Lo que no se dice...
27 de noviembre de 2025


SESION. - La sesión de cabildo de ayer fue prácticamente un día de campo para el alcalde Chava Calderón y su equipo, lograron lo que pocas veces: los consensos necesarios para que avanzara su proyecto político, están cerrando bien el año y hasta puede decirse que ayer trajeron comiendo de su mano a la oposición que le había significado un muro en el avance de sus propuestas.
CONVENCIDOS. - No hizo falta un discurso extraordinario ni una operación política visible: bastó con ver a los regidores levantar la mano para entender que el alcalde Salvador Calderón salió más fuerte de lo que entró.
UNO. - El respaldo a su propuesta de presupuesto —apenas ajustado por inflación, prácticamente una calca del ejercicio anterior y por tanto una réplica de la última administración emecista -porque así se hizo el presupuesto del 2025- fue el resultado de un análisis técnico, pero sobre todo fue una señal política de lo que viene. El alcalde les otorgó todo lo que quisieron a los ediles, desde reuniones previas con el tesorero, capacitación en el manejo de la tabla de valores catastrales, es decir no les dio opción de salida para que le aprobaran el presupuesto.
AVAL. - Los ediles con esto no podrán señalar que el presupuesto es insuficiente y que la imposición en las captaciones de recurso es anti popular y ajena, puesto que ellos mismos participaron en su diseño y aval, son ´por tanto responsables solidarios de lo bueno y lo malo que esta por venir.
TIEMPO. - Por primera vez desde hace mucho tiempo no se llegó con un listado de conceptos para su aprobación, se les dio el tiempo y este fue el resultado, una actualización prácticamente inflacionaria de los ingresos, lo que en términos reales significa que se hará lo mismo que el año anterior, al menos en las captaciones, ahora falta la disputa de los egresos.
VERSION. - Como para disimular y taparle el ojo al macho, pretendieron ejercer el derecho de pataleo que les rescatara algo de eso que los asume como oposición. De último momento, como mención aparte se sacó el señalamiento de las observaciones no atendidas de la obra pública de la calle de la Esperanza, como para marcar de que, en esa noche que no apoyan en todo al alcalde.
DECISION. – Pero para entonces la oposición ya había decidido acompañar al presidente municipal en dos proyectos no menores; el presupuesto y la designación del director de seguridad pública. No hubo la resistencia acostumbrada, ni el debate incisivo, más bien hubo alineamiento casi unánime y eso es síntoma inequívoco de lo que viene.
ESTRELLA. - Desde una lectura institucional, Calderón logró lo que muchos alcaldes anhelan y pocos consiguen: convertir la negociación en autoridad y la autoridad en cohesión, al menos en la sesión de anoche cuando el cabildo en pleno mostró que por convicción, cálculo o desgaste, decidió darle un margen de maniobra estratégico. La política no es un juego de simpatías, pero sí de negociaciones y el grupo del alcalde supo construirlas, ya se verá a que costo.
DEFINICION. - la lectura crítica exige otra pregunta: ¿cedió la oposición porque encontró razones técnicas, o porque descubrió que pelear ya no le rinde dividendos? En Parral puede decirse que el desgaste opositor tiene más que ver con su propia incapacidad de sostener coherencia que con las virtudes del oficialismo. Hay noches en las que el silencio pesa más que el voto; esta fue una de ellas.
INCONGRUENTES. - La confirmación de Martín Chaparro como director de Seguridad Pública fue el verdadero punto de inflexión. Solo un voto en contra. Casi unanimidad. Para un perfil que había generado reservas públicas y sobre todo un permanente golpeteo y desgaste entre los integrantes del cabildo, la definición de anoche marca lecturas por demás interesantes.
DATOS. – La escena del recuento de los votos contradice a sus propios personajes. Regidores que antes desestimaron el perfil electo, señalando incompetencia o un cuestionado estilo del ejercicio del poder terminaron otorgando su aval sin titubeos.
RARO. - El acto tiene un aire de contradicción inevitable, como si la lógica política se doblara sobre sí misma. Dicho en términos simples ayer vendieron como bueno, lo que durante todo el año desacreditaron. Se comieron sus palabras y con ello ratificaron que el ahora nombrado director de seguridad pública, tiene una capacidad que ellos mismos le reconocen de facto.
AVALES. - Quienes votaron a favor se convierten en corresponsables institucionales del desempeño del nuevo director, es decir la designación del funcionario no fue una decisión del alcalde Calderón, él hizo tres propuestas y los que decidieron fueron los ediles que lo designaron y le tomaron protesta ayer mismo. En síntesis, la congruencia es un lujo; la responsabilidad, no.
PRI. - Mención aparte merece el episodio interno de la bancada del PRI porque añade una capa más al análisis político. El regidor Vicencio Chávez con días de anticipación cantó su voto en favor de Chaparro, señalando con ello que no seguiría la línea de la bancada partidista dado que el partido impulsaba el rechazo.
