Lo que no se dice...
13 de agosto de 2026


MOVIDA.- Entre más le mueven, ¡más aparecen! Así es de generosa la plataforma busca talentos para futuros candidato del PAN, la misma que a estas alturas, cuando no se revela con precisión el total de los inscritos y sus nombres, pese a ello Acción Nacional parece haber diseñado una tabla de santa clos donde todos piden aunque el costal no alcance.
DISEÑO.- Como buena fuente de los deseos políticos, no tiene limite asi que algunos confesaron a esa aplicación sus deseos mas fervorosos de la politica, otros mas solo ejercieron el trapecismo y los más osados, decidieron jugarle a la ganadería, con una propuesta “doble propósito” que en realidad fue triple, si se cuenta la posición desde donde hicieron la solicitud; su empleo actual en el servicio público.
GOTEO.- Los nombres de los panistas y de algunos que, sin ser precisamente panistas de toda la vida, ya descubrieron las bondades de acercarse al partido sigue acrecentándose a cuenta gotas en el proceso interno rumbo a 2027, entre más se le mueve aparecen más nombres en ese prodigo listado del aspiracionismo.
GENEROSA.- La plataforma a tres semanas de haber cerrado comienza a parecer más una ventanilla de oportunidades que un proceso de selección: entra uno, sale otro, aparece un tercero y, por si acaso, varios decidieron registrarse para dos posiciones. Total, mientras haya casillas que llenar, ¿para qué limitar la imaginación?
PARACAÍDAS.- Esta moda política tiene variantes, como la del sector de los “doble propósito” o si lo prefiere “los del paracaídas” se trata de aquellos aspirantes que prendieron dos veladoras porque no están completamente seguros de cuál les hará el milagro. Sindicatura por un lado, regiduría por el otro y, si ninguna prende, siempre quedará la esperanza de la negociación.
JUVENTUD.- Entre los nuevos rostros aparece Aldo Iván Pacheco Pineda, actualmente despacha en el Instituto Municipal de la Juventud, quien aspira a formar parte de la planilla de regidores en el ya próximo 2027, comparte igualmente sueños similares Ruby Torres, proveniente del mismo sector, pero despachando en la delegación sur del Instituto Chihuahuense de la juventud, igualmente busca una regiduría. La juventud panista, al parecer, ya entendió que para conseguir una silla no basta con esperar a que alguien se levante. Hay que apartarla con anticipación y ponerle nombre.
FUNCIONARIOS.- Emmanuel Espinoza, actual titular de Turismo municipal, también decidió inscribirse para una regiduría. Y aquí aparece otra curiosidad del proceso: varios funcionarios municipales por esto días están preparando simultáneamente el informe de resultados y el plan de supervivencia política. En la administración pública nunca está de más tener un Plan B, especialmente cuando se aproximan los tiempos electorales y los escritorios empiezan a tener fecha de caducidad.
REELECCIÓN.- Jesús Elías, actual coordinador de los regidores panistas, busca repetir. Luis Salmerón, quien llegó a la planilla como propuesta de grupos originarios, también aparece en el escenario, aunque ya circulan versiones sobre un posible relevo ya inscrito. Nada definitivo, por supuesto mantiene su derecho a la reelección.
SORPRESA.- La inscripción de Jorge Cordero Burciaga, secretario del Ayuntamiento, para buscar una regiduría también mueve las piezas. El funcionario que hoy ayuda a conducir los asuntos administrativos del municipio quiere pasar al otro lado de la mesa para convertirse en parte del Cabildo y que alguien le pase “papelitos” para saber que decir o como votar. Dejar de redactar las actas para comenzar a protagonizarlas.
HOMERO.- Homero Armendáriz merece capítulo aparte. Ha dicho hasta en reuniones navideñas que quiere ser síndico y, para no dejar ninguna puerta sin tocar, también se registró para buscar la reelección como regidor. Prudencia política en estado puro: “quiero la sindicatura, pero si no me la dan, aquí está mi segunda solicitud”.
CECILIA.- Cecilia Núñez Alarcón también es del selecto grupo del “doble propósito” encendió dos veladoras: regiduría o diputación. Se puede decir que es triple propósito, porque actualmente despacha en el área de Desarrollo Humano del municipio donde despacha la alcaldesa suplente Aneth Deisther.
