Lo que no se dice...
12 de septiembre de 2025


PRI. - En el PRI, se viven tiempos de reacomodo, y como es costumbre, el resultado dejó egos heridos, ilusiones rotas y muchos que “acusaron de recibido” por la vía del silencio o la resignación. Esta semana se dio una reunión en la presidencia municipal donde salieron a relucir las diferencias generadas por la designación del coordinador de regidores y por supuesto afloraron los señalamientos catárticos.
MEDICION. - La más reciente medición de fuerzas internas dejó en claro que la voluntad de los actores locales vale poco porque así lo marcan las más recientes reformas estatutarias del PRI en donde marginan de las decisiones locales a los actores de la ciudad.
DEFINICION. - Así que los avales, apuestas y respaldos, solo terminaron en una simple quiniela, nadie pesaba mas que nadie, sin embargo, los que no “atinaron” en su pronóstico resultados con heridas morales, sentimentales de orgullo y ego.
DATOS. - Así ocurrió con la sindica Dalila Villalobos apostó por el proyecto de Vicencio Chávez, pero descubrió que su voz, más allá del discurso institucional, no tiene ni voto ni opinión efectiva en las decisiones edilicias y además la sindicatura, pese a su importancia legal, no está contemplada en estas decisiones políticas.
NADA. - Bajo la mirada de los nuevos estatutos priistas, no existe autonomía de los regidores para elegir ni siquiera a su coordinador, es irónico que quienes tienen el poder de decidir el curso de una ciudad, al interior del partido no puedan definir por si solos ni siquiera al coordinador. Ya no se vota, se acata. La línea viene desde la dirigencia estatal, y cualquier intento de gravitar sobre esa decisión se convierte en un gesto tan inútil como apostar en una quiniela con el corazón, pero no con la razón.
GEMELA. - Aquí entra también el caso de Tere Pillado, la regidora que fue impulsada por Julio Yáñez, presidente del Comité Municipal del PRI, con la intención de encabezar la bancada. Sin embargo, su postulación fue más un espejismo que una candidatura real, una jugada que no pasó de un movimiento interno para “alebrestar” la estructura, sin fuerza suficiente para cambiar el tablero.
LORETO. - Por otro lado, Loreto Arzola aparecía como la carta de peso, avalada por figuras legislativas como los diputados Guillermo “Memo” Ramírez y Noel Chávez. Pero, nuevamente, ese respaldo no fue determinante, aunque sí terminó alineándose con la decisión final.
ELECTOR. - Al final, la elección ya estaba decidida. El verdadero "gran elector" fue Alejandro Domínguez, líder del PRI estatal, quien inclinó la balanza más por cálculo político que por consenso.
DATO. - Este episodio es solo una muestra más de cómo la democracia interna del PRI sigue siendo un proceso coreografiado, donde se permite opinar, pero no decidir. Y lo más grave es que los actores saben que están en una puesta en escena, pero juegan el papel con tal de mantenerse dentro del juego.

Desde la Rumorosa…
REGIDORES. - Ya que hay referencia a los regidores y a los priistas, está en vías de respaldarse la propuesta para los horarios y todo parece indicar que, en el cabildo local, las manecillas del reloj también están sujetas a negociación política.
RELOJ. - Esta semana ha comenzado a sonar con fuerza una modificación al horario tradicional de las sesiones de cabildo: pasar de las 5:00 p.m. a las 6:00 p.m. A primera vista, parece un ajuste menor, casi administrativo. Sin embargo, como todo en política, nada es casual ni inocente, y mucho menos cuando hay intereses, posiciones y contradicciones en juego.
NUEVA. - La principal impulsora del cambio es la nueva regidora Edith Dorado, quien argumenta que el horario actual interfiere directamente con su trabajo, lo que no es una queja menor. La realidad de los ediles que deben combinar sus funciones públicas con empleos formales es parte de otras decisiones.
AVAL. - La mayoría de los regidores parece dispuesto a avalar la solicitud, los representantes de Movimiento Ciudadano (MC) ya han anunciado su rechazo. Tienen todo el derecho, por supuesto, pero también cargan con una memoria política selectiva, que roza la incongruencia.
MEMORIA. - ¿Ya se les olvidó que Tania Ibarra, regidora en las dos administraciones pasadas —y también de MC— hizo la misma petición? Aquella vez, la solicitud también estuvo ligada a su trabajo como docente y se le concedió por la vía del mayoriteo que en aquel tiempo tenían y se hizo para evitarle conflictos laborales derivados de sus ausencias en el aula.
RAZON. - Ahora, al asumir los regidores naranjas una postura contraria a lo que antes defendieron, delatan más interés en el protagonismo que en la coherencia política. Y no hay peor inconsistencia que la que se disfraza de institucionalidad.
PRACTICA. - Por otro lado, hay que decirlo: las sesiones de cabildo nunca comienzan puntualmente a las cinco de la tarde. En la práctica, el alcalde suele llegar con retraso, y no es raro que las reuniones inicien hasta las 5:30 p.m., como ocurrió recientemente. Entonces, si la puntualidad ya es una utopía, ¿cuál es el problema en hacer el cambio oficial a una hora más realista y funcional?
FACIL. - En realidad, el fondo de este asunto no es el reloj, sino la falta de voluntad. La política municipal debería dejar de tratar estos ajustes como si fueran concesiones extraordinarias, cuando en realidad son adaptaciones mínimas al contexto laboral y social de los actores involucrados.