UNIDAD. - Sin embargo, al final, la ratificación avanzó y, paradójicamente, fue el mismo Martin Chaparro quien logró lo que meses de diálogo no han conseguido los regidores priistas: ¡ponerse de acuerdo! y lo demostró haciéndolos que votaran en un mismo sentido, ¡en favor de su causa!
RISA. - La política tiene ironías que solo se entienden con distancia, pero esta fue evidente incluso en tiempo real. Lo que la disciplina partidista no logró, lo produjo un nombramiento de seguridad de alguien a quien le habían manifestado repudio pero que resultó ser tan capaz que los cabildeo uno a uno hasta llevarlos a su objetivo.
PROYECCION. - Con lo ocurrido anoche, el alcalde Chava Calderón reafirma su propuesta para la reelección y será avalado por el PRIAN, total, ya se dio cuenta que los priistas no será la primera vez que avalen promuevan y voten por alguien a quien critican y desestiman. Si se pudo lograr el aval para Martin Chaparro —un perfil que generaba resistencias visibles—, él deberá tener menos obstáculos para convocar nuevamente a priistas y perredistas para que salgan a vender su imagen en campaña.

Desde la Rumorosa…
BLOQUEO. - Las carreteras siguen bloqueadas y el país resiente cada hora de parálisis. No es solo un conflicto del campo o del transporte: es una crisis política que exhibe los límites de un gobierno que, en su afán de avanzar reformas con rapidez, parece haber olvidado que la legitimidad no se decreta; se sostiene día con día.
CONDICION. - Los bloqueos actuales no se explican únicamente por diferencias sectoriales. Son la expresión acumulada de grupos que se sienten excluidos de las decisiones nacionales. El gobierno morenista se ha asumido como totalitario, no ha mantenido humildad del dialogo que vendieron cuando eran oposición.
PODER. - Hay una percepción crecientemente extendida entre muchos inconformes: que con el fortalecimiento político de la administración federal se ha debilitado la capacidad de escuchar. No es nuevo en la historia de México; cuando el poder se vuelve dominante, suele perder contacto con las voces que le incomodan, quienes también tienen algo de razón, sino fuera así, no representarían a esas minorías que un día fueron también los hoy gobernantes.
PERDIDOS. - El sentido común democrático exige mirar a las minorías, incorporar sus preocupaciones en leyes y políticas públicas, y reconocer que gobernar implica persuadir, no arrasar. La percepción entre los sectores movilizados es justamente la contraria: que sus demandas no están siendo tomadas en cuenta, no se ven en las leyes ni en criterio que marca el ejercicio de su aplicación.
PUEBLO. - Durante años, Morena ha hecho del concepto de “pueblo” un eje de identidad política. Pero las protestas en distintas regiones han recordado algo fundamental: el pueblo no es un sello partidista ni una franquicia ideológica. Es plural, diverso y, como en cualquier democracia, puede apoyar en unas cosas y oponerse en otras.
MOLESTIA. - La inconformidad visible en las carreteras pone en evidencia que una parte significativa de la sociedad no se reconoce en ciertas decisiones gubernamentales. No porque rechace al Estado, sino porque siente que el Estado la ha dejado fuera del diálogo.
SOBERBIOS. - Quienes se movilizan denuncian lo que consideran señales de soberbia política: reformas legislativas rápidas, consultas limitadas y poca disposición a corregir el rumbo. No es cuestión menor. En cualquier gobierno, la percepción de cerrazón se asemeja al concepto de erosión acelerada.
MOLESTIA. - En los hechos, el bloqueo nacional del transporte afecta a todos: ciudadanos, comercios, servicios y actividades básicas. La protesta se vuelve un recordatorio incómodo de que los equilibrios políticos se tensan cuando no existen canales efectivos para procesar el desacuerdo.
DICTADURA. - Es necesario subrayarlo: México no es una dictadura. Pero las percepciones importan, y hoy hay sectores que sienten que la balanza del poder se inclina de manera desproporcionada. Cuando las medidas adoptadas por un gobierno por legales que sean se viven socialmente como imposiciones, la legitimidad se resquebraja.
RETO. - La tarea del gobierno federal no es solo destrabar la crisis logística, sino reconstruir confianza. Y la tarea de quienes protestan es lograr que su inconformidad se traduzca en diálogo y propuestas, no solo en parálisis nacional.
CAUSAS. - Los bloqueos de hoy son un síntoma, no la enfermedad. Si no se atiende el fondo, la tensión podría derivar en una fractura social más profunda. México necesita menos monólogos políticos y más capacidad de escucha. El país no se gobierna con mayorías legislativas, se gobierna con consensos.