AARÓN.- Aarón Carrillo, uno de los operadores cercanos al primer círculo del alcalde Salvador Calderón, tampoco quiso jugar con una sola carta. Se registró para síndico y para regidor. La estrategia es bastante entendible: si no alcanza la oficina donde se fiscaliza, podría terminar en el Cabildo donde se toman decisiones. En términos futbolísticos podría decirse que está en un equipo donde aún no saben si será delantero o defensa, pero él ya pidió jugar los dos tiempos.
SILVA.- Carlos Silva protagonizó uno de los capítulos más simpáticos de esta novela. Después de negar públicamente que estuviera interesado en alguna candidatura, apareció registrado para síndico y, por si acaso, también para regidor. La política tiene esas pequeñas ironías que hacen innecesarias las columnas de humor. Primero se niega la aspiración, después aparece el registro y finalmente habrá quien diga que “nunca se dijo que no”.
EL RESTO.- Gustavo Quiñónez, Gustavo Hernández, Cinthia Vázquez, Marco Rodarte y Manuel Mora también levantaron la mano para buscar una regiduría. Cada uno con su historia, su grupo de afinidad, su posición en la función pública y, naturalmente, su propia explicación de por qué sería una excelente idea llevarlo a la planilla. El problema es que el PAN tiene una cantidad limitada de espacios y, si todos los que se consideran indispensables realmente lo fueran, habría que construir un Cabildo con tres salones.
RUBÉN.- Rubén Alvídrez, actual dirigente municipal del PAN, también busca un lugar en la planilla. Dicen que quiere sacarse la espina por aquella posición que perdió en el pasado proceso. El dirigente sabe que una regiduría sería una manera bastante elegante de convertir una derrota anterior en revancha electoral.
SINDICATURA.- Para la sindicatura el desfile tampoco es pequeño: Carlos Valdez, Adán Ríos, Aarón Carrillo, Homero Armendáriz y Carlos Silva aparecen entre los nombres que buscan la posición. Cinco aspirantes para una sola silla. Aquí sí habrá que observar quién tiene estructura, quién tiene grupo y quién solamente tiene entusiasmo. Porque el entusiasmo es muy útil para registrarse, pero generalmente no alcanza para llenar las urnas.
ALCALDÍA.- Salvador Calderón mantiene su aspiración de reelección y, hasta ahora, parece caminar con relativa comodidad dentro del escenario conocido. La eventual aparición de Trini Pérez o de algún otro contendiente podría modificar el panorama, pero mientras eso no suceda, el alcalde tiene la ventaja de quien ya está sentado en la silla.

DIPUTACIÓN.- Daniel García, “El Cuate”, mantiene también su aspiración de llegar al Congreso local. Su nombre completa una lista que empieza a ser bastante generosa. El problema para todos es sencillo: una cosa es tener aspiración y otra conseguir candidatura; una cosa es candidatura y otra ganar. Entre una y otra hay una pequeña distancia llamada realidad electoral.
SANTA CLOS.- Y ahí está precisamente la gracia del asunto. El PAN terminó convirtiendo su proceso interno en una especie de tabla de Santa Clos electoral. Todos llegan con su carta: “Querido partido, este año quiero ser síndico”; “si no se puede, regidor”; “si tampoco, diputado”; y alguno seguramente estará pensando que, si se desocupa algo, tampoco le haría el feo a una dirección, para eso están las negociaciones. El Santa Clos panista no trae un costal infinito y la cantidad de regalos solicitados ya supera ampliamente la capacidad del trineo.
OFICIALIDAD.- Conviene insistir en algo para no confundir aspiraciones con candidaturas: oficialmente todavía no hay nada definido. Lo que existe son registros, versiones y movimientos internos. Pero también es cierto que estos registros permiten conocer quiénes consideran tener capital político suficiente para entrar a la pelea y quiénes están dispuestos a tocar todas las puertas posibles.
REALIDAD.- El proceso apenas comienza a mostrar sus cartas, pero ya deja una lectura interesante: existe apetito electoral dentro del PAN. Mucho, por cierto. Hay funcionarios, dirigentes, regidores, operadores, jóvenes, veteranos, aspirantes de siempre y recién llegados. Todos quieren un pedazo del pastel, aunque todavía nadie sabe de qué tamaño será el pastel ni quién se quedará con el cuchillo.
DEFINICIONES.- Al final, todos pueden entrar a la plataforma, pero no todos cabrán en la boleta. Algunos tendrán candidatura, otros el pase a la negociación, otros premio de consolación y algunos descubrirán que la política también tiene puertas que se abren únicamente para decirles que ya se cerraron. Mientras tanto, en una misma lista coinciden los auténticos aspirantes con aquellos “doble propósito” donde el objetivo es no quedar fuera.




