Lo que no se dice...
25 de julio de 2025


CRISIS. - Guadalupe y Calvo en crisis de seguridad mientras su alcaldesa retrasa una decisión clave, este municipio está ardiendo, así literal y figuradamente y mientras tanto, la presidenta municipal Ana Laura González Ábrego sigue sin firmar el convenio para la instalación del Subcentro Centinela, uno de los proyectos más ambiciosos del Gobierno del Estado en materia de seguridad para inhibir y combatir eso que padece el municipio. La pregunta inevitable es: ¿por qué?
SILENCIO. - Aunque la gobernadora María Eugenia Campos reveló que necesitan que la presidenta municipal de Guadalupe y Calvo ya no atrase más la firma del convenio que permite la instalación del subcentro, hasta ahora, la alcaldesa no ha posicionado una explicación pública o política que justifique la negativa o el retraso.
BRUTAL. - Lo que sí hay es una realidad brutal: Guadalupe y Calvo está sumido en una espiral creciente de violencia. Es uno de los municipios más golpeados por el crimen organizado en la Sierra Tarahumara, con desplazamientos forzados, retenes armados y una ciudadanía atrapada entre el miedo y la indiferencia institucional.
DILATADA. - Por eso, la omisión de la alcaldesa pesa. Y no solo por lo que no hace, sino por lo que representa: la imposibilidad del gobierno municipal de asumir el liderazgo mínimo que le corresponde como primer respondiente.
PROPUESTA. - El Subcentro Centinela no es un capricho ni una ocurrencia. Es parte de una estrategia estatal que busca consolidar un sistema de vigilancia, inteligencia y respuesta operativa en las zonas más conflictivas. En otras palabras, es la herramienta que Ana Laura González no tiene y que, paradójicamente, está dejando pasar.
TEORIAS. - ¿Hay miedo? Probablemente sí. ¿Hay presión de los grupos criminales? Muy posible. Pero si ese es el motivo, la situación es aún más grave, porque confirma que ni el respaldo del gobierno estatal, ni el escudo institucional de la 4T han sido suficientes para proteger a una alcaldesa que, de facto, ya no gobierna con libertad.
EMPATIA. - Es comprensible que se tenga cautela, incluso temor. Lo que no es justificable es que ese temor se traduzca en inacción institucional, porque mientras tanto, los ciudadanos del municipio están más expuestos que nunca. No hay margen para el titubeo ni para cálculos políticos; estamos hablando de vidas, de derechos vulnerados y de comunidades sitiadas.
AGREGADO. - Si Ana Laura González es una seguidora de Andrés Manuel López Obrador debería recordar aquella frase lapidaria que pronuncio con motivo de su asunción al poder ¡yo ya no me pertenezco- en clara alusión a que al asumir el gobierno es el pueblo quien dispone de su persona a través de sus necesidades y la búsqueda de soluciones.
LOCAL. Aquí, no puede o no quiere asumir el costo político y personal de firmar el convenio, entonces debe preguntarse si tiene sentido seguir ocupando el cargo. La presidencia municipal no es un refugio: es una trinchera, y más aún en territorios como Guadalupe y Calvo, donde cada decisión —o falta de ella— tiene consecuencias. Mientras tanto, el rancho sigue ardiendo. Y la única herramienta institucional que podría comenzar a apagar ese fuego sigue esperando una firma.

Desde la Rumorosa…
PLEITO. - Bonilla y Pérez Cuéllar se apuntan al ring, aunque aún no hay pelea oficial o mejor dicho en términos rancheros, ¡Ya se vinieron los caballos! Y no precisamente los de la Cabalgata Villista. En la política de Chihuahua, el calendario electoral ya está corriendo a toda velocidad, aunque oficialmente estemos en 2025. El 2027, año de la sucesión gubernamental, se adelantó sin aviso, y los primeros en montar la contienda son los alcaldes de las dos principales ciudades del estado: Cruz Pérez Cuéllar y Marco Bonilla, ¿cómo haciendo una premonición de que ambos serán los protagonistas de la futura contienda?
ALCALDE. - El primero en sacar el látigo fue Pérez Cuéllar, presidente municipal de Ciudad Juárez, quien acusó de manera directa a Bonilla, alcalde de Chihuahua capital, de estar detrás de una campaña de guerra sucia. El tema de la supuesta cancelación de su visa estadounidense sirvió como pretexto, pero el mensaje fue claro y con nombre y apellido: Bonilla es, según Cruz, el artífice de los ataques.
SILENCIO. - La declaración no es menor. Por primera vez, rumbo al proceso electoral en ciernes, uno de los aspirantes rompe el guion no escrito y lleva la pugna a un terreno más abierto, pero… ninguno de los dos tiene amarradas las candidaturas, ni Pérez Cuéllar por Morena, ni Bonilla por el PAN, pero si son los más viables, seguramente por eso la guerra ya comenzó, y lo está haciendo con golpes bajos y sin moderador.
FONDO. - Sin duda, en el fondo, de ser cierto lo que señala el alcalde de Juárez, es la confirmación de que el rival a vencer es justamente Perez Cuellar, de lo contrario no se tomarían la molestia de debilitarlo por la vía mediática, quieren bajarle los bonos, ¿para que este “pareja” la pelea? Ello confirmaría que Marco Bonilla llega tres años tarde a la contienda y quiere reducirlos por cualquier vía.
TIEMPO. - Quien lleva más tiempo haciendo presencia por todo el estado es el alcalde juarense. Con eventos por toda la entidad, llevando apoyos a municipios pequeños, y presencia mediática continua, Pérez Cuéllar nunca dejó de moverse desde que ganó la elección y ratifico con la reelección. Bonilla recién empieza a salir. Los primeros tres años de su gestión fueron más administrativos que políticos; apenas ahora quiere recuperar el tiempo perdido.
ATAJO. -De acuerdo con lo señalado por el alcalde de Juárez, Bonilla decidió tomar un atajo: jugar en la sombra, golpear desde la oscuridad, y medir el terreno antes de asumir una postura frontal. Pero ya lo balconearon, el presidente de Juárez, quien no tuvo empacho en señalarlo públicamente.
CHOQUE. - Más allá de las acusaciones, este choque de trenes apenas comienza. Ambos quieren ser candidatos a gobernador. Ambos tienen estructuras políticas, equipos mediáticos y aspiraciones claras. Lo que no tienen aún es una candidatura firme. Morena sigue sin reglas claras y con más de un perfil competitivo. El PAN, por su parte, no ha definido ni el método, ni la narrativa con la que competirá, tampoco si será parte de una alianza, aunque esto se debe dar por hecho, porque solo Acción Nacional no gana y menos el PRI, ¡se necesitan!
PREMONICION. - Si este es apenas el arranque, lo que viene será una campaña sucia, anticipada y llena de fuego cruzado que propuestas reales, la pelea por el 2027 ya empezó… aunque el árbitro todavía ni se presenta.








