Cuatro nombres, una sola condición: la unidad.
18 de junio de 2026

Sota, Caballo y Rey
Dr Fernando A Herrera

En diez días el PAN de Chihuahua vota y, para no darle vueltas, el primer lugar parece estar decidido.
Hay un puntero que va a ganar la interna. La incógnita real es qué va a pasar con los otros tres.
Porque ahí sí hay una competencia muy cerrada.
Lo que dicen los números
No es percepción, son mediciones con rigor científico. Rubrum pone un 75.8% de apoyo interno para uno de ellos. Otra encuesta de mayo lo ubica con 73.5%. Al segundo lugar en 9.5% y al tercero en 6.1%. La encuesta de 614.mx marca en 69.4%, con un segundo en 10.5%, otro en 7.5% y al cuarto en 5.6%. Campaigns & Elections, la más conservadora ubica la votación de la militancia en 52.7%, para ganar, luego da el 11.8% y el 6.4%, respectivamente.
Entonces, ¿para qué compiten los otros tres? Porque el segundo lugar no es premio de consolación, es posicionamiento para 2027.
El aspirante participa en una pelea silenciosa pero decisiva: y los que queden en segundo o tercero, se vuelven fieles de la balanza, en distintos puntos del estado.
La unidad no es escenografía, es la condición
Esta interna tiene piso parejo, padrones abiertos y casillas contadas por militantes. Eso ya es ganancia. Pero lo que pase el domingo en la noche va a definir si el PAN llega vivo a 2027 o llega roto.
Porque en 2027 no hay elección intermedia para Chihuahua. Sale la actual gobernadora y se renueva todo de un jalón: las 67 alcaldías con sus síndicos, el Congreso local completo y, en la misma boleta, las diputaciones federales. Es todo o nada.
El puntero va a necesitar al segundo, al tercero y al cuarto.
Y todos van a necesitar al puntero, porque sin un candidato con 70% de respaldo interno no hay cómo jalar la marca.
La competencia real, entonces, no está en quién gana. Está en si los cuatro aspirantes entienden que el domingo no se acaba la carrera, sino que empieza.
Si el segundo reconoce, si el tercero se suma, si el cuarto hace lo propio, el PAN sale de esta interna con un candidato fuerte y tres operadores para el territorio.
De lo contrario, el PAN va a llegar a 2027 con un puntero arriba y tres aspirantes abajo cuidando su capital político. Y así, con Morena enfrente, no se ganaría nada.
La foto que necesitamos no es la del ganador levantando la mano solo. Es la de los cuatro en la misma mesa el domingo en la noche, diciendo lo mismo: competimos de verdad, ganó uno, y ahora vamos juntos. Eso no es para la prensa. Eso es para ganar.

La Expresión Continúa...






