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Lo que no se dice...

8 de junio de 2026
Lo que no se dice...
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ARRASO.- EL PRI y su socio electoral la Unión Democrática de Coahuila (UDC) lo volvió a hacer y le demostraron al resto del país que es posible darle revés a Morena con todo y los apoyos de los programas sociales.

ACCION.- El resultado de este domingo, donde el último reducto del priismo en el país, volvió a demostrar que se puede sacar adelante una propuesta electoral jugando con estrategia dejando en claro con el carro completo en los 16 distritos de esa entidad, que Morena no es invencible.

PROPUESTA.- Si alguien buscaba una elección que rompiera la narrativa de la inevitabilidad morenista, la encontró este domingo en Coahuila. Más allá de los porcentajes finales y de la no distribución de curules, el mensaje político es contundente: el PRI volvió a demostrar que sigue teniendo vida en el que hoy es su principal bastión político nacional.

UNIDAD.- Los priistas le tomaron la palabra al líder nacional panista que ha sostenido que no quieren de aliados a los priistas ni a nadie en los procesos electorales, que se quieren conservar puros y los resultados en Coahuila fueron catastróficos, un aviso de lo que puede ocurrir en otros estados el próximo año para los panistas y los priistas que separados no tienen buen pronóstico.

COMICIOS.- La alianza PRI-UDC se perfila para quedarse con los 16 distritos de mayoría relativa en disputa y mantener el control absoluto del Congreso coahuilense, con una ventaja cercana al doble sobre Morena y sus aliados.

BEIS.- Para decirlo en términos beisboleros, Morena llegó al diamante convencido de que iba a jugar una exhibición y terminó descubriendo que en Coahuila todavía hay quien sabe batear. Tras los primeros resultados que marcan tendencia se deja una lectura que va más allá de la renovación del Congreso local.

FRENO.- En los últimos años Morena construyó una narrativa de invencibilidad electoral. Los triunfos presidenciales, la mayoría en el Congreso federal, las gubernaturas conquistadas y la enorme estructura social construida alrededor de los programas federales llevaron a muchos a pensar que las elecciones eran apenas un trámite administrativo.

SUBRAYADO.- Coahuila acaba de recordar que la política sigue siendo un asunto de organización y en esa entidad los priistas mostraron músculo. Mientras Morena apostó buena parte de su estrategia al impulso nacional de la marca, el PRI y la UDC volvieron a hacer lo que mejor saben hacer en esa entidad: operar territorio, movilizar estructuras y operar una maquinaria electoral que sigue funcionando.

DATOS.- Lo más doloroso para Morena no es solamente la derrota. Es la magnitud. Aquí el tamaño sí importa, Porque una cosa es perder algunos distritos y otra muy distinta no ganar ninguno de los 16 que estaban en disputa por mayoría relativa, en la suma de sufragios hay una tendencia de dos a uno, no puede ser producto de la casualidad y mucho menos un accidente estadístico.

INFLUENCIA.- Además de la defensa planteada por el priismo y sus aliados, también ayudaron los narcoescándalos relacionados con personajes cercanos al movimiento, las disputas internas, los cuestionamientos sobre seguridad pública y una agenda política que con frecuencia parece más enfocada en la confrontación partidista que en la construcción de acuerdos nacionales han sido el caldo de cultivo sobre el cual se genera este desgaste.

DATO.- Morena, pese a esta estrepitosa derrota, sigue siendo la principal fuerza política del país. Nadie sensato podría afirmar lo contrario. Este domingo quedo marcada la diferencia entre dominante y ser invencible.

REVES.- También deja preguntas incómodas para la dirigencia nacional encabezada por Ariadna Montiel Reyes. Porque si la movilización realizada hace unas semanas en Chihuahua quedó por debajo de las expectativas generadas por el propio oficialismo y se tomó como un revés en torno al objetivo trazado, ahora llega esta derrota electoral en el único proceso estatal del año, la bienvenida a la líder nacional está lejos de ser tersa.


CACICAZGO.- En Coahuila vuelve a aparecer una familia política que muchos daban por agotada: los Moreira. Cada elección en aquella entidad parece confirmar que, independientemente de la opinión que se tenga sobre ellos, siguen entendiendo el funcionamiento electoral de su estado mejor que cualquiera de sus adversarios.

MENSAJE.- La elección coahuilense no solamente habla de Coahuila. Habla de 2027. Ese año estarán en juego múltiples gubernaturas y se renovarán importantes espacios de poder en el país. La victoria priista ofrece a la oposición algo que llevaba tiempo buscando: evidencia de que Morena puede ser derrotado cuando enfrente estructuras organizadas, candidatos competitivos y una operación territorial efectiva.

REALIDAD.- Aunque es demasiado pronto para hablar de cambios de ciclo político es igualmente cierto que no es temprano para hablar de señales y al menos la de este domingo 7 fue bastante clara. Hay que esperar un poco más para redactar el acta de defunción del PRI y si se descuidan ¡hasta les revive!

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