeiron. ¿Y qué demonios es un Ápeiron? ¿Con qué se come? Bueno, el Ápeiron, del griego “sin límites”, “sin definición” es el principio ordenador de las cosas que describía Anaximandro de Mileto, él decía que aquello de lo que provenía el todo era algo que no podía definir; así pues, no puedo decirte qué es, pero sí lo que no es. Entonces, el amor es también un “algo” para lo que tenemos nombre, pero no sabemos qué es. Sabemos, sin embargo, que el amor no es depender emocionalmente de una persona, no es velar por sus intereses esperando a que él o ella vele después por los tuyos. El amor tampoco es un sentimiento o una emoción, pues estos son pasajeros y muchas veces dependen de las circunstancias bajo las que nos encontramos. Tampoco puede ser una cualidad exclusiva de los humanos para con los humanos, pues escuchamos muchas veces a gente que ama a otros seres vivos, a una cualidad, un estilo de vida o a la vida en sí misma. Bueno, bueno, ya definimos algunas cosas que no son amor, pero entonces ¿Por qué el título de este artículo es “¿Qué es el amor?” si no puedo definirlo? Ah pues porque si tuviera que definir al amor con otra palabra, podría ser un “camino” desde el punto de vista oriental de dicha palabra. La palabra china Tao, que pasó al japonés como Dō y de la que provienen muchas artes marciales, significa “el camino” o “la vía” y es una palabra con la que Lao-Tse trató de dar a conocer el origen de todas las cosas, el flujo general de la naturaleza, el Tao es también un Ápeiron pues “El Tao que puede ser nombrado, no es el verdadero Tao” No se desesperen, juro que esto tiene que ver con el tema del amor.

Muy bien, a pesar de que el Tao o el Ápeiron no pueden ser definidos, podemos dar ciertas características de estos basados en algunas de las cosas que no son, de igual manera que podemos hacer con el amor. El amor es un camino porque existe así lo sigamos o no, se encuentra siempre ahí, esperando a ser transitado por alguien, “El Tao no actúa, pero a través de él, todo se hace”. Así pues, el amor tampoco actúa, pero a través de él muchas cosas positivas se hacen. El amor es un camino porque a pesar de que a veces nos perdamos y lo abandonemos, podemos volver a él. No es algo que nos sucede, debe de ser una decisión consciente el amar. Además, el amor es universal, no puedes amar a una persona y a otra no. ¿Y por qué no? Bueno pues Marco Aurelio nos dice que porque “los humanos estamos hechos los unos para los otros”, individualmente somos la más débil de las bestias que habitan la Tierra, nuestra única forma de sobrevivir al mundo hostil al que nos enfrentamos es y siempre ha sido cooperando con los demás. Tus enemigos no son la excepción, muchos de ellos hacen cosas que no te gustan porque no saben que hay una forma mejor de existir. No lo odies, no le hagas la guerra, mejor edúcalo; Sócrates decía que si el bien es buscado por la razón, al igual que las matemáticas, entonces el bien se puede enseñar. Igualmente pasa con el amor, si tú eres capaz de enseñar a alguien a amar a su prójimo, es bastante probable que lo logre. Y no se confundan, no pretendo venderles palabrería hippie que confunde al amor con la pasividad, con la inofensividad. Si tú no eres una mala persona sólo porque no tienes la capacidad, entonces tampoco eres una buena persona. El amar a alguien no interfiere con tu capacidad de lastimar a otros, a veces la violencia debe de utilizarse para proteger aquello que se ama. La diferencia radica en la forma en que la ejerces, el peor ser humano no es el que ejerce violencia contra otro, sino el que se vanagloria de la misma, más concrétamente Lao Tse nos dice: “Las armas son las herramientas de la violencia; todo hombre decente las detesta. Las armas son las herramientas del miedo: el hombre decente las evita. Sólo con el mayor refreno y en la más extrema necesidad las usará si a ello es compelido. La paz es el valor más elevado. Si la paz ha sido alterada ¿cómo podría estar contento? Sus enemigos no son demonios sino seres humanos como él. No les desea el mal. No se regocija en la victoria. ¿Cómo podría regocijarse en la victoria y deleitarse en la matanza? Él entra en batalla gravemente, con gran pena y compasión, como si a un funeral asistiera.” Tao te Ching. En resumen, si tú decides amar a una persona, deberías de ser capaz de amarlas a todas, hasta a los que te caen mal. Yo sé que parece loco amar a una persona que no te cae bien pero debes de detenerte a pensar que lo mejor que puedes hacer por el resto del mundo es amarlos, nada bueno saldrá de tu odio o indiferencia a ellos. De nuevo, no quisiera que este consejo se confunda con una actitud de “yes, man” en la que no corriges las fallas de tus semejantes, hazlo, pero hazlo con compasión, con un poco de tacto, ¡con amor, vaya! Hoy día el mundo se ha vuelto loco y está lleno de odio, de iracundos personajes bien trajeados que se autoproclaman “líderes” y solo piensan en el beneficio de unos cuantos, hacen la guerra sin más miramientos y fomentan una forma de vida que sólo nos ocasiona más problemas. El amor es la única solución a largo plazo para todo esto, no podemos seguir alimentando esa cadena que únicamente nos hace más y más miserables; porque no importa que tan mal esté una situación, siempre podrás hacer algo para empeorarla. El amor pues, debería de ser uno de los más altos valores, una de las mejores virtudes a las que aspire el ser humano, aquel camino al que todos deberíamos de acercarnos poco a poco. Volviendo a tratar de definir el amor (bajo el entendido de que no puedo) puedo darte miles de ejemplos en los que este actúa: cuando ayudas a la señora con una carriola a cruzar la calle, cuando a un amigo se le revienta una llanta y vas en su auxilio, cuando de repente en 2017 un terrible temblor cobró la vida de poco más de doscientas personas y dejó otras más enterradas en los escombros y decenas, cientos de personas abandonaron su vida cotidiana para ir a ayudar a los demás, cuando hombres, mujeres y niños se apoyan los unos a los otros en tiempos de crisis como la guerra en Ucrania. Sé que todo esto sigue sonando a palabrería hippie, pero les digo que la única forma en que como especie podremos seguir avanzando y podremos salir de la terrible espiral de caos en la que nos hemos estado metiendo generación tras generación, no es la razón pura, ni un instinto meramente darwiniano por sobrevivir, es amándonos. En resumen, el amor es una forma de vida, quizá la mejor de todas, en la que tratamos de hacer el bien a todo y todos, aspiramos a no dañar a nada ni a nadie. Podemos fallar, podemos a veces perder el camino, pero siempre debemos aspirar a mantenernos en él. O por lo menos es lo más cercano a una definición que puedo llegar a dar en este momento, recuerden que no existe tal cosa como una descripción concreta para ello y esto es sólo mi punto de vista basado en enseñanzas de mi propia vida y la de otros seres humanos, algunos de ellos muertos hace ya cientos e incluso miles de años. A final de cuentas ustedes deciden si todo esto tiene sentido y si vale la pena intentarlo. No me queda más que pedirles que recuerden que los amo (como prójimo, no se emocionen)

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