Lo que no se dice...
17 de septiembre de 2025


VIGILANCIA. - La palabra "progreso" se ha utilizado hasta el cansancio en discursos oficiales y en espectaculares pagados con recursos públicos, la realidad sigue mostrando grietas profundas. Una de ellas —y cada vez más visible— es la falta de regulación y transparencia en los desarrollos habitacionales que, en lugar de ser sinónimo de crecimiento ordenado, se han convertido en instrumentos de especulación y frustración para cientos de ciudadanos.
FORTALEZA. - Esto viene en relación al caso del fraccionamiento La Fortaleza que no es una excepción, sino un ejemplo de lo que se vive en materia de incertidumbre jurídica. Un proyecto que comenzó su venta hace tres años aquí en Parral y que, hasta el día de hoy, no ha entregado ni un solo terreno a sus compradores. Las promesas de entrega se diluyen entre problemas legales, familiares, permisos federales atorados y, por supuesto, un tufo político que no se puede ignorar.
OMBLIGO. - El origen del problema parece remontarse a la administración del exalcalde Cesar Peña donde, según versiones bien documentadas, la aprobación de fraccionamientos en ese periodo y los dos anteriores operaba más como un privilegio que como un trámite técnico. Las empresas “amigas” del régimen accedían sin mayores complicaciones a permisos y licencias, mientras otras quedaban relegadas por no tener acceso al círculo del poder... o a la “tiendita”.
MILAGRO. - El desarrollo de La Fortaleza, pese a sus múltiples inconsistencias, logró abrirse paso en esa gestión. Pero tras agotar los tiempos políticos y con la transición de gobierno, el proyecto se vino abajo sin aviso ni consecuencias. No obstante, antes de que el telón cayera del todo, una fotografía selló una especie de respaldo: Diana Loya, Francisco Sánchez y el propio Lozoya, posando en tiempos electorales. Ningún mensaje, ninguna explicación. Solo la imagen. Hoy se sabe que, al buen entendedor, pocas palabras.
SITUACION. - Con la llegada de Salvador Calderón a la presidencia municipal, los compradores esperaban que las cosas se resolvieran. Pero entre la falta de permisos ambientales, bloqueos por disputas familiares entre los desarrolladores esto va para largo, pero los compradores adquirieron terrenos, no problemas y ya se empiezan a desesperar.
SOCIAL. -Lo más grave, sin embargo, no son los obstáculos técnicos ni las disputas internas, sino el efecto acumulativo del desencanto ciudadano. Familias completas que invirtieron sus ahorros para tener un patrimonio hoy se enfrentan a la incertidumbre, la opacidad y hasta la sospecha de un posible fraude. Ya no basta con culpar a la administración pasada, ni lavarse las manos ante la complejidad legal. Hoy, los compradores piden cuentas, no excusas.
CHAMBA. - La Fiscalía de Justicia en la zona sur ya se prepara para intervenir, pues las quejas formales empezaran a llegar. El problema no es de un mal negocio inmobiliario, sino de una posible afectación patrimonial con responsabilidad legal para quienes intervinieron, autorizaron o simplemente omitieron actuar.
SITUACION. - Este caso también pone sobre la mesa la urgente necesidad de revisar los criterios de aprobación de fraccionamientos en los municipios. No es posible que, en pleno 2025, se sigan dando permisos sin estudios ambientales sólidos, sin infraestructura garantizada, y mucho menos sin una supervisión real del cumplimiento.
AGREGADO. - También exige algo más profundo: una sacudida ética a la política local, que sigue funcionando como una red de favores, de fotografías convenientes, de silencios cómplices. Mientras tanto, el ciudadano de a pie paga las consecuencias de promesas rotas que, más que fortalezas, resultan ser castillos en el aire.
FORTALEZA. - Por cierto, durante este tiempo, los “propietarios” han estado pagando el predial, pero es para la aun propietaria, es decir no son dueños de los terrenos y la dueña, se sigue ahorrando el dinero sin perder la propiedad.
GRAVE. - Otra situación no menos grave es que la junta de aguas no conoce de este proyecto y aquí si aplica aquello de que un terreno sin agua, ¡regalado, es caro! La cosa no está fácil en muchos sentidos.
URGENCIA. - Quizá por este motivo, esta semana que termino se dieron movimientos que tienen que ver con el tema, uno de ellos es la reunión que se hizo en la Presidencia Municipal entre Uriel Loya, Ernesto Villegas Martínez y el secretario del Ayuntamiento Jorge Cordero Burciaga confirmó que el tema está en la mesa... y no precisamente por iniciativa del gobierno, sino por la creciente presión ciudadana que exige respuestas.
MAS. - Otro más es que algunos de los afectados están siendo llamados de manera directa para asegurarles que la solución a su problemática llegara antes de que concluya el mes de octubre, mientras tanto los clientes del fraccionamiento hicieron otro acto de buena fe; retrasar las acciones legales con la esperanza de que les entreguen lo que compraron.
SITUACION. - Aquí el asunto que no huele bien es que quienes pidieron la prorroga no son los dueños y muchos menos quienes hicieron los tratos del negocio, sino una tercera persona involucrada que no tiene personalidad legal, pese a que aquí quien debe dar la cara y hacer el compromiso legal es quienes vendieron los terrenos.

Desde la Rumorosa…
JANEIRO. - Esta semana se vio un gesto poco común y profundamente significativo: El Club Río de Janeiro, al finalizar su temporada de alberca, decidió por primera vez no desechar el agua acumulada, sino canalizarla con inteligencia social: la donaron para las obras públicas municipales.
DATO. - Sí, agua que antes terminaba en el drenaje —como ocurre en decenas de clubes, hoteles y balnearios al cerrar su temporada—, esta vez alimentó a una obra en construcción, donde pipas municipales fueron vistas transportando el líquido vital para labores de riego, mezcla y limpieza en sitios donde siempre se necesita y casi nunca alcanza.
VALOR. - Este tipo de iniciativas, si bien parecen simples, tienen carga política y ética. En tiempos donde el discurso sobre el cuidado del agua se queda muchas veces en campañas publicitarias o en multas que poco educan, la acción concreta del Club Río de Janeiro representa una forma de coparticipación ciudadana con impacto real.
ACCION. - Este acto también desnuda algo más profundo, la falta de una política pública clara para el reúso del agua recreativa. A pesar de que existen normas técnicas para el tratamiento de aguas residuales, pocas son las instancias municipales que han generado convenios o protocolos con clubes deportivos, hoteles o espacios recreativos para reaprovechar este recurso.
CONDICION. - Lo realizado por el Club Río de Janeiro debe ser reconocido públicamente no solo por lo que representa en litros, sino por lo que simboliza en liderazgo cívico. En lugar de dejar que el agua se evapore o se pierda, la entregaron para una causa colectiva. No hubo beneficio económico, solo sentido común y ética ambiental.




