Lo que no se dice...
15 de octubre de 2025


RECREACION. - ¡señor el barco municipal se hunde, las finanzas de Parral no están sanas! - ¡Salven lo que se pueda! - ¿Cuáles serían las prioridades? - ¡Los contratos de las compras de las piernas navideñas y los pagos a los constructores primero! ¿y el presupuesto participativo? ¡A ver si alcanza con el adelanto de las participaciones, sino hay pa lotra!... Esta podría ser la recreación de una reunión de gabinete municipal de Parral de fin de año en tres actos:
UNO. - Ayer se llevó a cabo la comparecencia del tesorero municipal, ¡en lo obscurito! No aceptaron los reflectores, requerían de intimidad para en confesión expresa se confirmaron las sospechas intimidantes. Se trata de la reunión de los regidores con José Molina la que puede sintetizarse en; ¡la síndica tenía razón! Y sobra agregar adjetivos.
ACEPTACION. - El desorden administrativo de este 2025 generó un desequilibrio financiero de 30 millones de pesos ¡y contando! La explicación de este fenómeno económico es simple; ¡están gastando más de lo que presupuestaron!
GRAVE. - En la desesperación de tratar de hacer lo que no está contemplado y gastarse el gasto corriente en obras, parece que la consigna es que no quede ni un centavo que pueda atestiguar que le paso a la administración de Parral de Parral en el 2025, en su alocado paso “centavero” ¡arriaron hasta con el fondo de aguinaldos y prestaciones laborales de la burocracia local! Salieron peor que los estafadores de las 20 trasferencias de la pasada gestión.
CRISIS. - El “colchón” que daba la certeza de esperar tranquilo a que llegara diciembre, ya se fue en gasto corriente. Es decir, se gastó lo que no se debía, cuando no se debía, y ahora hay que reponerlo “lo antes posible”. Claro, a menos que el espíritu navideño traiga un milagro contable.
CONDICION. - El plan de rescate financiero municipal fue revelado ayer; pedir un adelanto de participaciones del próximo año, o sea, endeudarse con el futuro para tapar el presente o, dicho de otra manera, ¡patear el bote! En una maniobra digna del manual “Cómo sobrevivir un año fiscal sin saber de finanzas”. Si todo sale “bien”, el 2026 comenzará con un bonito faltante y la rueda del déficit seguirá girando, como hasta ahora y los discursos de los presupuestos seguirán versando en torno a prometer no repetir… lo que ya saben que si repetirán.
DEUDAS. - Mientras tanto, la mayoría de los proveedores municipales seguirán esperando algún pago, los “ahorros” del 2026 se harán donde menos duele, obvio los contratos privilegiados seguirán fluyendo hacia los mismos apellidos de siempre. El presupuesto puede estar en crisis, pero los amigos del poder ¡nunca!
SESION. - Para muestra un botón y por aquello de no perderse las costumbres de fin de año, hoy, en medio de la crisis ya aceptada e inocultable, sesionara el comité de compras para hacer una adquisición estratégicamente “prioritaria”; la adquisición de 1100 piernas de cerdo.
ESCANDALO. - Hace apenas un año ese fue un tema de escándalo, la compra bajo sobrevaloración valió señalamientos públicos, pero no paso nada y como luego dicen ¡gallina que es mañosa, aunque le quemen el pico!, hoy sin dinero ni pudor, la compra ya se alista a repetirse este año, la protocolización será hoy en el comité de compras, ¡más de un millón de pesos! Destinados a la mayor obra “prioritaria” del municipio; beneficiar al proveedor ¿el mismo? Con el pretexto de atender a la burocracia.
INTERES. - ¿Cuál es el interés de adquirir esa mercancía con tanta anticipación en medio de la crisis financiera? No hay dinero y tampoco la certeza de que el estado les adelante las participaciones.
APUESTA. - Cualquier estadista de medio pelo pudiera pensar que la prioridad del gobierno municipal debería ser el desarrollo de la ciudad y no en el beneficio de la burocracia, menos aún promover las compras a los amigos.
CONDICION. - Vale la pena preguntarse; ¿Y las obras del presupuesto participativo? Bueno, de esas mejor ni hablar. Son ahora una especie de leyenda urbana, promesas populares que se esfumaron entre “prioridades” más rentables y facturas más generosas.
MAL.- Así marcha el municipio: con cuentas alegres, bolsillos vacíos y explicaciones reservadas. Y si alguien pregunta por la crisis económica, la respuesta oficial será la de siempre: “todo bajo control”.
Desde la Rumorosa…
DOS. - Las reuniones “no oficiales” parece están llamadas a ser más reveladoras que las sesiones públicas de cabildo. Ayer, durante el encuentro entre regidores y el tesorero municipal José Molina y contando como mediador oficial al secretario del Ayuntamiento, se confirmó lo que muchos sospechaban: ¿Los naranjas no son como lo pintan!
