Lo que no se dice...
29 de mayo de 2026


GANONA.- El miércoles, la síndica le ganó la partida al director de seguridad pública de Parral y de paso se llevó en medio al alcalde, al obligar mediante punto de acuerdo, que la población reciba la atención de seguridad a través de las unidades que fueron compradas con el fin de ser unidades de protección a la población y no para dar transporte a quien busque ser figurín social con recurso públicos.
TERMOMETRO.- La decisión tomada por el cabildo en pleno fue un No para Martin Chaparro en el manejo de los recursos, se trata de la decisión del máximo órgano de gobierno del municipio, el cual ya dictaminó y habrá que esperar si el área operativa cumple con lo mandatado, que por cierto, les resultaría mas barato hacerlo, que retar a la autoridad de quienes en otros momentos son aliados de las causas del presidente, atender este requerimiento es una petenera, si lo saben leer operativamente.
ORGULLO.- Sin embargo el director de seguridad publica esta con el orgullo herido, Dalila Villalobos se lo había advertido y señalado en relación al uso indebido de los automotores de seguridad, pero nunca hizo caso, nunca se imaginó que en cabildo le fuera a cambiar su suerte, ahora sabe el raiting que maneja no es el del más popular entre la tropa.
EMISARIO.- Por cierto, en contra ofensiva del punto de acuerdo que ya había advertido la sindica que haría, el director de seguridad publica envió un propio, tomo como emisario al regidor Salmerón para llevar el recado de su defensa, evidenciándose el edil panista que no sabe que la jerarquía que él ostenta es superior a la de los funcionarios como para asumirse de recadero y defensor de las causas perdidas.
PERORATA.- Sin embargo, ni con los argumentos que puso en boca del regidor de los pueblos originarios, ni así logro convencer y el revés fue contundente en el número de votos, luego de que se voltearon los incondicionales. El mensaje entre líneas lo obligan a cumplir lo que sistemáticamente se ha negado hacer.
HISTORIA.- Por cierto el triunfo de los opositores se dio, cuando encabezados por Dalila Villalobos y su equipo, léase, Vicencio Chávez, pese a que por mucho no pasan por su mejor momento y aun así, ganaron la propuesta, eso es lo que mas le debe doler a Chaparro, dado que su raiting en el cabildo está por debajo de los antes mencionados.
DATO.- Así que la historia de la sesión del miércoles fue decorada con temas de patrullas, polarizados y política y dejó entrever que el problema ya no es el vehículo… sino quién lo maneja
PREVIO.- Dicen que sobre aviso no hay engaño. Y si alguien acaba de comprobarlo políticamente es Martín Chaparro, quien esta semana descubrió que una cosa es traer camionetas “discretas” y otra muy distinta pasar inadvertido en Cabildo.
AGRAVIO.- El tema de los vehículos adquiridos con recursos del Subsemun o Fortamun, según el acomodo administrativo del discurso del día dejó de ser solamente un debate técnico para convertirse en un problema político de alto voltaje y no precisamente por el valor de las unidades.
DATO.- El punto de fondo nunca fue únicamente si las camionetas, pick-ups o incluso el famoso Jetta blanco eran utilizados ocasionalmente fuera de operativos estrictamente preventivos. Eso, siendo honestos, ocurre en prácticamente todas las administraciones. La burocracia mexicana descubrió hace años que las unidades oficiales no identificadas suelen desarrollar vocación recreativa bastante rápido.
TURBIO.- El verdadero problema es la opacidad. Porque una unidad sin identificación, polarizada y disfrazada de vehículo particular puede terminar exactamente donde no debería… sin que nadie pueda cuestionarlo y ahí es donde el argumento político empieza a pegar. No es lo mismo observar una patrulla claramente identificada afuera de un bar, en un municipio vecino o estacionada en una reunión privada, donde automáticamente surge obligación de explicación institucional, que ver una camioneta blanca aparentemente civil haciendo exactamente lo mismo mientras pasa completamente desapercibida.
