top of page

Lo que no se dice...

18 de mayo de 2026
Lo que no se dice...
Junta de Aguas.gif

MARCHA.- Ahora sí que muy a propósito de la marcha organizada por Morena este sábado pasado y las acciones atribuidas al gobierno del estado para que no se desarrollara plenamente podría sentenciarse que nadie puede quejarse por aquello de que… ¡A puñaladas iguales… llorar es cobardía!

CONSTANCIA.- Así, aplicando eso de que “A puñaladas iguales, llorar es cobardía”. La vieja frase popular encaja casi perfectamente en el espectáculo político que se vivió este sábado en la capital del estado.

PROPUESTA.- Ese dia Morena salió a las calles intentando construir un estandarte de batalla para la nueva etapa partidista encabezada por Ariadna Montiel Reyes, mientras del otro lado el gobierno de María Eugenia Campos desplegó una contraofensiva digna de manual de contención política.

PRECISION.- Antes de avanzar en las circunstancias particulares del evento, habría que dejar claro en esa jornada que aquí nadie llegó con las manos limpias ni con la pureza democrática bajo el brazo.

CALIFICACION.- Ni la manifestación morenista fue espontánea y ciudadana como quisieron venderla, ni tampoco las maniobras para dificultar la llegada de contingentes pueden presumirse como acciones genuinas de la sociedad organizada. Lo ocurrido fue un choque de estructuras, un duelo de operación política y una demostración de que cuando el poder se siente amenazado, todos los discursos de legalidad suelen entrar convenientemente en pausa.

ACARREO.- Morena intentó convertir la movilización en una especie de bautizo político regional. Una fotografía multitudinaria que sirviera para presumir músculo, narrativa y control territorial. El problema es que perdieron la brújula geográfica y política: vinieron a presionar a Chihuahua cuando el conflicto que dicen combatir tendría que dirimirse en la capital del país.

DICHO.- El discurso que sostuvo habla de soberanía nacional y defensa institucional, entonces el reclamo debería tocar fácilmente las puertas del centro del gobierno federal que es en donde se definirá la trascendencia jurídica.

UBICACIÓN.- Precisamente ahí estuvo el corazón del asunto: en la narrativa. Morena quiso vender un “antes y después” para la inaugurar la dirigencia nacional a cargo de Ariadna Montiel y terminó atrapado en la vieja guerra de las cifras. Que si fueron miles, que si decenas de miles, que si apenas se llenaron ciertos tramos. Como siempre, el número terminó usándose como sustituto de la realidad. Como si entre más grande sea el cálculo, más legítima quiere hacer ver la causa.

IGNORANCIA.- En el fondo todos saben cómo funcionan los acarreos, los apoyos logísticos y los incentivos para garantizar asistencia. A estas alturas del partido, el acarreo ya no es pecado ideológico; ¡es casi un patrimonio cultural compartido entre partidos!

OFICIAL.- Del otro lado, el gobierno estatal a cargo de Maru Campos dejó claro que también tiene asesores, operadores y cuarto de guerra funcionando de tiempo completo. La reacción no escatimó recursos ni creatividad. Los bloqueos carreteros disfrazados de protesta campesina tuvieron el mismo nivel de espontaneidad y “autenticidad” de los contingentes movilizados por Morena.

DESVIO.- La retención de camiones provenientes de otros estados exhibió el operativo de “cuchareo”  para nutrir la asistencia y aparentar un factor diferente en cuanto a poder de convocatoria en tierras y personas de Chihuahua.

AGRAVIO.- Las excavaciones realizadas en la transitada calle por donde pasaría la marcha dejo claro que los organismos operadores de agua también le entraron desde el momento en que terminaron convirtiéndose en barricadas de contención.

RECIBIMIENTO.- Todo lo anterior sin contar la dosis de asistencia que enviaron al aeropuerto de Chihuahua para “recibir” a los dirigentes de Morena, quienes tuvieron que ser protegidos por un cerco de sus afines ante la andanada de insultos, pancartas y expresiones de repudio para manifestar su descontento por su llegada a Chihuahua. Ariadna Montiel y Andy López Beltrán tuvieron que ser “rescatados” de la turba y llevados a un vehículo para abandonar rápidamente la zona, ante la sorpresa de ambos.

CIFRAS.- Al final, más allá de cuanta gente si llegó a la marcha, lo verdaderamente relevante fue observar la lógica de ofensiva y contraofensiva. La política ese sábado fue reducida a estrategia territorial, propaganda y control narrativo; unos intentando victimizarse para fortalecer su causa; otros utilizando toda la capacidad institucional para contener el golpe mediático.


ESTRUCTURA.- En medio de todo, el ciudadano convertido una vez más en espectador y rehén de una pelea donde ambos bandos aseguran defender la ley mientras estiran sus límites hasta donde les alcanza.

VERDAD.- Si algo dejó esta jornada es que ninguno puede presumirse completamente inocente. El gobierno estatal difícilmente puede presentarse como ejemplo absoluto de neutralidad institucional. Pero Morena tampoco puede asumir automáticamente el papel de mártir democrático mientras utiliza exactamente las mismas herramientas de presión, propaganda y movilización que durante años criticó ferozmente.

PECADORES.- Aquí nadie está libre de pecado político. Lo único verdaderamente auténtico fue el intento de ambos grupos por manipular la opinión pública y llevar agua para su molino. Y como suele pasar en estas guerras modernas de poder, el pueblo terminó siendo otra vez la utilería favorita del espectáculo.

fruteria alvidres_page-0001.jpg
Telcel 2.gif
bottom of page