Lo que no se dice...
12 de mayo de 2026


CAMBIO.- Ayer se vivió el gran recule educativo y fue trasmitido en cadena nacional justo cuando la SEP descubrió que los padres sí despiertan temprano y ven la mañanera donde la presidenta Sheinbaum había anunciado entre líneas no estar tan de acuerdo con la medida asumida por su gobierno de recortar el ciclo escolar y justo en ese momento en México parece haber dos regímenes, el de educación, ¡porque se equivocó! Y el de la presidenta que se deslindó de la actuación de su colaborador.
PREMIO.- Si hubiera una premiación nacional al “recule político del año”, con alfombra roja, mariachi y transmisión especial, el trofeo ya tendría nombre grabado: Mario Delgado. Aunque para ser justos, el secretario de Educación Pública terminó siendo más bien el conductor designado del choque… porque el vehículo lo empujaron entre todos; los oficialistas y los de oposición.
DESCONOCIDOS.- Ahora sí que ningún político encumbrado en el poder tiene conocimiento ni el sentir de la gente, se desconectan si en algún momento estuvieron unidos o simplemente se confirma que viven juntos pero con cuentas separadas.
REACCION.- Eso de intentar recortar el ciclo escolar resultó ser una de esas ideas que seguramente en la mesa burocrática sonaban maravillosas, modernas y hasta “humanistas”, pero que al momento de aterrizarse a población abierta provocaron exactamente el mismo efecto que anunciar aumento al predial: rechazo instantáneo y mentadas gratuitas.
SORPRAIS.- Lo curioso del asunto es que ahora todos parecen sorprendidos, como si la propuesta hubiera aparecido mágicamente, sin paternidad ni avales pese a que fue respaldado por todas las entidades federativas a través de sus respectivos secretarios de Educación, quienes, en la capital del país, la semana pasada levantaron la mano sincronizadamente, ninguno le jugó al rebelde.
CASTIGO.- En la 4T como en cualquier otro régimen que le antecedió, solo hay algo peor que equivocarse: contradecir la línea oficial. Desde el poder central se dejó caer una idea envuelta en celofán y con fragancia de ocurrencia lo que cautivó a todos.
CONDICION.- Cuesta creer que una decisión de ese tamaño haya nacido exclusivamente en el escritorio de Mario Delgado pero es él quien carga desde ayer con el costo político pese a que se sabe que en este país los titulares federales no se mandan solos y menos en una propuesta de gran trascendencia.
CUELLO.- El problema fue que nadie le midió el agua a los camotes o peor aún: sí se la midieron, pero decidieron callarse y votar a favor, aplicando la vieja técnica burocrática del “yo nomás seguí instrucciones”. Luego llegó la reacción social y aquello se convirtió en una tormenta de reclamos donde padres de familia, maestros y hasta alumnos coincidieron en algo rarísimo en México: que la idea estaba pésima.
RECLAMO.- Ni siquiera los estudiantes compraron el supuesto beneficio y mire que lograr que un alumno se oponga a salir antes de vacaciones es un talento político pocas veces visto. El “Pueblo Bueno y Sabio” del que la 4T se dice la vocera, habló… y esta vez dijo cosas que en Palacio Nacional no estaban acostumbrados a escuchar. Cuando se tocan temas escolares, horarios familiares y organización doméstica, hasta el ciudadano más indiferente se convierte en analista educativo de tiempo completo.
TRES.- Fueron tres días después cuando llegó el inevitable recule. Los alumnos regresarán a las aulas… de las que, por cierto, realmente nunca se fueron, el proyecto de acortar se desapareció por la misma vía que fue aprobado; por unanimidad de todos los secretarios y otras vez las escuelas entraron en la dinámica de ¡sube el piano y baja el piano! Ya hasta se habían bosquejado ajustes, en algunos casos hasta se solicitaba cambio de fechas y lugares para las festividades de fin de curso.
IRONIA.- Aquí viene la parte más divertida del asunto: en estados como Chihuahua el famoso “recorte” del ciclo escolar lleva años ocurriendo, nomás que sin conferencia mañanera ni anuncio escandaloso, las temperaturas y las condiciones particulares de la entidad así lo han marcado.
SABIDURIA.- Todos saben que llegando mediados de junio las clases empiezan a entrar en una especie de estado vegetativo. Entre ensayos de graduación, convivios, entrega de papeles, festivales, cierre administrativo y maestros sobreviviendo al calorón, las actividades académicas se van diluyendo lentamente hasta extinguirse con la solemnidad de una veladora.
REGLAMENTO.- Como nunca se había oficializado tan descaradamente, nadie hacía demasiado escándalo. Era una simulación silenciosa, discreta, institucionalizada y hasta socialmente aceptada. El verdadero pecado de la SEP no fue modificar el calendario… fue decirlo en voz alta.

MARIO.- El mismo Mario Delgado así lo expresó, no es el tiempo de permanencia en un lugar el que marca la efectividad del proceso educativo y tampoco es homologable esa estancia a la absorción de una mayor cantidad de conocimientos y ¡es cierto! Pero, ¿Por qué no lo había dicho antes? ¿Por qué no había cambiado el tiempo del calendario que cada año se emite por la SEP? Al ser una justificante para dar una salida a la crisis del recule del año, el argumento se deprecia aunque encierre mucha razón.
DOMINO.- Ahora los secretarios estatales tendrán que salir a recular en sus respectivas entidades, fingiendo sorpresa, corrigiendo posturas y explicando que “siempre no”, endosando culpas quizá.
GATO.- Al final no cambió nada bajo el sol. El gatopardismo nacional se impuso nuevamente, todo cambio, ¡para que todo siguiera igual! Las clases seguirán apagándose lentamente como cada junio igual que siempre. La única diferencia es que ahora el desgaste político ya quedó anotado… y Mario Delgado aprendió a la mala que en México se pueden tocar muchos temas delicados, pero jamás se debe subestimar el poder de unos padres de familia cuando sienten que les quieren alterar el calendario escolar, las vacaciones y los tiempos de la rutina cotidiana.




