Lo que no se dice...
14 de noviembre de 2025


CRITERIOS. - Que alguien explique con manzanitas, si hace falta la dualidad de criterios que impera en Chihuahua cuando se trata de administrar justicia. Porque si algo ha quedado claro esta semana es que, dependiendo del código postal y de quién respalda a quién, el castigo por un hecho similar puede ir desde la cárcel… hasta la indiferencia institucional más descarada.
UNO. - En el primer caso de referencia se desarrolla en Nuevo Casas Grandes. La ex secretaria del Ayuntamiento, Silvia Ivón Hernández Parra, fue sentenciada por vender nueve terrenos propiedad del municipio. Nueve. La operación fue ilegal, porque eran bienes patrimoniales. El delito: peculado agravado.
RESULTADO. - Como consecuencia pasara tres años de prisión, gracias a que se acogió a un procedimiento abreviado. Hasta ahí, la justicia hizo lo que debía hacer: sancionar el despojo del patrimonio público.
DOS. - El segundo caso se desarrolló en Parral, antes que este o casi por el mismo tiempo, ese factor es lo de menos, aunque la película es la misma… pero el final es radicalmente distinto.
LOCAL. - Aquí hablamos de más de veinte terrenos, más de 12 mil metros cuadrados, ubicados en la colonia Las Fuentes Segunda Etapa. Fueron enajenados por una administración municipal de Movimiento Ciudadano sin pasar por el proceso básico de desincorporación. Venta ilegal, simple y llana. Y no es opinión: un juez ya sentenció que esos terrenos deben regresar al municipio.
VUELTAS. - Pero la presidencia municipal no sólo ha evitado ejecutar la orden judicial; además, pretende una maniobra que raya en el cinismo: recuperarlos sólo en papel, para después “legalizar” la venta y perfeccionar el mismo acto que ya fue declarado ilegal y que los posesionarios se queden con lo que ya se demostró que es ilegal.
DIFERENCIA. - Lo que en NCG mandó a alguien a prisión, en Parral parece no ameritar ni siquiera una llamada de atención administrativa. La pregunta es inevitable: ¿A qué se debe esta diferencia tan generosa en el trato? O mas bien ¿Será que la ex secretaria en NCG no tuvo quien levantara la mano por ella en el Congreso?
ACCION. - O, dicho de otra manera, suavecito, para no herir susceptibilidades: ¿la diferencia entre cárcel y silencio institucional depende de cuántos diputados estén dispuestos a empeñar su voto en tu nombre?
DUDA. - Porque, seamos claros: aquí nadie está pidiendo que corran cabezas. Lo único que correspondería es cumplir la sentencia del Poder Judicial. Punto. Incluso el área jurídica de la presidencia municipal ya emitió su opinión del caso y no ¡no hay saque! Hay que reintegrar al municipio lo que le corresponde.

APARENTE. - Aquí la duda por aclarar es ¡Desde cuando el propio municipio prefiere desafiar una resolución judicial que le favorece antes que molestar a quienes aprovecharon un procedimiento irregular, dejando en evidencia no solo un vacío legal, también el moral?
COMPLICES. - O bien se podría decir que en Nuevo Casas Grandes actuó la justicia y en Parral actúa… el cálculo político. Lo que debería preocuparnos más: no que existan irregularidades que lamentablemente abunda, sino que la autoridad decide a conveniencia cuáles sanciona y cuáles protege.
MAS. - ¡Las sentencias de un juez se negocia? O acaso ¿Tenemos un sistema de justicia o un menú de opciones según la influencia del protagonista? La palabra la tiene el secretario del ayuntamiento que está a cargo de atender este mandato.




