top of page

Lo que no se dice...

30 de enero de 2026
Lo que no se dice...
Junta de Aguas.gif

BACHES. - Increíble pero cierto, la realidad supera a la política-ficción, incluyendo la versión Parral, donde la guerra se inició hace dos días ¡entre tres! Y todo por el tema de los baches.

PELI. - Podríamos iniciar por buscar un titulo a esta tragicomedia del ejercicio publico de nuestro glorioso municipio y este podría llamarse algo así como: “La guerra de los baches: cráteres en el pavimento, socavones en el ego” o bien “Los que ayer fueron borrachos hoy quieren cobrar como cantineros las cuentas de lo que se tomaron”, estas sugerencias, solo por abrir embocadura.

PARTES.- Pero sin pretender hacer una saga de esta historia, se debe precisar que en Parral hay baches tan profundos que si uno se asoma con cuidado todavía alcanza a ver la última elección municipal y las diferencias que se han marcado entre los que en ese momento eran compinches y parte de un mismo proyecto, pero no se asuste, el tema es más simple y sano porque los hoyos del pavimento son simples accidentes geográficos comparados con los socavones de orgullo que se están abriendo entre nuestras autoridades.

REAL. - La sinopsis de la cartelera podría empezar diciendo que La guerra de los baches ya empezó. No con maquinaria… sino con micrófonos y luego anunciar la imperdible obra con los actores del momento; Ponchito Marquez, Dalila Villalobos, Chava Calderon y Arturo Gaytan, sin duda nombres lucidores dignos de la mejor marquesina de la farándula política contemporánea.

HISTORIA. - Vale decir que todo iba tan calladito, como fuga de agua bajo el concreto de la plaza del fraccionamiento Baca, discreta por mucho tiempo hasta que apareció la foto de la reunión, la difusión era parte de la estrategia de la síndica Dalila Villalobos para meterse a la opinión pública mostrando como gestiona ante la Junta de Aguas lo que le más les duele a los parralenses en las calles, ¡los baches! Y ¡pum! Lo que era un problema técnico se convirtió en deporte político de alto rendimiento.

REACCION. - Entonces desde la Presidencia Municipal se pusieron en modo “saquen la calculadora”: 1.8 millones de pesos para arreglar lo que la Junta rompe. Traducción política: “nosotros tapamos lo que otros desbaratan”. Mensaje secundario: “no se vayan a colgar medallas ajenas”. Hasta aquí Arturo Gaytan, se mantenía en silencio, no había comprado boleto para esa función y ya lo estaban metiendo al escenario.

DIMES. - Hasta ahí el guion era sencillo: unos abren hoyos, otros los tapan, y todos se quejan. Luego a las dos de la tarde llegó el turno del team Gaytan y en el capítulo que bien pudiera ser referido como ¡lo que callamos los consejeros…de la JMAS! Se puso buena la trama.

CITA. - En la reunión de consejo de la JMA, donde la alcaldía tiene representatividad a través del titular de obras públicas y de regidores, la cosa se puso mejor, en un deslinde de lo que ya ocurría en lo mediático y en esa reunión, el consejo entró en escena, precisando a coro “a mí no me anden echando toda la mezcla” y el solista Gaytan complementaba: ¡a mí me buscó Dalila y el resto no es culpa mía…!

TITULAR. - Gaytán esperó su turno de hablar y soltó la cubeta completa en el Consejo. Porque resulta que esos 1.8 millones que dice el municipio invierte en reparar lo que la Junta de Aguas destruye, no son tan “municipales, municipales”.

CHINO. - Precisaron que la Junta también coopera y no solo es dinero, que también hay recursos, apoyos… y el detallito de 20 mil litros de agua diarios que le pasan a la Presidencia para regar áreas verdes. O sea, mientras uno tapa hoyos, el otro riega pastito. Trabajo en equipo… pero con reclamo incluido. En este punto ya no se sabe quién le debe a quién. Aquello para entonces parecía tanda de barrio con disputa de comadres enojadas.

FUTBOL. – Entonces trataron de aclarar el entramado con cifras “operativas” que fueron tan objetivas como las estadísticas del fútbol llanero: todos juran que ganaron y la culpa la tiene el árbitro.

DATOS. - La Junta presume que su cuadrilla atiende diez reportes de baches diarios y gastan menos. Obras Públicas del municipio presume que ellos atienden dos baches diarios de los que deja la Junta y las cuentas son mayores, ¡nada digno de presumirse en términos de efectividad! A menos de que se trate de sindicalizados, entonces ¡ni para que moverle al avispero, antes hacen Dos! Precisión, No doscientos. ¡Dos! Así lo dijo Alfonso Marquez, que al mencionarlo más que dato técnico, sonó a confesión involuntaria de culpa.

PERSONAJE. – Este fue el preámbulo para presentar al personaje que ni los mejores guionistas de telenovela se habrían atrevido a inventar: Alfonso Márquez. Hoy director de Obras Públicas, ayer director técnico de la Junta. O sea, primero abría las calles… y ahora las tapa. Pasó de villano a héroe en la misma película o dicho en términos más simples sufrió la metamorfosis súbita de borracho a cantinero en un mismo año fiscal, ¡no cualquiera! Y menos tratar de cobrar por los baches que el mismo hizo.

REAL. – Porque si alguien tiene solvencia moral para hablar del tema es Marquez, él y nadie más puede decir sin titubeos “yo conozco ese hoyo desde chiquito”.  Así transcurrió el Consejo que terminó pareciendo reunión de desconfianza anónima con reclamos y jactancias encontradas tales como: —“Yo sí cumplo.” —“Pero tú no.” —“Tú menos.” —“Enséñame la factura…” ¡¡Puro amor institucional!!

ACUERDO. - No es historia de amor, pero al final los protagonistas de la trama descubrieron algo revolucionario: los acuerdos de palabra no sirven cuando hay cámaras de por medio. Así que decidieron hacer un convenio jurídico, con reglas claras, números medidos y responsabilidades firmadas. Es decir, lo que debieron tener desde antes de que el primer bache se volviera tema de conferencia.

PUBLICO. - Mientras tanto, el ciudadano sigue aportando su parte: amortiguadores, rótulas y maldiciones. Porque al pueblo no le importa si el hoyo es municipal, hidráulico, político o emocional. El carro cae igual.


SOLUCION. - Los baches son como ampollas urbanas; pequeños pero dolorosos, desgastantes y hasta incapacitantes. Queda claro que en Parral ya no se tapan con asfalto ni cemento, se cubren con discursos acusatorios y esos, irónicamente, son los únicos que nunca se agrietan.

CIERRE. – Asi fue la historia de desencuentros provocados por una peligrosa mujer que un día miércoles visito la junta de aguas de Parral provocando una tormenta mediática en jueves que generó reclamos aislados en la presidencia y consejo de la junta de aguas.

fruteria alvidres_page-0001.jpg
Telcel 2.gif
bottom of page