La Presidente se contradice
29 de mayo de 2026

Sota, Caballo y Rey
Dr Fernando A Herrera

En menos de un mes, Claudia Sheinbaum, la presidente ha cambiado de narrativa tantas veces que ya no se sabe qué defiende ni qué ataca. Si la ley, si a los suyos, o sí mismas y en la disonancia cognitiva la emprende contra los molinos de viento que imagina en Chihuahua.
Dice que todo lo hace apegada a la ley. Luego la usa como garrote. El caso de Chihuahua es emblemático. La FGR citó a la gobernadora Maru Campos por el operativo del 18 y 19 de abril en la Sierra Tarahumara, donde se desmanteló un narcolaboratorio. Campos tuvo que impugnar el citatorio por ambiguo y tramposo. Días después, la propia Fiscalía aclaró que no la imputó porque no hay delitos que perseguir.
Mientras, la Presidente impulsa una reforma para que cuatro magistrados del Tribunal Electoral puedan reelegirse hasta 2034. Cuando le estalla la crítica, matiza: no es que se reelijan, es que puedan volver a participar. Pretende darle apariencia legal, cuando es un acto de premio a lealtades por valores entendidos.
Otra contradicción: la injerencia. Cuestiona y condena a Estados por acusar a Raúl Castro. También lo hizo cuando el caso de Maduro. Pero cuando ellos acusan a Rubén Rocha Moya de proteger a Los Chapitos, la respuesta es que son injerencistas, cuando ella lo hace solo es una opinión.
Defiende a Rocha Moya, acusado de colusión con Los Chapitos, y se ataca a la gobernadora de Chihuahua por hacer su trabajo.
Por eso no encuentra la narrativa. Un día es la presidenta institucional; al otro, jefa del partido. Un día exige pruebas para arrestar a sus aliados, al otro, fabrica sospechas y acusaciones contra la gobernadora de Chihuahua.
La Presidente está a tiempo de corregir. Pero si sigue defendiendo lo indefendible o en buscar distractores, usando las instituciones contra una adversaria, la crisis en que se encuentra no la va a resolver desde la mañanera. Será la realidad, que no pregunta, la que le caiga encima.

La Expresión Continúa...






