top of page

Lo que no se dice...

7 de julio de 2026
Lo que no se dice...
Junta de Aguas.gif

RELEVO.- El nombramiento oficial de la maestra Micaela Guerrero como coordinadora de la fracción priista en el Cabildo de Parral cerró, al menos en apariencia, uno de los episodios más accidentados que ha vivido el PRI local en los últimos meses.

DESASTRE.- Fue una crisis que dejó una imagen poco favorable: un coordinador... pero sin bancada. Porque mientras Vicencio Chávez conservaba el cargo, el resto de los regidores había optado por declararse legalmente independiente, convirtiendo a la coordinación en una figura tan solitaria como paradójica.

PARADOJA.- La política, sin embargo, suele regalar escenas que desafían cualquier lógica. Para destituir a Vicencio Chávez primero era necesario que existiera una bancada que pudiera tener un nuevo coordinador. Matemáticamente el relevo era imposible: no se puede cambiar al líder de un grupo que, en los hechos, había dejado de existir, es decir solo tiene un integrante y si lo destituyen ¿a quién eligen si no hay? Pero como la política pocas veces se rige por las matemáticas y mucho menos por la lógica, la solución terminó llegando por la vía de las negociaciones internas.

DESAYUNO.- El punto de quiebre como se recordara fue este fin de semana en el famoso encuentro entre Vicencio Chávez y Cruz Pérez Cuéllar. Bastó una fotografía compartiendo la mesa con el aspirante morenista para que se encendieran todas las alarmas en el priismo de la capital del estado. La ironía es inevitable: exactamente el mismo "pecado" que meses atrás había terminado con la coordinación de Loreto Arzola volvió a repetirse. En el PRI, al parecer, un café con Cruz puede tener efectos más contundentes que una sesión del Consejo Político.

RECONCILIACIÓN.- Tras el relevo comenzó a acomodarse nuevamente todo. Una independiente muy priista; Micaela Guerrero apareció como la nueva coordinadora y, casi de manera simultánea, trascendió que ella y los demás ediles que habían abandonado temporalmente la bancada manifestaron su intención de reincorporarse al grupo parlamentario del PRI. Es decir, primero fue el nombramiento y luego regresara la bancada, será oficial hasta la próxima sesión de cabildo, pero mientras tanto al tricolor le andaba la prisa y ya tiene una coordinadora por lo pronto en estatus de externa para efectos legales del cabildo, para decisiones internas del PRI, ya opera.

AYUDA.- Esta decisión de paso también le ayuda a la alcaldía de Chava Calderón porque desde hace semanas les buscaba oficina a los exiliados del tricolor, quienes al no ser parte de esa fracción, debían abandonar ese espacio físico, es decir tener su oficina propia e incluso al no ser bancada los cuatro, deberían ser igual numero de espacios, sin embargo este brete ya termino con esta decisión.

IRONÍA.- Si alguien debería enviarle una nota de agradecimiento a Cruz Pérez Cuéllar, quizá sea el propio dirigente estatal del PRI, Alejandro Domínguez. Sin proponérselo, el juarense terminó ofreciéndole la salida perfecta a un conflicto que parecía no tener retorno. Lo que durante meses no pudo resolverse mediante acuerdos internos, amagos de perder la militancia, terminó encontrando solución gracias a una fotografía. Hay ayudas que llegan desde donde menos se esperan.

RESACA.- Claro que la reconciliación dista mucho de significar que todo volvió a la normalidad. Vicencio permanece dentro de la bancada, pero su paso por la coordinación quedó marcado por la sospecha. Las tres regidoras que en su momento rompieron con el grupo también regresan, aunque el episodio dejó cicatrices difíciles de ocultar. Todas estas circunstancias confirman lo endeble que es la cohesión ideológica de la bancada y la falta de liderazgo de quienes conducen el destino de las siglas del PRI en estado.

