Lo que no se dice...
7 de septiembre de 2026


AGENDA.- Hoy es el día del presidente… municipal. Salvador Calderón tendrá una jornada intensa: comenzará temprano con un encuentro con medios de comunicación, poco después de las ocho de la mañana; continuará con el informe formal ante el Cabildo y terminará por la tarde con el evento político en el Gimnasio Parral, programado para las 17:30 horas. Oficialmente, el Ayuntamiento presenta este martes su Segundo Informe de Gobierno.
REAL.- Pero conviene separar desde el principio los dos informes. El de la mañana es el que realmente cuenta como ejercicio institucional de rendición de cuentas: será ante el Cabildo, en el patio central de la Presidencia Municipal, con las fracciones representadas y con posicionamientos que, más que evaluar solamente la administración, permitirán medir cómo andan las relaciones políticas dentro del Ayuntamiento.
TERMÓMETRO.- Y ahí habrá que poner atención. No será lo mismo escuchar al PRI antes de que comenzaran las conversaciones para una eventual alianza electoral que escucharlo ahora, la conveniencia política modifica hasta el tono de los discursos. Lo que ayer podía decirse con absoluta libertad, mañana puede decirse con una sonrisa diplomática y pasado mañana convertirse en un reconocimiento institucional.
MC.- Tampoco es lo mismo un discurso de Movimiento Ciudadano tocando desesperado las puertas de una alianza, que sentirse seguro o bien agradecido porque si algo se le puede reclamar al presidente Calderón es que las auto concesiones que se hizo Lozoya en la recolección de basura y relleno sanitario se las ha respetado y pagado puntualmente.
OPOSICIÓN.- Por regla general, la oposición —sea del partido que sea— difícilmente le concederá al gobierno todo lo que éste presume. Para eso es oposición. Pero también habrá que distinguir entre la crítica seria y el discurso de consigna. Un posicionamiento sustentado en datos, razonamientos y resultados comprobables puede convertirse en una verdadera evaluación; uno construido exclusivamente desde la ideología o el resentimiento sirve más para la tribuna que para conocer el estado real de la administración.
FIESTA.- Y luego vendrá el evento vespertino al que popularmente se conoce como “el informe”, aunque jurídicamente el de la mañana sea el verdadero. El de la tarde es otra cosa: es el evento político, la fiesta del presidente, la fotografía, la demostración de músculo y, sobre todo, el lugar donde las butacas comienzan a hablar. Ahí estará la gobernadora María Eugenia Campos, cuya asistencia, independientemente de lo que diga desde el escenario, también tiene una lectura política.
MARU.- La gobernadora no estará acompañando a todos los alcaldes en sus respectivos informes. Por eso su presencia en Parral no debe minimizarse. No significa automáticamente una candidatura ni una definición electoral, pero sí representa un respaldo institucional y político a la administración de Calderón.
ASISTENCIA.- Y habrá otro indicador que será cuidadosamente observado: cuánta gente acudirá al Gimnasio Parral. No necesariamente porque el número de asistentes mida la popularidad del alcalde. En estos actos, la asistencia mide otra cosa: capacidad de convocatoria, estructura, movilización y disciplina política. Una elección tampoco la gana necesariamente quien llena más sillas en un evento, pero quien no puede movilizar gente difícilmente puede presumir de tener una maquinaria electoral aceitada para una elección.
MÚSCULO.- Si Chava Calderón tiene aspiraciones de reelegirse, hoy está obligado a mostrar músculo. No basta con decir que existe estructura; hay que demostrar que funciona. La tarde será, en buena medida el examen de capacidad operativa de operadores que le han vendido su efectividad en el discurso pero no la han demostrado.
CALLE.- Pero existe otra evaluación mucho más difícil de manipular: la que ocurre fuera del Gimnasio Parral, en la calle. Ahí no hay acarreados, operadores, compromisos partidistas ni listas de invitados. Ahí están los ciudadanos comunes, los que viven las obras, padecen los servicios, reciben los beneficios o sufren las deficiencias. Y en esa encuesta callejera las opiniones, hasta ahora, siguen divididas.
OBRA.- Calderón llega al segundo tercio de su administración y enfrenta una pregunta inevitable: ¿cuál es la obra emblemática de su gobierno? Porque cada administración termina necesitando una obra que la identifique, para bien o para mal. No necesariamente tiene que ser la más costosa; tiene que ser aquella que permanezca en la memoria colectiva.
MEMORIA.- En Parral la pasada administración se marcó con un ejemplo de obra que debería servir como advertencia: la Puerta del Tiempo, innecesaria, la que existía funcionaba mejor que la actual y estaba en mejores condiciones pese a tener tras de sí más de dos décadas.
