Lo que no se dice...
10 de octubre de 2025


DECISION. - Que siempre si habrá comparecencia del tesorero municipal, ¡pero en lo obscurito! Sin cámaras, para que pocos se enteren de lo que abiertamente ya se ha cuestionado y se tiene en entredicho, ¿desde cuándo los temas del pueblo son cosa de los notables y nada más?
PROPUESTA. - El sentido común perdió ante el cálculo político. La propuesta, presentada por Movimiento Ciudadano para que José Molina compareciera en cabildo y resolviera las dudas, ¡nació muerta! No por lo que planteaba, sino por quién la planteaba. En Parral, los argumentos suelen valer menos que los apellidos o los logos partidistas.
DECISION. - Aun así, lo relevante no es quién levantó la voz, sino quién la calló. Los regidores, reunidos ayer por la mañana con el secretario del Ayuntamiento, acordaron sostener una reunión privada con el tesorero. Es decir, aceptaron la comparecencia, pero sin público. Transparencia a puerta cerrada. Rendición de cuentas… con cortinas y en reunión extraoficial o lo que es lo mismo solo para gente VIP.
SITUACION. - La contradicción es evidente. Si el miércoles se negaron oficialmente a llamar a cuentas al funcionario de manera oficial en el máximo órgano de gobierno municipal, ¿por qué el jueves sí lo permiten, pero con la condición de que sea fuera del cabildo y sin los reflectores ciudadanos? Cambiaron una reunión oficial por una informal.
INDUCCION. - Pero más allá, el tema de hacer la reunión a partir de la cita de este jueves no fue producto de la casualidad, se trató más de un acto de salvamento pactado entre el nuevo eje de “lealtades” del cabildo, por ello cuando el regidor panista, Luis Alberto Salmerón hizo uso de la palabra para tratar de atenuar la negativa de la comparecencia, dijo en cabildo que, al día siguiente, es decir ayer jueves por la mañana se vería ese tema en la cita con el secretario lo que sorprendió a los convocados quienes ¡tenían otros datos!
SOLUCION. – Obvio se trataba de una salida a la crisis surgida en el debate del cabildo y el mismo regidor no sabía nada de lo del jueves, pero ahí mismo fue instruido e inducido de oídas para que el fuera el de la voz que propusiera esa salida al tema, aunque en su momento no tuvo mucho efecto, ayer jueves por la mañana se pudo corroborar que el edil fue aleccionado y aconsejado por quienes inducirían para que eso pasara y desinflar la exigencia de comparecencia del tesorero.
TESORERO. - La comparecencia no oficial del tesorero municipal de Parral, José Molina, será apenas un paliativo ante el verdadero mal que aqueja a la administración de Chava Calderón: el miedo a la transparencia.
DUDAS. - ¿por qué le temen tanto a rendir cuentas en público? Si el mismo alcalde asegura que las finanzas están en orden, si los números cuadran y las decisiones se tomaron con responsabilidad, ¿qué problema hay en abrir las puertas y explicarlo frente a todos?, ¿Cual desgaste puede sufrir un alcalde que tiene mas del 58 por ciento de aceptación entre sus gobernados?
PETICION. - Cuando los regidores solicitaron formalmente la comparecencia del tesorero, la discusión no se dio en términos partidistas. Esta vez, las posturas se asumieron más allá de los colores políticos. No hubo votaciones por bloque ni alineamiento automático con las siglas.
JUSTICIA. - El tema trascendió para cubrir la necesidad de tener información complementaria a lo vertido por la sindica. Cumplir con un acto de justicia pública, de permitir que la ciudadanía conozca la otra versión de los números no hacerlo hace pensar que las finanzas municipales están peor de lo que se admite.
AGENDA. - Por cierto, dentro del propio cuerpo edilicio, en la reunión con el secretario, los regidores reclamaron los múltiples pendientes administrativos que siguen sin resolverse. La semana pasada, el tema fue el ostracismo edilicio ayer fue el tema “lo que callamos los regidores o lo que es lo mismo; compendio de acciones incumplidas por el gabinete municipal”, el enojo marca un empate de frustraciones.
CITA. - Este martes, Pepe Molina deberá contrastar las cifras presentadas por la sindicatura que cita como su fuente de información a la Tesorería. Si la forma es fondo, como dice la máxima política, el fondo que se vislumbra es turbio.
PUBLICAS. - En política, las reuniones privadas suelen esconder las verdades públicas. Lo que debía ser un ejercicio de rendición de cuentas se convertirá en un trámite administrativo, una charla de pasillo donde todos escucharán, pero pocos preguntarán.

Desde la Rumorosa…
CONTROL. - Si la administración municipal de Parral se está saliendo de control en los ámbitos administrativo, presupuestal y operativo, el manejo político no parece ir por mejor camino. La sesión de cabildo de este miércoles confirmó que el desorden no solo está en las finanzas, sino también en la forma de ejercer la política, donde el diálogo ha sido sustituido por el agravio.
CONDICION. - El episodio más lamentable ocurrió cuando la regidora de Morena, Alejandra Chávez, se refirió a los integrantes del cabildo que no coinciden con su propuesta como una “asco de regidores”, una expresión que genero estupor y como consecuencia reacciones controversiales en el órgano colegiado.
IRONIA. - La regidora Chávez había respaldado la postura de la síndica Dalila Villalobos quien denunció el deterioro financiero del municipio y exigió la comparecencia del tesorero José Molina para aclarar las cifras. En ese punto, la morenista coincidía. El momento político cambió de tono cuando los regidores del PRIAN —no todos, pero sí los suficientes— votaron en contra de la propuesta. La votación fue tan cerrada que el voto de calidad del alcalde Chava Calderón terminó por definir en favor de la negativa.
DATOS. - Lo curioso es que, apenas unas horas después, el propio alcalde comprometió al tesorero a la comparecencia, siempre y cuando fuera en privado. Lo irónico aquí es que aquello que no se quiso resolverse en la transparencia del cabildo, se intentará “aclarar” en lo oscurito.
DEFINICIONES. – Pero retomando el tema de los agravios por no coincidir contraria el principio democrático donde las decisiones se construyen con votos, no con adjetivos. ¡Los votos se cuentan, no se califican! Puede discutirse si la negativa a la comparecencia fue la mejor decisión o no —y todo indica que no lo fue—, pero lo que no está a discusión es que fue el resultado de un ejercicio democrático.
ENRARECIDO. - El calificar a los adversarios de “asco” para luego pasar a ser matizados el termino por el secretario en la alusión a la “asquerosidad” y todo por no estar en sintonía con la propuesta que ella apoyaba, en nada abona a la mejora de la democracia por el contrario degrada el debate.
SUSTENTO. - La democracia se nutre del conflicto, pero un conflicto civilizado, con argumentos, razones y disensos legítimos. Lo que ocurrió en el cabildo fue otra cosa: la regresión al insulto como método.
ANALISIS. - La regidora Chávez puede tener razón en exigir transparencia; de hecho, su demanda es legítima. Pero al reducir el debate a una descalificación personal, termina debilitando la causa que dice defender al pedir rendición de cuentas desde el terreno del agravio.
CONSTRUCCION. - La transparencia no se construye a gritos, ni la dignidad se demuestra con insultos. Cuando el debate se pierde entre descalificaciones, lo único que queda claro es que, ante la polarización extrema, la razón abandona el recinto antes que la sesión termine tal y como sucedió el miércoles.




