Lo que no se dice...
27 de enero de 2026


CAMBIOS. - En el Cabildo de Parral ya no hay dudas, la polarización es sin disimulo, hay dos frentes claramente definidos y, más aún, consolidados. De un lado, el bloque de oposición al alcalde Salvador Calderón; del otro, quienes hoy juegan a favor, donde se incluyen algunos que en otro momento no lo hacían.
PRUEBA. - La mejor prueba se dio en estos días pasados con la convocatoria para el seguimiento del tema del conteo de los spotsy la revisión peregrina realizada en la avenida Independencia. Si, esa misma que se escabullo entre el buque de las gorditas de diversos guisos.
CITA. - Así se cuenta la historia que, tras el vacío de inicio de semana en una primera convocatoria, llegó la segunda reunión, la de mitad de semana donde se mejoró la cosa. No acudieron todos los regidores que apenas el viernes anterior habían conformado la procesión política itinerante, constituida como “comisión fiscalizadora de los spot perdidos, no prendidos y mal instalados por la empresa proveniente de Delicias”.
AUSENCIA. - Aunque si hubo asistencia, no asistieron todos, ni siquiera los de la Comisión de Gobernación que era la convocante y cuyo llamamiento corrió a cargo de Vicencio Chavez. La razón para la ausencia fue justificadamente técnica como política; de entrada, la mención es que al regidor de Gobernación no le correspondía abordar un tema como el de los spots; ese terreno es de otra comisión, la de Obras Públicas.
MOLESTIA. - Pero la negativa no quedó ahí, se fue a los terrenos políticos, hubo incomodidad después de dejar el conteo y cotejo fallido del viernes, hubo una sensación más delicada: varios regidores se sintieron usados, ¡Chamaqueados! y la reacción a esa percepción fue el repliegue es inmediato.
DOS. - Otro elemento que terminó por desfondar la convocatoria: citar a la Comisión de Gobernación y demás integrantes del cabildo para analizar el informe de la síndica en el conteo colectivo de los spots era un despropósito.
RESPETO. - El trabajo de la síndica no pertenece a ninguna comisión, transitan en un carril alterno al edilicio; sus observaciones se presentan en Cabildo y, una vez oficializadas se analizan. No antes. ¿Por qué ahora sí? La pregunta quedó flotando… y sin respuesta. Forzar ese análisis previo era, en palabras simples, hacerle el caldo gordo sin sustento normativo. Obvio el asistir tampoco estaba prohibido, por tanto, la decisión de estar o no estar se tornó cien por ciento política y criterial, la respuesta medida en asistencia habla por sí sola.
VISUALIZACION. - Fue ese momento cuando el que marcó de forma más evidentemente la polarización del cabildo, se derivaron de manera visible dos frentes, el ahí reunido era el opositor a la alcaldía que ya opera sin rubor y en donde se enlistan los dos integrantes de Movimiento Ciudadano; Larissa Martínez y César Gutiérrez quienes han encontrado en Vicencio Chávez a su mejor operador político. A ese frente se suma, de manera cada vez menos discreta el panista César Homero Armendáriz, quien de forma intermitente coquetea con el grupo emecista, atraído, dicen, por una potencial propuestas que podrían favorecer su futuro político-electoral inmediato.
MAS. - En ese mismo eje se ubican el petista Javier Lazos y la morenista Alejandra Chávez. De todos ellos, quienes sí acudieron a la convocatoria de los spots de media semana, además de Vicencio Chávez, fueron los dos emecistas y Homero Armendáriz.
ELECCIONES. - En la antesala del proceso electoral 2026, el Cabildo de Parral dejó de ser un espacio de mayorías difusas para convertirse en un área con bloques definidos con amplias franjas de confrontación en donde la lucha interminable son las culpas y las responsabilidades no asumidas.

Desde la Rumorosa…
SIERRA. - Mal y de malas para el municipio de Guadalupe y Calvo. Las inercias marcadas por la presidenta municipal, Ana Laura González, no solo no alcanzan a formar parte de la solución, sino que comienzan a perfilarse como parte central del problema en un territorio donde la inseguridad es una condición cotidiana, ese detalle resulta particularmente grave.
NEL. - La negativa —o incapacidad— para establecer una relación funcional con las instituciones del poder estatal parece estar condenando al municipio a una victimización permanente. La inseguridad no se combate en solitario, ni con discursos cerrados, ni con posturas ideológicas que rompen los puentes de coordinación. En Guadalupe y Calvo, esa desconexión ya tiene consecuencias visibles.
LANA. - La reorientación del presupuesto destinado a la plataforma Centinela. El proyecto, que originalmente representaba una oportunidad estratégica para fortalecer la seguridad en Guadalupe y Calvo, ahora apunta hacia Balleza, donde sí existe voluntad de blindaje institucional.
VIOLENCIA. - Mientras tanto, las comunidades siguen atrapadas. Literalmente sitiadas por la delincuencia organizada, que mantiene secuestrada la actividad productiva mediante el cobro de derecho de piso. Las comunidades viven bajo un esquema de control criminal que no encuentra contrapeso institucional suficiente.
PROBLEMA. - La ironía es brutal. Desde el gobierno municipal, la postura cerrada y la falta de coordinación con las estructuras estatales contribuyen a que esta realidad se perpetúe. La omisión también gobierna.
ALCALDESA. - En torno a ese escenario, el único estandarte que se presume de salvación es de naturaleza ideológica no operativa, se trata de las fotografías con la presidenta de la República durante sus visitas al municipio. Imágenes que por mucho no se traducen en resultados tangibles. Cada vez que la presidenta regresa, las condiciones de inseguridad parecen empeorar.
EJEMPLO. - Basta preguntar en Atascaderos, donde el estado de sitio impuesto por la delincuencia impide que los combustibles y los insumos alimenticios lleguen con regularidad. Ahí no sirven las fotos ni los discursos; ahí se necesita presencia, coordinación y decisión política y llamar las cosas por su nombre en materia de acciones de seguridad fallidas.
URGE. - En Guadalupe y Calvo como en muchos otros municipios del estado y del país no se requiere de más simbolismos. Requiere un gobierno que entienda que aislarse del resto de las instituciones no es resistencia, es rendición anticipada. Y hoy, lamentablemente, el municipio parece caminar justo en esa dirección.




