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Lo que no se dice...

11 de marzo de 2026
Lo que no se dice...
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DIA. - El pasado Día Internacional de la Mujer volvió a demostrar que el 8 de marzo es una fecha que cada quien interpreta según la trinchera en la que se encuentre. Unos marchan para exigir, otros para justificar, y algunos más para curarse en salud al salir a protestar aun cuando son parte del poder y del problema.

PROTESTAS. - En el estado de Chihuahua, las manifestaciones se desarrollaron de manera pacífica. Desde la capital donde generalmente hay eventos violentos, en esta jornada todo fue en calma, aunque con consignas fuertes de exigencia a resarcir mediante la justicia, los derechos violentados. En otras ciudades como Parral, el tono fue de expresión firme pero ordenada. Y como suele suceder cada año, también quedó claro que existen varios “tipos” de 8 de marzo.

POLITICA. - Por un lado, están las marchas institucionales, aquellas organizadas o acompañadas por los gobiernos. Son eventos donde se ofrecen talleres, capacitaciones, paneles y las fotografías que buscan demostrar que el aparato público está haciendo algo o al menos intentando demostrar que lo hace en favor de las mujeres.

PUBLICAS. - Por el otro lado están las manifestaciones ciudadanas, donde el tono cambia radicalmente. Ahí no hay folletos ni conferencias, sino reclamos directos a las instituciones: exigencias de justicia, denuncias por omisiones y la insistencia de que todavía falta mucho camino por recorrer.

LOCAL. - En Parral, por ejemplo, en estos últimos, varios de los reclamos giraron alrededor de la impartición de justicia y de esos casos que, con el paso del tiempo, parecen extraviarse en el laberinto burocrático.

POLAKA. - La política no estuvo al margen, apareció en diferentes formas. En Guadalupe y Calvo. Ahí se presentó una manifestación sui generis: la alcaldesa Ana Laura González Abrego salió a marchar en un tono de demandas tales como si fuera parte de la oposición.

MANIFESTACION. - La presidenta municipal encabezó y organizó institucionalmente la protesta del 8M con consignas en favor de los derechos de las mujeres haciéndose acompañar en el ambiente con el inevitable color morado que cada año domina el paisaje del 8 de marzo.

AVANCE. - La alcaldesa arrancó la manifestación que partió del Santo Niño, a la altura del Polifórum rumbo a la plaza principal Donato Guerra. La alcaldesa avanzaba coreando consignas, mientras un varón era quien entonaba las frases que luego el contingente debía repetir.

DIRECCION. - Las consignas quedaban flotando en el aire con una duda existencial: ¿Se le reclamaban al gobierno municipal que ella misma preside?, ¿A la federación encabezada por Claudia Sheinbaum? ¿Al estado de Maru Campos? Y lo menos probable; ¿Una especie de ejercicio de autocrítica pública, algo así como protestar contra uno mismo?

DETALLITO. – La marcha de protesta careció de anuncios de políticas públicas que comprometieran acciones concretas o compromisos institucionales que se pudieran materializar en la alcaldía con su acción y no solo con su voz.

IRONIA. - Es ahí donde la escena comienza a rozar el terreno de la ironía política Guadalupe y Calvo no es precisamente un municipio cualquiera en esta materia dado que enfrenta una alerta por violencia de género que está muy a tono con los problemas de seguridad que afectan a toda la población de esa delimitación territorial.

CUOTAS. – La espontaneidad a la marcha tampoco fue la característica; funcionarios municipales habrían recibido la instrucción de llevar al menos tres mujeres cada uno para reforzar la convocatoria. La política moderna tiene muchas formas de movilización. Esta podría llamarse la marcha por cuota administrativa. La participación ciudadana ese día en ese lugar se sustentó en una lista de asistencia, el entusiasmo no fue autentico y de alguna forma se convirtió en un agravio para el espíritu de la lucha legitima.

EXPRESION. - No hubo tampoco un espacio para que alguna representante de la sociedad civil enumerara esas demandas que resuenan todos los días en la sierra. El micrófono, el evento y la narrativa quedaron bajo control oficial y así, el 8 de marzo en Guadalupe y Calvo dejó una postal peculiar: una marcha encabezada por la autoridad, organizada desde el gobierno y coreada por un contingente que, en buena medida, parecía cumplir más con una instrucción administrativa que con una convicción colectiva del simbolismo del 8M.

CONDICION. - La política tiene esa peculiar habilidad de convertir la realidad en una especie de teatro donde los papeles se intercambian: el gobierno protesta y la ciudadanía observa. Las críticas hacia la administración municipal no tardaron en aparecer, pero no en la marcha.

RECUERDO. - En la memoria colectiva se recordó aquella decisión particularmente polémica: la expulsión de las instalaciones municipales de la representación de la Fiscalía especializada en atención a mujeres. Un episodio que en poco o nada fortaleció los canales para protección a las víctimas mediante la denuncia.

OTROS. - A eso se suman las quejas por los despidos masivos ocurridos al inicio de la administración. Hombres y mujeres fueron separados de sus cargos por la alcaldesa sin mayor evaluación sobre su desempeño. La explicación a ello no tardo en surgir con los días, la “limpia” obedeció más a una inspiración de dar empleo bajo la premisa de afinidades ideológicas y familiares que a criterios de eficiencia administrativa.


CONDICION. - Les urgía que se abrieran los espacios para que llegaran perfiles nuevos con un rasgo común: cercanía política con el proyecto gobernante de morena y vínculos familiares con integrantes del entorno municipal. Cuñados y concuños de la alcaldesa marcaron la pauta de las nuevas contrataciones pese a que se violan las disposiciones legales, tras ese ejemplo otros funcionarios también hacían sus propios movimientos como la sindica quien es la encargada de velar por la buena marcha administrativa hizo su aporte de parentela al igual que el oficial mayor por mencionar algunos.

DESPLAZADOS. - Ni que decir del grupo de desplazados de Atascaderos quienes fueron abandonados a su suerte, la reubicación de estos está corriendo a cargo del gobierno estatal, federal y municipal… pero de Parral y Chihuahua, el de Guadalupe y Calvo ha brillado por su ausencia.

RESUMEN. - Mientras las consignas resonaban en las calles de Guadalupe y Calvo, algunos recordaban que la justicia también puede ejercerse desde el escritorio. Que la defensa de los derechos de las mujeres no siempre necesita gritos, pancartas ni marchas, son mejores y más efectivas las decisiones administrativas que impactan a la población con políticas públicas y acciones concretas en beneficio de los grupos vulnerables.

REVERTIDO. - En lo ocurrido en Guadalupe y Calvo este 8 de marzo, quedo claro que cuando el poder sale a protestar contra problemas de los que ellos mismos deberían ser parte de la solución, es un error estratégico y de mala asesoría, la escena entonces adquiere un tono inevitablemente irónico que es el primer síntoma de que algo no está funcionando como debería.

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