REMODELACION.- La remodelación o “mejora” termino siendo un fiasco, una obra que es hoy el símbolo del fracaso y de un trienio perdido, pese a su costo y a las controversias que la rodearon, permanece como una herida abierta en la memoria de los parralenses tanto que hasta el parque construido alrededor terminó cargando con esa mala fama. ¡Nadie la quiso inaugurar!
HERENCIA.- Calderón, sin embargo, no puede ser evaluado exclusivamente por lo que hizo o dejó de hacer su antecesor. Pero tampoco puede gobernar como si hubiera recibido una ciudad recién estrenada. Parte importante de los problemas actuales son consecuencia de decisiones tomadas antes de su llegada: obras inconclusas o de mala calidad, proyectos cuestionados y amañados como el rastro TIF, multiples asuntos administrativos pendientes y decisiones patrimoniales que hoy amenazan con convertirse en problemas mayores, seguridad pública como centro de terror, brazo de venganza y protección personal del tlatoani que hoy se protege con el fuero federal plurinominal.
EDIFICIO.- Ahí está, por ejemplo, el riesgo que representa el riesgo de perder el edificio municipal, son las consecuencias de no haber atendido oportunamente el problema desde administraciones anteriores. Lo mismo ocurre con proyectos como el Polideportivo, donde la falta de seguimiento terminó convirtiendo una inversión pública federal en otro pendiente que se revirtió y que ahora tiene en jaque la administración.
SEGURIDAD.- También habrá que reconocer una diferencia importante. Hoy Parral sigue teniendo problemas de seguridad, y algunos hechos recientes obligan a revisar protocolos, responsabilidades y capacidad operativa. Pero una cosa es enfrentar accidentes, negligencias o errores de operación y otra muy distinta es la época en que la estructura de seguridad estuvo contaminada por intereses y personajes vinculados a la delincuencia.
LIBERTAD.- Quizá uno de los cambios menos visibles, pero más importantes, sea precisamente el ambiente político y social. Hoy hay ciudadanos que cuestionan al alcalde, servidores públicos que pueden disentir y voces que se expresan sin el temor, las mismas que durante los años anteriores autocensuraron sus opiniones de la vida pública de Parral. La crítica abierta no debe confundirse con ingobernabilidad. Al contrario: que la gente pueda reclamar, disentir y señalar sin sentirse perseguida es un bien intangible que ya se había perdido con la tiranía naranja y hoy debe contabilizarse en favor de esta administración.

PRENSA.- Y lo mismo puede decirse de la relación con los periodistas. Parral está lejos de ser el paraíso de la libertad de expresión y los problemas no han desaparecido, pero la disminución de agresiones y presiones contra quienes ejercen el periodismo también constituye un cambio que no debería pasar inadvertido sobre todo cuando se contrasta con en el periodo de los 8 años de gobierno naranja cuando Parral se convirtió en el referente estatal del lugar más inseguro para ejercer el periodismo, las estadísticas así lo muestran y lo acusan. Un gobierno puede equivocarse y ser cuestionado pero eso no es lo preocupante pero si lo seria que el cuestionamiento tuviera consecuencias.
ADMINISTRACIÓN.- Eso no significa extenderle un cheque en blanco a Calderón. Su administración tiene sus propias controversias, sus decisiones discutibles, sospechosismos, compromisos y problemas administrativos que deberán evaluarse. Las polémicas de hoy ya no pueden explicarse todas con la herencia recibida. Hay decisiones que corresponden exclusivamente a su gobierno y deben ser colocadas en la báscula.
BÁSCULA.- Y precisamente eso es lo interesante de este segundo informe: ya hay suficiente distancia para evaluar. No se trata de compararlo solamente con lo que prometió, sino con lo que encontró, lo que corrigió, lo que dejó pendiente y lo que volvió a hacer mal.
DESMEMORIA.- La política tiene una aliada formidable: la desmemoria. Cuando una administración termina, la siguiente recibe los problemas, pero con frecuencia la ciudadanía olvida quién los generó. También ocurre al revés: un alcalde no puede atribuir eternamente sus errores a quienes estuvieron antes.
BALANZA.- Hoy, entonces, habrá dos evaluaciones. La primera será institucional, en el patio central, con discursos, posicionamientos y votos. La segunda será política, en el Gimnasio Parral, con la gobernadora, invitados, estructura y convocatoria.
REMATE.- Chava Calderón llega a este segundo informe con polémicas, problemas, aciertos, pendientes y también con cambios que sería injusto desconocer. No sería serio convertir cada error en fracaso ni cada obra en hazaña histórica, habrá que darle su peso específico y situarlo en su exacta dimensión en el recuento de los hechos.




