Lo que no se dice...
3 de septiembre de 2026


TOÑO.- Y si, ya no es rumor, en el PRI de Santa Bárbara van para el 2027 con todo y ¡con Toño! La actual administración resultó “balín”, les dieron Rana por liebre, perdón gato por liebre, es lo mismo, al final es una estafa. Se anticipaba que esto sucedería y la profecía se cumplió. Fue el propio Toño Bilbao, como alcalde saliente quien los recomendó en el PRI estatal en el 2024 y ahora no hayan como sacudirse a los saqueadores del “team Bebo” quienes han ganado dinero y han perdido la vergüenza y el pudor, porque solo así puede explicarse como pueden siquiera pensar en reelegirse.
VOTOS.- Los priistas necesitan votos para negociar en la alianza, los que están en la administración de la comunidad más antigua del estado son vaca que no da leche y no disparan ni en defensa propia.
PENA.- Santa Bárbara es uno de esos municipios donde la aritmética electoral comienza a convertirse en pesadilla para quienes lo gobiernan. El desgaste no es gratuito: se acumula en las calles, en las conversaciones de reuniones informales, ¡en las oficinas de la misma alcaldía! En los barrios y se enfila a manifestaran en las urnas. El rechazo social es tendencia; se mide y se palpa.
SANTA BÁRBARA. Los números de la aceptación del gobierno municipal no alcanzan para pensar seriamente en la reelección de Bebo Antuna, no al menos si se aspira al triunfo. El escenario es complicado. La percepción es casi generalizada; el alcalde ha endosado su autoridad constitucional y la ha malbaratado al entregarla al oficial mayor, Daniel Navarrete, quien a su vez se ha convertido en el villano favorito. El presidente municipal se invisibilizo y dejó de ser la ventanilla que resuelve problemas, hay lejanía, ¡ha perdido su autoridad política si es que un dia la tuvo!
REPUDIO. El rechazo hacia la clase gobernante se construyó con malas decisiones, omisiones, desplantes y, sobre todo, con la sensación ciudadana de que quienes llegaron a servirse y no a servir.
SOSPECHA. Con Daniel Navarrete despachando como alcalde desde la Oficialía Mayor, cualquier movimiento administrativo genera dudas y sospechosismo, contamina y erosiona la imagen política del alcalde. La percepción al final es la que vota.
BÉISBOL. Intentaron, congraciarse con la población a través del béisbol. Consiguieron el campeonato regional sustentado en una victoria deportiva hueca, carente de identidad, no la sienten propia, ¡la compraron! Y para ello banquearon a los verdaderos beisbolistas locales, los que juegan por la camiseta.
RESULTANTE.- El equipo ganó en el terreno, pero el gobierno no consiguió ganar en las gradas de la opinión pública. Los jugadores golondrinos fueron hospedados en una propiedad de lujo que se le atribuye a la prosperidad súbita del alcalde, las fiestas y excesos eran comunes, eso también insultó a la afición. Cumplieron su misión deportivo-mercantilista y luego, como buenas aves de paso, emprendieron el vuelo. Se llevaron el campeonato y mucho dinero, dejaron como herencia una pregunta incómoda: ¿cuánto de aquello representó realmente a los santabarbarinos?
PROSPERIDAD. Dicen que la prosperidad llegó a Santa Bárbara. El pequeño detalle es que, para muchos ciudadanos, llegó con dirección equivocada. Las versiones sobre el crecimiento patrimonial del grupo gobernante la percepción se alimenta de los excesos e historias que ya son parte de la conversación pública. Es un municipio pequeño, donde todos saben quién compró qué, quién llegó con qué y quién de pronto empezó a vivir mejor, aquí la discreción dura menos que un mitin político bajo el sol.
MIEDO. En el propio equipo que acompaña al gobierno municipal, existe temor e incertidumbre, su peor pesadilla es que cuando estos terminen, ¡todavía quieran continuar! Los colaboradores dejan de confiar en quienes los dirigen, la confianza está rota y el liderazgo se sustenta en el miedo. No son pocos los que comienzan a buscar discretamente a su antiguo referente; Toño Bilbao.
