Lo que no se dice...
1 de octubre de 2026


SINTESIS.- La historia de los desencuentros y del recule inacabado del alcalde de Parral en relación con el veto que pretende aplicar a la obra de “Platicando con los muertos” dará para más, seguro tendrá al menos un capítulo más, en el de ayer la síntesis podría ser: Chava se esconde, Cordero da la cara y el culebrón sigue.
PLANTÓN. Y si, Salvador Calderón la volvió a hacer no defraudó para nada el sello de la casa; los titubeos y evasivas estuvieron vigentes. El presidente municipal volvió a demostrar que la informalidad también puede convertirse en estrategia política: citó a los integrantes de ValorArte para el martes, después por no poder atenderlos cambió la reunión para el miércoles y, cuando llegó el momento de sentarse frente a ellos, ¡tampoco apareció!
ENESIMO.- Se trata del enésimo capítulo de la historieta… ¡platicando con los muertos…electorales! El recuento de las escenas; primero fue cuando se les rechazo la solicitud del panteón, el segundo fue cuando regresaron y les dijeron que las fechas estaban ocupadas, en el tercero Chava les dijo tajantemente que no quería prestarles el panteón… ¡y que! El cuarto fue el del arrepentimiento de la bravuconada de cabildo y que ante la resaca social que lo condenaba se obligó a citarlos y conversar con ellos al dia siguiente, casi tan rápido como retirar una foto del “feis” comiendo tacos de chiva, esto paso el pasado jueves, el quinto episodio fue cuando los citó para el martes esperando que para entonces se le bajara la bilis y se le pasara la muina pero les canceló para atenderlos al dia siguiente y el sexto fue ayer cuando ¡los plantó!
OBRA.- Después de estos “papelones” si no se pone en escena la obra de platicando con los muertos, la ciudad podrá decir de todo, menos de que se quedó sin show melodramático con actores involuntarios y con una trama que ni Lope de Vega la hubiera diseñado con tanta imaginación aunque bien pudiera ser igualmente titulada como una de sus obras magnas; ¡el castigo sin venganza! en su nueva edición 2026.
HISTORIA.- Ayer el alcalde ausente mandó a Jorge Cordero en su lugar y lo hizo como quien envía al secretario a hacer el trabajo sucio que el jefe no se atreve a realizar personalmente. Mientras tanto, el alcalde sigue sin resolver si mantiene su negativa ¿o vengativa? de cabildo de no prestar el Panteón de Dolores para Platicando con los Muertos o recula, un asunto que ya lleva varios capítulos y que continúa en suspenso.
ESCONDITE. La estrategia del alcalde parece ser la del avestruz: esconder la cabeza esperando que el problema desaparezca. Calderón dijo no en el Cabildo cuando el asunto explotó, después no ha encontrado un resquicio de como recular a su negativa y pues simplemente no resuelve ¿para evitar otro linchamiento en la opinión pública?
AGENDA. Si bien es cierto que el alcalde pudo haber tenido otra actividad institucional, argumento con el que se justificó su ausencia de ayer e incluso se menciona su asistencia al informe de la presidenta del DIF de Chihuahua. Es igualmente cierto que una invitación de esa naturaleza no llega de improviso. Él ya sabía que no estaría disponible el miércoles, ¿por qué trasladó la reunión del martes precisamente para ese día? ¡Por alevosía! Pudo haberla colocado cuando sí pudiera asistir. Salvo que el objetivo no fuera resolver, sino ganar tiempo o cansar a los convocados.
CORDERO. Jorge Cordero apareció en lugar del alcalde pero no es a él a quien buscan porque él no protagonizó la negativa inicial en Cabildo ni tampoco quien busca como recular comedidamente. El problema es de Calderón y la decisión es de Calderón. Mandar al secretario puede resolver una reunión administrativa; difícilmente resuelve una contradicción política.
PARODIA. Y pues con lo vivenciado hasta aquí, la obra ya tiene dos puestas en escena en lugar de una. La primera está fuera del panteón y con alto contenido de comicidad: oficinas, oficios, reuniones que se posponen, citas que cambian, funcionarios que aparecen, funcionarios que desaparecen y un alcalde que parece estar buscando entre los muertos administrativos alguno que le consiga un argumento para salir vivo del problema. El segundo escenario está en duda y es la propia obra de Platicando con los Muertos, si finalmente se realiza o no igualmente ya pasó a la historia por ser la primera obra reproductiva, si, ¡una puesta en escena que engendra otra, basada en el argumento original y tanto o más risible que la primera! Con ocurrencias inimaginables y eso sí, ¡con actores bien pagados!... No como en la original.
MEMORIA.- Que recuerdos aquellos cuando en 2025, el Gobierno Municipal que hoy visceralmente niega la voluntad del inmueble, por aquel entonces presumía públicamente su respaldo y el alcalde hablaba de decirle “sí a la cultura”. Ahora, de pronto, el mismo acontecimiento con el que ayer se regodeaba y era parte de su orgullo cultural hoy esta misma obra necesita una especie de exorcismo administrativo. Qué poderosa es la política: cambia el escenario y hasta los muertos están bajo sospecha.
TIBIEZA. El alcalde se metió solo en este problema. Nadie lo obligó a pronunciar aquella negativa; nadie le puso una pistola para convertir una actividad cultural en un asunto político. Él mismo abrió el hoyo y ahora anda buscando quién le acerque la escalera. El problema es que cualquier salida tendrá un costo: si autoriza, parecerá que reculó; si niega, tendrá que explicar por qué durante dos años sí y ahora no; y si sigue posponiendo, cada día que pasa confirma la impresión de que no quiere decidir.
