La repercusión en México
6 de enero de 2026

Sota, Caballo y Rey
Fernando Antonio Herrera Martínez

La entrega o captura de Nicolás Maduro, en Venezuela, -haya sido por acuerdo un bien ejecutado simulacro con muertos reales, o una operación quirúrgica extraordinaria para extraerlo-, tendrá repercusiones en México, ni duda cabe. De entrada, el mensaje de AMLO como expresidente deja claro que su retiro es historia, y que su participación política estará presente y abierta, como lo hizo saber, desde palenque, al presentar su libro. La presidente ha sido clara en su opinión apegada a la letra de nuestra constitución y la doctrina Estrada que ha distinguido a México. Sin embargo, es innegable que habrá repercusiones fuertes en México; primero por el lado oficial, dada la relación con Venezuela a nivel de gobiernos de izquierda, segundo, por la asociación que reconocieron los recluidos en Estados Unidos de su relación con el cártel de los soles y su afirmación de que Maduro es el jefe de esa organización. El peso de las declaraciones de Ovidio Guzmán y/o del Mayo Zambada contra el extraído (haiga sido como haiga sido) es muy fuerte y las autoridades de Estados Unidos buscarán saber los nombres de las personas mexicanas vinculadas a esta relación entre los cárteles de Sinaloa y los soles, para pedir más extradiciones y, en su caso, aprehender a más personajes ligados al narco. Volviendo a la voz de la presidente de México, sus afirmaciones se obligan al límite constitucional por la participación consentida o no del expresidente, porque se quiera o no queda acotada, y, si bien no se pronuncia al lado de lo dicho por AMLO tampoco tomará distancia de su dicho. Las consecuencias se restringen entonces a que
van a repetirse nombres o tal vez haya hasta nuevos nombres de involucrados en esas actividades de narcotráfico, y, por el lado del
Gobierno la repercusión tendrá que ver con el
Difícil equilibrio de la unidad en Morena, dado que siguen con dos derroteros para pedir la línea.

La Expresión Continúa...