TOÑO. Antonio Bilbao, ahora brilla más que cuando estaba en la alcaldía, ¡hasta para ser guapo, hay que juntarse con los feos! Y aquí aplica a la perfección; en los modos, en la vocación y ¡en los resultados de gobierno! No es un improvisado en las lides políticas conoce las mañas de quienes hoy gobiernan.
RETORNO.- Ya no es rumor ni secreto, Bilbao está construyendo su regreso con paciencia. No ha hecho falta un gran anuncio. Los acercamientos hablan por sí mismos. El exalcalde estuvo recientemente en la capital del estado, coincidió con Marco Bonilla durante la final del béisbol estatal. Entre entrada y entrada, hubo diálogo. Y para un político que sabe leer el terreno, una conversación en el momento correcto vale más que cien espectaculares, lee los tiempos y entiende las señales ¿saldrá al robo?
BONILLA. Marco Bonilla conoce la radiografía política de Chihuahua y sabe perfectamente que Santa Bárbara es un territorio con historia, identidad y que tiene una estructura política que puede inclinarse de un lado u otro cuando llega el momento. Si el escenario de alianza PAN-PRI termina consolidándose, basta tener dos dedos de frente para darse cuenta que cargar con un candidato desgastado le quita votos, ¡son sumas que restan! Requiere de 67 candidatos solidos que le aporten capital político, que le ayuden a sacar el proyecto de la gubernatura y en las mediciones ¡Bebo Antuna, no es uno de esos perfiles!
PRI. Bilbao fue llamado a escena, el sábado tuvo acercamiento con quien será el candidato de la alianza a la gubernatura y el domingo apareció con los del PRI nacional. Ahí está una de las claves: no está esperando a que alguien le abra la puerta; está tocando las dos puertas para aportar algo más que su presencia.
CREDENCIALES.- Para los priistas nacionales, Bilbao tampoco necesita demasiada presentación. Su trayectoria dentro del partido y su permanencia en la causa tricolor son parte de su carta de referencia.
CONTRASTE.- La diferencia electoral entre Bebo Antuna y Toño Bilbao, desde la percepción política resulta evidente; Uno carga con el desgaste de un gobierno que todavía tiene un año por delante; el otro comienza a recuperar presencia sin siquiera haber anunciado formalmente que quiere hacerlo. Uno necesita explicar lo que está haciendo ¡el otro puede dedicarse a recordar lo que hizo! En política, esa diferencia pesa.

AZOTEA. En el equipo de Bebo seguramente ya sienten los pasos del adiós. No se los contó nadie, ellos lo vieron, desde entonces el grupo político ha dejado de sonreír; tropezaron con su adversario, su peor pesadilla se materializó y lo peor, ¡les lleva ventaja!
REELECCIÓN. Pensar hoy en una reelección de Bebo Antuna parece, cuando menos, una apuesta suicida. Al PRI le urgen candidatos que aporten votos y no cargas políticas emanadas de una administración cuestionada. Los panistas también lo saben, se puede decir que es el punto de mayor coincidencia que tienen.
MALDICIÓN. Al gobierno de Bebo aún le queda un año. Doce meses. Un largo tercio de la administración 2024-2027, insuficiente para recomponer el rumbo y menos cuando no quieren hacerlo. Mientras Daniel Navarrete siga siendo el poder real de la alcaldía, las quejas ciudadanas seguirán multiplicándose.
PELIGRO.- El problema para los que ya se van no es solamente que Toño Bilbao quiera regresar. El verdadero problema es que hay quienes ya quieren que regrese y eso cambia todo. A un adversario externo se combate; un adversario al que empiezan a mirar con simpatía quienes están dentro de casa es difícil de detener.
BASES. Bilbao conoce el terreno, recorre las bases, conoce los nombres, los caminos y está recuperando los contactos que necesita está retornando a recuperar su territorio.
REMATE. La lectura parece bastante sencilla: van con Toño. El PRI necesita votos, la alianza necesita candidatos competitivos y Santa Bárbara necesita una opción que no llegue cargando el desgaste de tres años de gobierno. Bilbao ya leyó la seña; para regresar no necesita prometer que volverá porque nunca se fue. En el béisbol se roban bases cuando el pitcher se distrae; en política también y Bilbao se apresta a robarle el home al Bebo.




