Lo que no se dice...
16 de febrero de 2026


SEÑAS. - Agua y política: cuando la coordinación se evapora, surge la acción ciudadana como conciencia de quienes dirigen las instituciones, así podría ser la síntesis de la visita de Mario Mata Carrasco a Parral y la desaparición de la figura municipal tanto en las reuniones, como vía telefónica lo que dio pie al surgimiento de un organismo social autónomo que analice la problemática hídrica local.
SITUACION. - La visita a Hidalgo del Parral del director de la Junta Central de Agua y Saneamiento de Chihuahua, Mario Mata Carrasco, tuvo más fondo político que hidráulico. La primera señal fue la ausencia del alcalde Salvador Calderón y la falta de contacto directo entre ambos.
CONTANDO. - En política, las ausencias pesan más que las presencias. El distanciamiento entre el gobierno municipal y la autoridad estatal del agua no es un detalle menor: es un síntoma derivado de fricciones institucionales.
DATO. - El segundo eje fue técnico, pero con implicaciones políticas claras. La reunión con integrantes de la sociedad civil permitió precisar qué puede y qué no puede hacer la Junta Central. También sirvió para desmontar una narrativa que había generado tensión durante el último año: sí hay asignación de recursos para Parral. Al menos 14 millones de pesos están etiquetados.
FUERTE. - El plato fuerte en el desayuno de Mario Mata vino en la interacción con los representantes de los grupos de interés de la comunidad, incluyendo el mismo consejo de la junta de aguas, cuyos integrantes estaban ahí presentes.
PROBLEMAS. - Sobre la mesa se colocó un problema estructural: desarrolladores que operan bajo la premisa de “construyo, luego pido permiso”. Una práctica que no es nueva, pero que persiste pese a los cambios en quienes dirigen el gobierno.
HISTORIA. - Antes de esta administración municipal varios de los desarrolladores estaban vetados, no eran gratos a quien usufructúa con las siglas de Movimiento Ciudadano, los tiranos se han ido, pero las practicas se quedaron, es decir no se ansiaba un cambio en materia de construcción de vivienda, solo se quería un simple y mediocre; “quítate tú, para ponerme yo” que es en la condición en la que estamos.
MUESTRA. - Como consecuencia de lo anterior hoy, otros ponen el sello, pero el resultado es el mismo: fraccionamientos sin permisos en proceso de desarrollo, no hay quien vigile y avale técnicamente que lo que hacen en materia de obra hidráulica y urbanización es lo correcto y no lo hacen porque ni siquiera hay esa reglamentación en la junta de aguas y tampoco en la alcaldía y si la hay, ¡es letra muerta!
SIEMBRA. - Es aquí donde se siembran los problemas a futuro; materiales de baja calidad, redes improvisadas, ahorro indebido en infraestructura. Después llegan las fugas, la presión insuficiente, el colapso de líneas. Y entonces el reclamo ciudadano no se dirige al desarrollador, sino a la Junta o al municipio. Socialización de pérdidas y privatización de ganancias, serían los extremos de este círculo malicioso y perverso, donde se actúa con alevosía y ventaja.
MATA. - La presencia del director operativo de la Junta Central, ante esta y otras problemáticas abrió otra vertiente: la formación de un grupo de interés que busca incidir directamente en la gestión del servicio. Eso puede ser positivo si fortalece la supervisión y la planeación. Pero también puede convertirse en un nuevo actor de presión si no existe marco regulatorio claro.

ARMONIZACION. - El problema es que la regulación corresponde a una acción coordinada entre Presidencia Municipal y Junta de Aguas. Y hoy esa coordinación, salvo en temas coyunturales como el bacheo, no atraviesa su mejor momento.
AGREGADO. - La junta de aguas no debe ser más un botín político y menos una asignación discrecional a grupos de interés. Parral enfrenta un dilema clásico de crecimiento urbano: expansión sin planeación técnica sólida. El agua es el primer servicio que resiente la improvisación. Si no hay orden, las fallas aparecerán tarde o temprano, y el costo político será inevitable.
MALDAD. - Es irónico analizar como los fraccionamientos promovidos por las administraciones municipales recientes como las de Movimiento Ciudadano, han sido los primeros que no tienen factibilidad de servicio y no han cumplido con el condicionamiento, pese a ello, se han construido al amparo de la demagogia y el engaño. Hoy no están exentos de hacer lo mismo, ¡de eso se trata! De marcar un antes y un después.
CIUDADANO. - La consolidación de este nuevo grupo de interés puede marcar un antes y un después. Puede convertirse en contrapeso o en catalizador de soluciones. Todo dependerá de si logra empujar regulación real o si termina siendo parte del mismo esquema permisivo. Al final, es necesario comprender que el agua no entiende de colores partidistas ni de distanciamientos personales.








