Lo que no se dice...
17 de julio de 2025


AMARRES. - La delgada línea entre la traición y la alianza se teje en Parral al interior de Morena. La cercanía entre los consejeros crucistas con sus otrora rivales del cartel del bienestar ha levantado sospechosismo político y será hasta que se den definiciones en el seno de las votaciones del consejo cuando se pueda definir de que tono pinta esa cercanía.
POSIBLE. - La política no solo es el arte de lo posible, también es el arte de la memoria selectiva. Y en Morena, particularmente en Parral, hay quienes ya parecen haber olvidado las afrentas internas, las guerras de acarreos y los cuchillos por la espalda.
UNIDAD. - Hoy, en nombre de la convenenciera “unidad”, se abrazan, posan para la foto y esperan que les compartan el poder los que hasta hace poco se acusaban mutuamente de traidores. Lo dijo alguien con cinismo y razón: “la política hace extraños compañeros de cama” … ¡y en Morena, la cama es cada vez más concurrida!
UNION. - El pleito por la candidatura a la gubernatura ha generado realineamientos insospechados. El grupo del Bienestar —con el control de programas sociales y estructuras operativas— ha reclutado recientemente a dos personajes de la órbita crucista: Jorge Rivas y su esposa Vanessa Terrazas, esta última excandidata a diputada local y operadora con aspiraciones a ser parte del aparato federal.
CERCANIA. - Tras las votaciones en donde a Vanessa no le alcanzó para ganar y tampoco para competir como mejor perdedora en busca de una pluri en el congreso local, se ha decidido a no perder el tiempo, sin rodeos buscó a la líder del grupo contrario en Morena, se trata de la poderosa secretaria del bienestar, Ariadna Montiel, quien hasta la última elección del 2024 jugo las contras a los crucistas. Por eso no es coincidencia que después de haber estado reunida con ella en la capital del país, desde entonces ha mantenido cercanía con la delegada estatal Mayra Chávez Jiménez.
DUDA. - Lo curioso —y aquí la ironía se hace inevitable— es que estos mismos grupos se enfrentaron con todo en la pasada contienda interna para elegir consejeros de Morena. Los del Bienestar y los crucistas se daban hasta con las urnas portátiles, y hoy, en Parral, ¿esas diferencias quedaron sepultadas? al menos así lo hicieron aparecer al posar para la foto bajo la sombra de una “quinta” que se renta para eventos sociales, fue alquilada para un encuentro del grupo morenista del bienestar en la región sur.
CARTAS. - En el lugar estuvieron como luego dicen, ¡puras cartas venidoras! Empezando por Mayra Chávez Jiménez la responsable del bienestar en el estado, Fernando Duarte delegado en la región sur y además de ser el “primer compadre” del Bienestar nacional el diputado Cuauhtémoc Estrada, líder de la bancada morenista en el Congreso local. Los consejeros estatales crucistas Jorge Rivas y Vanessa Terrazas.
AGREGADOS. - También asistieron, entre otros personajes que al termino de la pasada elección fueron abiertamente cuestionados por sus mismos compañeros ante los malos resultados; se trata de Aarón Chávez y Adrián Gandarilla, operadores en la zona serrana y especialmente en Balleza se asegura que el recurso destinado para la operación electoral nunca llegó.
DREAM. - Se trata del dream team que se reagrupa para buscar posicionarse en la competencia por la candidatura a la gubernatura en el 2027 ¡y si! ahí están sentados en la misma mesa aliados y rivales, incluyendo a quienes fallaron en lo electoral, quienes traicionaron en lo interno y quienes aspiraban a destruirse hace apenas meses.
CONDICION. - Este fenómeno solo puede entenderse bajo una lógica: la necesidad de construir alianzas al costo que sea, ante la inminente definición de la candidatura al gobierno del estado. Ya no importa si perdiste o si antes estorbaste; lo importante es llegar a tiempo a la mesa… y ahora si salir en la foto, aunque los votos en la casilla no les favorezcan.
SOSPECHA. - Y así, Morena en Parral se convierte en una representación en miniatura de lo que ocurre a nivel estatal: reacomodos, pactos soterrados, alianzas inverosímiles. ¿Quién está realmente construyendo? ¿Quién solo se está colgando? ¿Y quién terminará siendo el nuevo “traidor” cuando vuelva a cambiar la corriente?
LEALES. - Lo único claro es que la “unidad” en Morena no es un valor, sino una estrategia. Una que se aplica según convenga, se olvida según se necesite… y se invoca cuando hay que justificar lo injustificable.
RAZON. - En este juego de poder, queda manifiesto que el enemigo de ayer puede ser el aliado de hoy… y el chivo expiatorio de mañana.

Desde la Rumorosa…
JUSTICIA. – Para no dejar el tema de Morena, es interesante como se hacen los ajustes de cuentas a nivel nacional donde Hernán Bermúdez puede ser considerado hoy no solo un prófugo de la justicia, sino también el rostro más nítido de esa frase que en política pesa como advertencia: “cuando el pasado nos alcance” ¡y ya los alcanzó! Su historia no es nueva, ni sorpresiva, ni improvisada. Lo realmente revelador no es que esté siendo buscado por la ley, sino que hasta ahora se haya decididohacerlo.
HISTORIA. - Bermúdez, exsecretario de Seguridad Pública en Tabasco, es pieza conocida en el ajedrez político del sureste. Hombre cercano a Adán Augusto López —exgobernador de Tabasco y exsecretario de Gobernación federal—, fue parte del aparato de seguridad durante el periodo en que el estado fue territorio cómodo para grupos criminales, como el de La Barredora, que él mismo, según señalamientos, habría encabezado o, al menos, protegido.
ANALISIS. - La omisión, como sabemos, también es una forma de complicidad. Lo que llama la atención no es el historial, sino el silencio. Adán Augusto, hoy líder de bancada en el Senado y figura de peso dentro de Morena, no ha emitido palabra sobre su cercanía con Bermúdez. Ni deslinde, ni explicación, ni siquiera el gesto mínimo de la distancia política. El mutismo puede tener múltiples lecturas, pero la más simple suele ser la más precisa: callar para no evidenciar.
ACOMODO. - No hay que perder de vista el contexto: estamos ante un reacomodo. La administración de Claudia Sheinbaum, recién llegada a Palacio Nacional, necesita soltar lastre. Y no cualquier lastre: herencias incómodas del obradorismo. Aquellos personajes que fueron útiles en su momento, pero que ahora resultan impresentables. Lo que ayer se toleraba, hoy se persigue. Lo que antes era parte del sistema, ahora es señal de corrupción. El timing, como siempre en política, lo dice todo.
COINCIDENCIA. - No es ingenuo pensar que esta cacería —con Bermúdez como figura visible— tiene más de mensaje que de justicia. Un aviso interno para quienes aún creen que la vieja estructura se sostendrá intacta. No basta con que Sheinbaum marque su estilo de gobierno; necesita también marcar distancia de ciertos vínculos con el pasado inmediato, aunque ese pasado haya sido el cimiento de su actual legitimidad.
DIGESTION. - La “4T” entra en fase de depuración simbólica. Y Hernán Bermúdez es solo el primer síntoma visible. Vendrán más. No porque haya una súbita voluntad de justicia, sino porque la narrativa del cambio requiere sacrificios. Y algunos, como este exsecretario tabasqueño, han dejado de ser funcionales para el relato.
PASADO. - El problema para muchos es que ese pasado que ahora incomoda fue tejido por los mismos que hoy gobiernan. Y no siempre se puede cortar el hilo sin que todo el telar tiemble.




