Lo que no se dice...
14 de julio de 2026


SABADO.- El choque con la realidad de Alejandro Dominguez, líder estatal del PRI fue tan mayúsculo como brutal, al llegar al sur del estado, donde tienen o creen tener el mayor bastión de ese partido, pero ¡casi todos se han ido! Las circunstancias son distintas, en Parral por ejemplo, no gobiernan, pero tienen dos diputaciones y una sindicatura lo que al contraste del poder de convocatoria se percibe como una reunión pobre para dar arranque al proyecto de los chalecos rojos.
ESTUPEFACTOS.- Pero donde refinaron y aún no saben que paso, pero seguramente si están analizando que va a pasar, fue en Santa Bárbara, aquí son gobierno pero la convocatoria fue menor que incluso en Parral. La ayuda de los priistas que aun quedan en San Francisco del Oro les aportó para decorar un poco el famélico escenario del arranque de los chalecos rojos. La convocatoria fue decadente, las comparaciones son odiosas, pero necesarias, los priistas de la capital se quedaron acostumbrados a la certidumbre que les daba la anterior administración, un respaldo real, sustentado en acciones, ¡bienvenidos a la realidad!
MINERAL.- En Santa Bárbara se ha instalado una percepción que preocupa al priismo: la posibilidad de llegar derrotado antes de que siquiera arranque formalmente la campaña. Cada vez que se menciona una eventual reelección de Bebo Antuna, el comentario se repite con mayor frecuencia entre los grupos políticos del viejo mineral, ¡están mal y lo que le sigue! la debacle es previsible, el enojo del pueblo es palpable. No es un problema de oposición; es un problema de desgaste propio.
HERENCIA.- Hay herencias que se reciben y otras que se administran. A Bebo Antuna le tocó ambas. Recibió de Toño Bilbao una administración con un amplio respaldo ciudadano y una estructura política tan sólida que ni siquiera fue necesaria una alianza para obtener un triunfo contundente. Sin embargo, conservar el capital político suele ser más difícil que conquistarlo, y ahí comenzaron los tropiezos.
DEDUCCION.- Aquí no opera la duda histórica de que fue primero, ¿el huevo o la gallina?, fue primero Bilbao y después Antuna y sin el primero el segundo no se entiende y mucho menos hubiera sido alcalde.
OFICIALÍA.- Buena parte de las críticas a la actual administración se la deben al pésimo desempeñó del oficial mayor, Daniel Navarrete. Ante el imaginario político local, se ha convertido en el villano favorito y ni siquiera se esfuerza para lograrlo. Fue él quien terminó concentrando buena parte de las decisiones administrativas y del manejo de los recursos municipales gracias a que el alcalde cada vez era más distante de las causas del pueblo. En política no hay espacios vacíos y menos en el poder, estos se llenan de inmediato y no falta algún tirano de segunda que acepte el papel.
DUDAS.- En política existe un principio elemental: cuando el funcionario que no fue electo comienza a acumular más reflectores que quien sí lo fue, las explicaciones tarde o temprano llegan acompañadas de facturas políticas y aquí ya están listas para cobrarse.
DESGASTE.- La inconformidad ciudadana encuentra distintos canales de expresión. Se habla del incremento en el gasto de gasolina y diésel en la presente gestión, de los ínfimos resultados y entonces la duda asalta en torno al destino de esos recursos, el sospechosismo es inevitable y se apodera de la opinión pública, ¡alguna empresa estará disfrutando de esas mieles del erario público!
AUDITORIA.- Las dudas no se disiparan ya quedaron y etiquetan nombre y apellido del responsable. La sed de justicia exclama la urgente necesidad de que las decisiones administrativas requieren una revisión más profunda. No se trata únicamente de cuestionamientos contables, los comprobantes si están, la duda está en el destino del recurso y la ruta de reparto en la que se fueron.
AÑORANZA.- Mientras tanto, el nombre de Toño Bilbao reaparece con una fuerza que pocos anticipaban. Aquel evento navideño donde el lugar lució abarrotado quedó como un termómetro político, la evidencia de la cercanía con la gente que da el triunfo o lo niega. Ese encuentro, más que un acto social, terminó pareciendo una encuesta presencial donde el mensaje fue claro: muchos santabarbarinos quieren verlo nuevamente al frente del municipio. La nostalgia suele aparecer cuando el presente se ha erosionado con el olvido y por tanto ha dejado de convencer.
CONTRASTE.- Las comparaciones tampoco favorecen a la administración actual. Hay quienes recuerdan que durante el gobierno de Bilbao las solicitudes de apoyo para escuelas, graduaciones o familias en situación vulnerable encontraban respuesta con rapidez. Hoy, aseguran, predominan negativas o apoyos mínimos que contrastan con la percepción de un gasto generoso en otros rubros, particularmente en combustible para vehículos cuyo uso genera dudas entre la población.
SONADO.- En no menos de tres escuelas el nombre de Toño Bilbao sonó fuerte, fue el padrino de generación y el invitado de honor, el alcalde, solo asistió a una, no resistió las otras dos, el contraste en la aceptación era apabullante al grado de lesionar y abollar el amor propio de cualquiera, cuanto mas el de un político en ciernes.
NÓMINA.- A ello se suma otro ingrediente que nunca pasa inadvertido en municipios pequeños: las acusaciones de amiguismo y presencia de familiares dentro de la administración. Quizá no exista señal más delicada para un gobierno local que la sensación de que los empleos públicos benefician más al círculo cercano que a la comunidad que los financia.
TERMÓMETRO.- El pasado fin de semana también dejó una fotografía difícil de ignorar para el PRI santabarbarino. En una actividad partidista apenas se contabilizaban alrededor de quince integrantes con los nacientes chalecos rojos y de estos la mitad provenían de San Francisco del Oro. La estructura local simplemente no respondió.
DISCOLOS.- Los Bebosboys se negaron a abrir la invitación, la ambición los tiene secuestrados, solo querían a los de su equipo y este está muerto, ¡pero no les han avisado! Pero el sábado se dieron por notificados, la extinción está cercana, pocos lo siguen, con lo que tienen no les alcanza ni para un seccional. Ni siquiera quienes forman parte del equipo cercano de la administración lograron generar una convocatoria que reflejara fortaleza política. En definitiva las ausencias dicen mucho más que los discursos y no hay peor ciego, que el que no quiere ver.
DILEMA.- Bajo este breve historial, no hace falta ser un experto en operación política para darse cuenta que el priismo de Santa Bárbara enfrenta ahora una decisión que puede definir buena parte de su futuro inmediato. La disyuntiva esta entre apostar nuevamente por quien hoy concentra el desgaste o abrir la puerta a un perfil que conserva niveles importantes de aceptación comprobado, es decir regresar lo que le pertenece al dueño de la plaza. Porque una cosa es respetar la investidura del alcalde y otra muy distinta confundir el control del gobierno con el respaldo ciudadano.
PRONÓSTICO.- En política las derrotas rara vez llegan de manera sorpresiva. Casi siempre comienzan como murmullos, luego se convierten en comentarios recurrentes y, finalmente, terminan reflejándose en las urnas. En Santa Bárbara, esos murmullos ya dejaron de ser aislados y el PRI tiene la decisión en sus manos para conservar el municipio o perderlo, de eso no hay duda, la verdadera incógnita esta entonces en saber si tendrá la capacidad de escuchar a tiempo lo que desde hace meses le viene diciendo la propia militancia.





