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Lo que no se dice...

17 de julio de 2026
Lo que no se dice...
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CABALGATA.- Las jornadas Villistas de Cruz Pérez Cuellar. El sábado es el dia central en este evento, por lo menos el más visible, la llegada de la cabalgata es el principal atractivo y este año Cruz Pérez Cuéllar ya tiene lista su estrategia para robar los reflectores. Hay que recordar que las actividades de las festividades son mucho más que una fiesta tradicional, se han consolidado, en años como este que es previo a una elección, como una de las últimas grandes vitrinas para el posicionamiento de imagen sobre todo cuando  Morena está en las vísperas de definir por la vía las encuestas quién encabezará la Defensa de la Cuarta Transformación en Chihuahua.

DECISION.- El alcalde con licencia de Ciudad Juárez tiene muy claro que, de aquí a la definición interna de su partido, cada aparición pública debe convertirse en un mensaje político. Lo de este sábado será un eslabón más dentro de la intensa actividad que ha mantenido el aspirante a gobernador por todo el estado de Chihuahua, donde prácticamente se ha convertido en el único que esta haciendo presencia territorial en su partido.

PRESENCIA.- La relación del alcalde de Juárez con Parral no es nueva. Desde su etapa como senador ha estado presente en las Jornadas Villistas y cada año su participación ha crecido en tamaño y simbolismo. Lo que antes era una asistencia protocolaria hoy se perfila como una demostración de fuerza política. La estrategia es clara: si la región sur representa un territorio clave para cualquier aspirante a la gubernatura, busca ocupar ese espacio antes que los demás y en ello no solo incluye a los de su partido y alianza, agrega también a los dueños de la plaza, El PRIAN.

AUSENCIA.- El escenario también se modifica ante las ausencias. A diferencia del año pasado, cuando la presencia del alcalde panista Marco Bonilla generó una competencia política paralela, ahora el presidente de Chihuahua no estará en Parral. Su ausencia está confirmada, pero su contingente sí hará acto de presencia, aunque avanzaran sin general.

AUSENCIA.- Con esta no presencia del virtual candidato panista a la gubernatura se genera un vacío y se abre la oportunidad de avanzar. Cruz tiene todo listo para aprovecharse del escenario. En política, los espacios no pueden permanecer vacíos, porque siempre hay alguien que termina ocupándolos.

REFLECTORES.- El equipo de la región sur del aspirante morenista prepara un evento en el antiguo casco de La Palmilla, propiedad de la familia de Otho Valles Baca, donde lo estelar se ubica en el elenco artístico que estará a cargo del grupo Laberinto y Omar Camacho.

CONDICION.- La apuesta no parece casual: una vez concluida la cabalgata, la intención es prolongar la atención mediática y ciudadana hacia un acto que compita directamente con la programación oficial de las Jornadas Villistas. Dicho de otra manera, no basta con participar en la fiesta; la estrategia busca convertirlo en el principal protagonista.

COMPETENCIA.- La coincidencia añade un ingrediente adicional para ese dia. Mientras el Foro Villista ofrecerá la presentación de la agrupación “La Trakalosa” en un espectáculo cuya organización ha despertado preguntas sobre los términos de la concesión a particulares apostando en favor del negocio con un pago por ingreso, en el evento impulsado por Cruz Pérez Cuéllar apostará por un acceso gratuito. Dos ofertas musicales, dos modelos distintos y, de fondo, una disputa por la atención del mismo público.

ESTRATEGIA.- Todo indica que el proyecto contempla varias resultantes en torno a ese escenario. El primero es el ideal: realizar el evento, mostrar capacidad de convocatoria y cerrar la jornada con una imagen de fortaleza política. El segundo resulta igual de rentable desde la óptica electoral: si las autoridades municipales a cargo del panista Salvador Calderón niegan el permiso por cuestiones administrativas o de Protección Civil, el discurso podría orientarse hacia una victimización con fines políticos, generando una narrativa de confrontación que también produciría reflectores.

RIESGO.- Ahí aparece el elemento más delicado. Hasta donde ha trascendido, la autorización para un evento masivo implica cumplir requisitos de seguridad, aforo y protección civil, especialmente cuando se pretende utilizar una vialidad de alta circulación. Si los permisos no se tramitan con la anticipación necesaria, se convierte en un reto a la autoridad, una provocación para que se nieguen y en ese escenario una resolución administrativa podría interpretarse en clave política, aunque tenga fundamentos técnicos. En esta apuesta queda claro que la mejor campaña no consiste en organizar un evento; consiste en convertir cualquier desenlace en una ventaja narrativa.

PERMISOS.- Hasta ayer los permisos no habían sido solicitados a la autoridad municipal, quien en sus facultades está el otorgarlo o negarlo, dicen y aseguran que la comisión de gestión le fue encomendada al regidor petista Javier Lazos a quien ayer se le vio en amena platica con el alcalde Calderón, después al edil se le vio también dialogando muy de cerca con los priistas Vicencio Chávez y Dalila Villalobos.


PLAN.- El no tener permisos para hacer un evento masivo y anunciarlo representa en cualquier escenario un reto a la autoridad, lo que es un acto retador en todo sentido. No es posible improvisar ni arriesgar a la concurrencia abaratando las medidas de seguridad, sobre todo cuando se trata de un sitio que no esta destinado para estos fines.

CLIMA.- Paradójicamente, existe un tercer factor que ningún estratega puede controlar: el tiempo. Si algo podría alterar tanto el plan oficial como el alternativo, sería una lluvia importante. La meteorología tiene la incómoda costumbre de ignorar las agendas electorales y recordar que hay variables que no responden ni a los partidos ni a los operadores políticos.

CONTINGENTE.- Desde las primeras horas del sábado también se espera que la columna de jinetes identificada con Cruz Pérez Cuéllar se agrupen en ese sentido buscando ser una de las más numerosas del desfile ecuestre. La intención, según quienes conocen la organización, es reunir simpatizantes provenientes de distintos municipios de la región sur, convirtiendo la cabalgata en una especie de pase de lista de la estructura territorial que respalda las aspiraciones del morenista.

JUGADA.- En el fondo, la apuesta va mucho más allá de un concierto o una cabalgata. Cruz Pérez Cuéllar busca apropiarse políticamente del día más importante de las Jornadas Villistas y enviar un mensaje a propios y extraños: que su proyecto tiene capacidad de movilización, organización y presencia territorial. Si lo consigue, habrá ganado visibilidad. Si enfrenta obstáculos, intentará convertirlos en argumento político. Y si la lluvia termina imponiéndose, quizá sea el único adversario que no pueda acusar de formar parte del “compló” de algún partido. Esa, al final, es la lógica de una campaña donde parece que cada escenario ya fue contemplado antes de que inicie el espectáculo.

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