Guadalupe y Calvo se convierte en punto de encuentro para la fe y la reflexión pastoral
Sacerdotes de distintos decanatos participaron en una jornada encabezada por el obispo de Parral, Mauricio Urrea Carrillo, que combinó oración, convivencia y diálogo sobre los desafíos de la Iglesia.
3 de noviembre de 2026


Con un ambiente de fraternidad y recogimiento, sacerdotes de diversas parroquias y decanatos se congregaron en Guadalupe y Calvo para celebrar el encuentro diocesano, una jornada orientada a fortalecer los vínculos entre quienes acompañan la vida espiritual de las comunidades. La reunión fue presidida por monseñor Mauricio Urrea Carrillo, obispo de la Diócesis de Parral.
El programa comenzó con un retiro espiritual dirigido por el prelado, espacio dedicado a la oración y la reflexión. Más tarde, los participantes emprendieron una procesión desde la capilla del Santo Niño hasta el templo parroquial, mientras rezaban el rosario. La jornada culminó con la celebración de la Santa Misa, en la que sacerdotes y feligreses compartieron un momento central de fe y comunión.
El encuentro tuvo lugar en el marco del 34 aniversario de la Diócesis de Parral. Al referirse a esta conmemoración, Monseñor Urrea Carrillo destacó la trayectoria de una Iglesia que, con el paso del tiempo, ha consolidado su presencia en la región y procura mantenerse cercana a las necesidades de sus comunidades.

Durante la jornada también se abordaron algunos de los principales retos pastorales. El obispo señaló la disminución de vocaciones sacerdotales y religiosas como una preocupación que trasciende las fronteras de la diócesis. A la vez, subrayó la necesidad de impulsar una Iglesia más sinodal, en la que los fieles encuentren espacios para participar y poner sus talentos al servicio de la comunidad.
Monseñor Urrea Carrillo invitó, además, a que la fe no se limite a los templos ni a las celebraciones dominicales, sino que se traduzca en acciones cotidianas y acompañe a las personas en sus hogares, lugares de trabajo y relaciones con los demás.
Al dirigirse a las familias y, en especial, a los jóvenes, el obispo les animó a mantener la esperanza y la alegría aun en medio de las dificultades. Recordó que cada persona tiene una misión y un lugar significativo, y que todas pueden contribuir al bienestar de la comunidad y al crecimiento de la Iglesia.


La Expresión Continua...







