Lo que no se dice...
12 de junio de 2025


DIF. - En los pasillos del Desarrollo Integral de la Familia (DIF) se respira inquietud. No es sólo el tema de la carga administrativa o las funciones que ahí se desempeñan, sino el modo en que ciertas decisiones han sido tomadas —o, mejor dicho, ocultadas— hasta hace poco.
SERVICIOS. - Se sabe que hay personal proveniente de Servicios Públicos actualmente prestando labores específicas dentro del DIF. A simple vista, no parecería mayor problema: colaboración interinstitucional, eficiencia, aprovechamiento de recursos humanos… pero el detalle está en el “cómo” y el “quién supo”.
DECISION. - El director Eduardo Valdez, quien encabeza el DIF, al parecer no fue informado oportunamente de estas contrataciones. Aunque ahora es posible que ya esté al tanto, durante un buen tiempo las decisiones pasaron por otras manos, lejos de los canales institucionales que se presumen formales.
DUDA. - Hay una diferencia de alrededor de veinte empleados entre la plantilla que maneja Servicios Públicos y la que tiene registrada la Oficialía Mayor. Esos veinte nombres no cuadran. ¿Son los mismos que hoy están operando dentro del DIF?
DOS. - Pero en los pasillos del DIF de Parral hay una tensión inusual. Entre cuatro y cinco personas de un área específica fueron despedidas de manera repentina. ¿Qué sucedió? Hasta el momento, la versión oficial brilla por su ausencia.
ADIOS. - Se trata de personal que trabajaba en una misma área del DIF municipal y que, de un día para otro, recibió la orden de salida. La falta de explicaciones abre espacio a las conjeturas, y en política —como en la vida pública— lo que no se aclara, se contamina.
ACCION. - Algunos no tardaron en recordar lo ocurrido la semana pasada, cuando un grupo de personas vulnerables que depende del servicio de transporte del DIF se quedó esperando su traslado para recibir terapia. El vehículo simplemente no llegó. ¿Por qué? Al parecer, el conductor había sido asignado a otras actividades no especificadas.

Desde la Rumorosa…
SINDICA. - La síndica Dalila Villalobos ayer rindió un informe ante el ayuntamiento de lo que estaba y no estaba pasando en el Instituto Municipal del Deporte. Dos meses seguidos —marzo y abril— con comprobaciones administrativas no satisfactorias que comprometen cerca de 400 mil pesos. La señalada: Chabela Granados, hoy ya no está al frente del Instituto Municipal del Deporte (INMUDEPA).
PETICION. - Según el informe de la síndica, las solicitudes de aclaración nunca fueron respondidas, y los documentos presentados para justificar el gasto carecían de validez o, al menos, de la claridad mínima necesaria para dar tranquilidad a las finanzas públicas. En el mejor de los escenarios, el dinero fue usado para el deporte sin forma de comprobarlo. En el peor... ya sabemos qué significa “uso discrecional” en el lenguaje político.
PETICION. - Cabe mencionar que en el acuerdo asumido en cabildo, la entonces titular del deporte en Parral seria llamada a cuentas ante los regidores en una comparecencia, pero esta citación nunca llegó porque Chabela Granados ya no es la titular.
CUENTAS. - Lo que si fue llevado ante cabildo fueron las cuentas, la sindica Villalobos corrió a cargo del tema, donde los regidores —quienes tienen la facultad legal de sancionar a funcionarios por irregularidades administrativas— debían asumir postura y actuar. Pero precautoriamente los ediles prefirieron esperar, no se sintieron capaces de asumir una postura y decidieron mandar el caso al órgano de Control Interno para que sea éste quien proponga una acción… que luego ellos solo tendrían que “aprobar”.
VISPERAS. - Sin embargo, si por las vísperas se sacan los días: si se fue al Órgano de Control Interno, ¡no pasará nada! Se trata de una pieza del alcalde Calderón con quien hay cercanía de hecho fue el propio alcalde quien le facilito la salida, por lo que es de esperarse que el asunto se diluya con el tiempo y el burocratismo.