ADVERTENCIA.- Y quizá ahí radique la verdadera enseñanza de este episodio. Ninguno de los actuales regidores puede asumir que su futuro político está garantizado. Al final, el mismo grupo que decidió quién coordinaba la bancada es el que tendrá en sus manos las futuras candidaturas y las muy difíciles pero posibles eventuales reelecciones. En otras palabras, el relevo cerró una crisis, pero no terminó con las cuentas pendientes. Porque en el PRI las coordinaciones cambian pero quienes reparten las cartas siguen siendo los mismos.


Desde la Rumorosa…

COINCIDENCIAS.- En economía, como en política, las casualidades existen... pero cuando empiezan a acumularse dejan de parecerlo. Hay indicadores que, por sí solos, no permiten concluir que una economía enfrenta problemas de liquidez. La duda deja de ser si existe un foco amarillo en la economía del gobierno y pasa a preguntarse qué tan cerca está el color rojo.

BONOS.- Uno de esos indicadores es la reciente colocación de deuda en los mercados internacionales. México mantiene acceso al financiamiento externo y emitir bonos forma parte de la administración normal de cualquier gobierno. La diferencia no está en emitir deuda, sino en el momento, el monto y el propósito. Refinanciar pasivos o aprovechar mejores tasas es una práctica financiera saludable; hacerlo para cubrir presiones de caja cambia por completo la lectura.

LIQUIDEZ.- Es precisamente ahí donde comienzan las preguntas. El gobierno de Sheinbaum sostiene que mantiene finanzas sanas y capacidad para cumplir sus compromisos. Sin embargo, cuando las necesidades de financiamiento coinciden con mayores presiones de gasto, el margen de maniobra comienza a reducirse. No es necesariamente una señal de crisis, pero sí un dato que merece observarse con detenimiento.

DEPÓSITOS.- El segundo elemento que alimenta las dudas son los retrasos reportados por algunos beneficiarios de programas sociales para recibir sus apoyos. Oficialmente pueden explicarse por ajustes administrativos, procesos bancarios o incidencias técnicas. Hasta ahora no existe evidencia pública que permita concluir que obedecen a una falta de recursos, pero si ha sido sintomático que esto se dé justo cuando un gobierno que pretende ser autosuficiente pide ayuda a los mercados neoliberales y del imperio para salir adelante.

PERCEPCIÓN.- Para quien espera un depósito, poco importa si el retraso se originó en un procedimiento bancario o en un calendario presupuestal. Lo que permanece es la sensación de que el dinero no llegó cuando debía. Y las percepciones, especialmente cuando afectan directamente el bolsillo de las personas, suelen propagarse con mayor rapidez que cualquier explicación técnica.

PRESIONES.- El desafío estructural de las finanzas públicas mexicanas tampoco puede ignorarse. Pensiones, programas sociales, grandes proyectos de infraestructura, participaciones a estados y municipios que han sido recortados, así como el creciente costo financiero de la deuda, compiten por una misma bolsa de recursos.

REALIDAD.- Ninguna economía puede incrementar indefinidamente su gasto cuando los ingresos no evolucionan en la misma proporción. No se trata de una postura política ni ideológica; es uno de los principios elementales de las finanzas públicas. De la misma forma, tampoco sería correcto concluir que México enfrenta una insolvencia simplemente porque colocó bonos o porque algunos pagos registraron demoras. Los gobiernos administran permanentemente sus flujos de efectivo mediante deuda de corto y largo plazo.

SEÑALES.- Lo que sí resulta pertinente es observar el conjunto de los acontecimientos. Cuando aumenta el endeudamiento, disminuye el espacio fiscal y aparecen retrasos administrativos, inevitablemente comienzan las dudas sobre la fortaleza de las finanzas públicas. Tal vez cada elemento tenga una explicación independiente. El problema surge cuando todos empiezan a coincidir en la percepción de la opinión pública.

fruteria alvidres_page-0001.jpg
Telcel 2.gif
bottom of page