MODELO.- La diferencia no solo es estética, es de rendición de cuentas. Si efectivamente las unidades forman parte de labores de inteligencia, prevención o tareas operativas justificadas, nadie tendría por qué escandalizarse. Pero para eso justamente deberían estar plenamente concentradas dentro de Seguridad Pública y claramente sujetas a supervisión institucional y no en áreas diferentes. No en áreas administrativas, no dispersas,
y mucho menos convertidas en extensión móvil de agendas personales o sociales.
CEREZA.- Además, el asunto de los polarizados terminó agravando todavía más la percepción pública. El gobierno exige a los ciudadanos cumplir regulaciones sobre visibilidad vehicular mientras algunas unidades oficiales circulan prácticamente con nivel de privacidad diplomática y es ahí donde el mensaje preventivo se desmorona solo.
PREVENIR.- La cultura de prevención se construye con ejemplo. Difícilmente puede pedirse legalidad ciudadana cuando las propias corporaciones juegan al “vehículo incógnito” para moverse con comodidad.
DEFENSA.- En este caso, luego del palo dado en el cabildo, apareció el argumento leguleyo a posterioridad tratando de sobar la decisión asumida por el máximo órgano de gobierno municipal, muy dispuesto a explicar ¡el cómo no! sin asumir ¡el como si! Que además debe ser de observancia obligatoria ante el acuerdo de las diferentes fracciones del cabildo.
NOMINA.- En México nunca falta un abogado capaz de justificar hasta un elefante estacionado en doble fila si la nómina es suficientemente amable o es por auto defensa. Pero esta vez el golpe no vino desde un litigio. Vino desde el Cabildo.
GANONA.- La síndica Dalila Villalobos ya había hecho observaciones previas sobre el tema, aunque en aquel momento terminaron archivadas en la cómoda gaveta política del “luego vemos”. Sin embargo, el miércoles la historia fue distinta. Hubo punto de acuerdo. Hubo votación y hubo mensaje político.
FONDO.- Más allá de la aprobación misma, lo verdaderamente doloroso para el director de seguridad pública Martín Chaparro fue otra cosa: los incondicionales del cabildo no salieron completamente al rescate y eso debe leerse como advertencia.
ACLARACION.- El mensaje fue bastante claro en el cuerpo edilicio: una cosa es respaldar al presidente municipal, y otra muy distinta inmolarse políticamente por el director de Seguridad Pública. Aunque al final todos pertenezcan al mismo grupo político, las lealtades empiezan a administrarse diferente cuando el costo público aumenta.
CHAVA.- El alcalde también alcanzó a sentir el golpe político cuando el famoso 8-6 de las volantes de los ediles terminó inclinándose en su contra, agravado además por la ausencia de tres regidores que, aun si hubieran asistido probablemente no cambiaría el resultado final y hubieran evidenciado aún más el grado de desarticulación interna.

LEALTADES.- Quizá el dato más interesante fue el comportamiento del PRI. Los regidores priistas votaron alineados con precisión, como si alguien hubiera bajado línea perfectamente sincronizada. Ni en sus mejores sueños, el llanero solitario del cabildo de Parral lo hubiera imaginado así.
PROTAGONISTA.- El voto que terminó haciendo más ruido políticamente fue el del panista Homero Armendáriz, quien decidió no acompañar la defensa de la causa chaparrista y ahí empezaron las especulaciones del porqué. Nadie rompe disciplina gratuitamente. Mucho menos cuando el tema toca directamente al círculo de poder municipal. Si Homero Armendáriz decidió marcar distancia de sus compañeros, seguramente tendrá razones bastante más profundas que un simple polarizado vehicular.
RAZONES.- Las verdaderas explicaciones nunca llegan en la sesión de Cabildo. Llegan semanas después… cuando alguien descubre que la votación solamente era el síntoma y no la enfermedad de la decisión.