CAMARAS. - Resulta contrastante cómo el tono inquisidor que algunos regidores presumen en el Cabildo —ese gesto adusto, esa indignación de micrófono encendido se suavizó ayer mágicamente una vez que las cámaras estuvieron ausentes.
CAMBIO. - De pronto, el rigor se volvió comprensión, la crítica se transformó en solidaridad y el tesorero, que acudía a dar explicaciones sobre el desorden financiero, terminó casi siendo felicitado por los mismos que le exigían cuentas.
MAL.- Molina, con toda serenidad, reconoció que las finanzas están mal, que el orden es un espejismo y que los números no cuadran. Pero lo hizo con tanta calma que pareció convencerlos de que el problema no era tan grave. Algunos hasta asintieron, como si se tratara de una charla motivacional y al igual que con la ex titular de obras públicas, ¡poco falto para que lo sacaran en hombros!
ORDEN. - La ausencia de la regidora Alejandra Chávez, de Morena, no pasó inadvertida, menos cuando en la última sesión de cabildo había tenido un enfrentamiento con sus compañeros precisamente por no avalar la comparecencia del tesorero. Ayer que estaba citado el funcionario, simplemente no fue. Quizá para no ser testigo del súbito espíritu de armonía que se respiró en la sala.
MODO. - Los demás guardaron tono y formalidad, tal vez recordando que, sin público, no hay necesidad de montar espectáculo. Sí las cámaras hacen milagros: convierten a regidores distraídos en tribunos apasionados, y a las sesiones de Cabildo en dramas dignos de horario estelar.
MUDOS. - Ayer, sin reflectores, cada quien volvió a su papel natural. El tesorero, al de sobreviviente; los regidores panistas en cómplices prudentes; y el secretario, al de mediador que evita sobresaltos. Todo muy institucional, muy medido, muy de pasillo.
PAN. - En tanto que los panistas se solidarizaron con su silencio a la labor indefendible de las acciones en la tesorería, mientras una de las regidoras perredistas ¡agradecía al tesorero por favores recibidos! El embate corrió a cargo de los priistas, tantos regidores como la sindica, en diferentes grados.
CIERRE. - En resumen: la comparecencia no oficial sirvió para confirmar que el color naranja se destiñe con facilidad cuando se apagan las luces. Cesar Gutiérrez el edil emecista fue el más solidario con el tesorero, no tuvo empacho en expresarlo, aunque en público era de los principales detractores de las finanzas, obvio mientras que la transparencia se convierta en un evento exclusivo... y a puerta cerrada.

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TRES. - Por cierto, algo que quedó muy en claro en la reunión de ayer es que a los regidores del Ayuntamiento les metieron un gol financiero de media cancha y ni cuenta se dieron.
RESPONSABLE. - No fue el tesorero actual, José Molina, quien hizo la jugada. El mérito —o la travesura, según se vea— pertenece a su antecesora, Malú Urbina, quien desde marzo movió los recursos entre dependencias y nadie, absolutamente nadie, se dio cuenta es decir hizo las trasferencias adelantadas con una “carta poder” avalada por el cabildo.
DORMIDOS. - Los regidores de todas las fracciones pecaron de confiados o distraídos y avalaron desde marzo los movimientos sin revisar la letra chica, hasta ahora se dieron cuenta de que los presupuestos no son los mismos que aprobaron, pero no pueden reclamar, ¡ellos lo avalaron!
GANON. - Durante la reunión, el tesorero Molina hizo lo que cualquier contador con buena memoria haría: sacó los documentos firmados por los propios regidores. Y ahí estaba todo, clarito. Firmas, sellos y autorizaciones de quienes ahora preguntan indignados “quién movió el dinero”. La respuesta es simple: ¡ustedes mismos!
SORPRAIS. - La escena fue digna de antología. Algunos regidores intentando explicar lo inexplicable, otros mirando al techo con gesto de “yo no fui” y uno que otro tratando de echarle la culpa al tiempo, al sistema o a la confusión administrativa. Pero el papel aguanta todo… y las firmas más.
RUMBO. - Así que para quienes andan preguntando dónde quedaron los millones de las Jornadas Villistas, la respuesta está más cerca de lo que creen. Basta con consultar lo que firmaron. Ahí encontrarán no solo las transferencias, sino también la evidencia de que, en política, a veces los goles entran porque el portero se fue por un café.
RECLAMO. - Lo anterior no es solo una anécdota administrativa: refleja el grado de ligereza con que se toman las decisiones financieras del municipio. Entre la prisa por aprobar, el desinterés por revisar y la costumbre de confiar, los números se mueven solos… y nadie se entera hasta que falta dinero, ¡




