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Lo que no se dice...

24 de octubre de 2025
Lo que no se dice...
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CABILDO. - Otra vez le fallaron los cálculos al alcalde Salvador Calderón y a su equipo en una reunión de cabildo. No lograron sacar adelante la aprobación de los terrenos solicitados en donación por el Instituto de las Américas y/o colegio Vida con Futuro, sí, la escuela que pertenece al aval espiritual del propio alcalde —porque así, con toda solemnidad, se presentó en la toma de protesta del alcalde.

NUMEROS. - La solicitud de donar los terrenos ubicados junto al albergue de Protección Civil, en la colonia La Almanceña, parecía un mero trámite, pero se indigestó, lo que debía ser una sesión de Cabildo rutinaria en el seccional de Villa Escobedo, termino siendo en una lección de aritmética política mal aplicada.

NEL. - Dicen que para la cuña apriete, ¡tiene que ser del mismo palo! Y fue así como el encargado de sustentar la negativa fue el panista Homero Armendáriz, quien con voz entrecortada intentó explicar los motivos por los que no procedía la donación de los 228 metros cuadrados.

NUMEROS. - El dictamen fue votado con la esperanza de que no se aceptara y se regresara a las comisiones unidas que lo elaboró, tenían todas las de ganar para que así fuera, pero al final, el resultado fue contundente: 7 votos a favor de la negativa y 6 en contra y se escribió la historia del no.

REAL. - Lo que no fue tan contundente —ni para unos ni para otros— fueron las abstenciones de los ediles que terminaron inclinando la balanza… pero en contra del alcalde. Con la abstención los dos ediles pecaron de tibios, no se atrevieron a negar la aceptación del dictamen que tanto interesaba al alcalde.

CERCANOS. - Las abstenciones vinieron de dos regidores cercanos al propio Calderón: el panista Jesús Manuel Elías, líder de la fracción panista y Yuri Ríos, del PRD. Su decisión de “no decidir” fue, en los hechos asimilable a votar en contra, ¡pero en versión de tibieza! En tanto que, con esa indecisión, el equipo de Calderón perdió una votación ¡que ya tenía ganada!

MINORIA. - En el pleno del cabildo, el grupo de Chava Calderón es minoría, la medición de fuerzas ha mostrado que la oposición tiene 9 votos y los oficialistas 8, pero en Villa Escobedo esa tendencia se revertiría dado que dos regidoras opositoras, la morenista Alejandra Chávez y la priista Edith Dorado no estuvieron. Con esas ausencias, la ventaja era potencialmente de 8 votos contra 7 a favor del alcalde. Pero ni con el milagro del ausentismo pudieron concretar la jugada.

CAMBIO. - La conclusión de la fallida destreza política es inevitable: en la alcaldía de Parral no hay operación política, ni celestial ni terrenal. Si el presidente municipal y su equipo no aprenden a hacer política en la que se negocia, se convence y se construye con acuerdos seguirán los reveses. Al munícipe le urge convencerse que no todo en el gobierno es hacer negocios, también se debe dedicar tiempo a gobernar con consensos para evitar resbalones como este, aunque se empeñen en camuflagearlos con rezos y buenas intenciones.

TERRENALES. - Por ahora, queda claro es que hasta los terrenos “benditos” necesitan votos, y que, en el Cabildo, como en la vida, no basta con tener fe… ¡hay que saber contar! Y ese día, en esa votación de la donación, los dos ediles que se abstuvieron de emitir su opinión le mandaron el mensaje al munícipe de: si sabe contar… ¡No cuente con nosotros!


Desde la Rumorosa…

PAN. - Vaya encrucijada en la que se ha metido Acción Nacional. Su dirigente nacional, Jorge Romero no solo desenterrar el hacha de guerra con sus socios los priistas al marcar distancia con el anunció de que no habrá más alianza electoral.

POSICION. - Una postura que suena a recuperación de identidad, pero que en lo práctico electoral podría traducirse en una derrota anticipada. El anuncio fue bien recibido entre los panistas más tradicionales, esos que nunca se sintieron cómodos con el “PRIAN” y que consideraban que la alianza con el tricolor había contaminado el espíritu doctrinario del partido.

RESPALDO. - Aplaudieron el gesto, lo celebraron como si el PAN estuviera de regreso a sus orígenes y en el poder, aunque los números en las urnas digan otra cosa. Porque la realidad es que, sin el PRI, los azules difícilmente alcanzan la competencia real en la mayoría de los estados.

CONSERVADORES. - Pero la euforia duró poco para los ultra conservadores. En el mismo discurso en el que se sintió reivindicado, Romero dio un giro que descolocó a los conservadores: defendió la idea de reconocer todos los tipos de familia. Un mensaje que sonó como una postura progresista, pero para los grupos que respaldan el término del periodo del PRIAN fue asumida como una herejía ideológica.

DILEMA. - Y ahí radica el dilema del dirigente panista: quiere renovar el discurso sin romper con las viejas estructuras. Quiere hablarle a una nueva generación, pero sin ofender a los guardianes de los valores tradicionales que aún dominan el partido. En su intento por equilibrar las dos almas del PAN —la conservadora y la liberal— corre el riesgo de no convencer del todo a ninguna.

CONDICION. - La ruptura con el PRI, más que una jugada estratégica, parece una apuesta emocional: la búsqueda de legitimidad ante la militancia, aunque cueste votos. Mientras tanto, los panistas de base observan con desconcierto cómo su dirigencia navega entre el pasado que no quiere soltar y un presente que no termina de comprender.

APUESTA. - Jorge Romero busca proyectar liderazgo y coherencia ideológica, pero el terreno político exige algo más que estos gestos, la política se mide en votos, no en aplausos internos. Y si el PAN no logra reconciliar su identidad con la realidad electoral, puede terminar teniendo la razón doctrinaria… pero perdiendo el país.

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