DIGNIDAD. Y aquí también habría que decirlo: si una autoridad cita dos veces y en ninguna ocasión tiene la cortesía de presentarse, los organizadores tienen todo el derecho de preguntarse hasta dónde vale la pena seguir tocando una puerta que desde dentro parece que nadie quiere abrir. Una cosa es dialogar y otra aceptar que una asociación civil sea tratada como si estuviera pidiendo audiencia al emperador.
CULEBRÓN. Así que el melodrama continúa. Ya tenemos negativa, recule, reunión, cancelación, cambio de fecha, ausencia presidencial, enviado especial y, seguramente, una nueva explicación administrativa, mientras se está a la espera de lo que ocurrió anoche y con eso solo falta que aparezca un narrador diciendo: “En el capítulo de hoy, Chava descubrirá que no puede decir que sí, pero tampoco sabe cómo seguir diciendo que no”.
ESCENARIO. Lo paradójico es que Platicando con los Muertos nació para rescatar memoria, historia y cultura de Parral y lleva años desarrollándose en el Panteón de Dolores; incluso existen registros de sus ediciones desde hace más de una década. Ahora el alcalde consiguió que una actividad cultural terminara convertida en una tragicomedia política de la municipalidad que hace extrañar a los ausentes, porque los muertos, por lo menos, tienen la ventaja de no cambiar de opinión cada 24 horas.
AVESTRUZ. Esconder la cabeza no elimina el problema. Calderón puede no acudir a las reuniones, puede mandar al secretario, puede cambiar fechas y puede refugiarse en la agenda institucional. Lo que no puede hacer es desaparecer la decisión. Alguien tendrá que decir finalmente sí o no. Y tendrá que explicar por qué.
REMATE. Lo más irónico es que el alcalde quería evitar que Platicando con los Muertos se convirtiera en un escenario político y terminó convirtiendo la autorización en el espectáculo político de la temporada. La obra todavía no comienza y ya tiene clon, protagonista, antagonistas, trama, suspenso y hasta un alcalde que parece actuar a escondidas del libreto.
PROFECIA.- Mientras Calderón decide si presta el panteón, los organizadores pueden seguir ensayando porque, al ritmo que lleva el Ayuntamiento, cuando llegue el día de muertos quizá los únicos que necesiten resucitar sean los argumentos del alcalde.

Desde la Rumorosa
BERENJENA.- Tras la designación de Cruz Pérez Cuéllar como coordinador de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en Chihuahua y virtual candidato de Morena a la gubernatura, comenzó lo que en política podría considerarse un derecho casi constitucional: ¡el pataleo! Y esto incluye patadas bajo la mesa, descalificaciones en medios y redes sociales, además de esa vieja tradición de quienes pierden una elección interna que en lugar de aceptar el resultado o buscar otros caminos para encausar su talento, descubren de inmediato que el proceso estuvo mal hecho. ¡Nada nuevo bajo el sol! Todo sigue conforme a lo planeado.
ANDREA.- Andrea Chávez y sus huestes todavía no terminan de digerir el resultado. La inconformidad se ha hecho evidente y el descontento empieza a convertirse en narrativa política. Por fortuna, ¡no todo está perdido para la senadora! El Partido del Trabajo mantiene abierta la puerta y sus siglas, le ha reiterado su respaldo, y mantiene la oferta de que aparezca en las boleta y ¡juntos conquisten el mundo… o por lo menos el estado!
DATO.- Sin duda es una oportunidad única para que Morena se lamente de la decisión que tomo al inclinarse por Pérez Cuellar, ahora ella podrá desplegar sin remordimiento ideológico su liderazgo valuado en 800 mil votos, mostrando de paso que estos sufragios no tienen relación alguna con el efecto Sheinbaum 2024, ¡todos son de su patente! con esos sufragios y hasta con menos ¡no habrá quien le gane! Porque aparte tendrá la oportunidad de convertir la inconformidad social de su no designación en votos de castigo, sin duda las urnas se rendirían ante su postulación ¡sería un fenómeno democrático nunca visto! Sin embargo de no hacerlo, como parece que así ocurrirá, entonces evidenciaría que su liderazgo se reduce a un berrinche con desplantes de grandeza y que el PT la usa para especular y sobrevaluarse, es decir que todo este tiempo se han usado mutuamente y fingen no darse cuenta.
APUESTA.- De acuerdo con la narrativa de sus propios seguidores, Andrea tiene suficiente fuerza para competir por fuera de Morena y demostrar que la decisión de la dirigencia fue equivocada. El argumento ya está servido: si su popularidad es tan contundente como aseguran quienes la acompañan, bastaría con ponerle unas siglas distintas para que el electorado le entregue la gubernatura y, de paso, deje en evidencia a las cúpulas morenistas. Suena sencillo. Demasiado sencillo pero no está de más recordar que la política electoral suele cobrar muy caro cuando alguien confunde seguidores en redes con estructuras políticas y votos reales.
RUTA.- El problema para esa estrategia es que competir por otro partido tendría consecuencias políticas difíciles de borrar. Andrea no solamente tendría que enfrentar a Cruz Pérez Cuéllar; tendría que explicar por qué decidió competir contra el proyecto que durante años representó. Y si finalmente no acepta ninguna otra sigla y decide permanecer en Morena, entonces deberá demostrar que su liderazgo está por encima de la coyuntura y que sabe administrar una derrota interna sin convertirla en una ruptura definitiva.
JUÁREZ.- La estrategia se pone aún más interesante cuando en el horizonte electoral aparece Juan Carlos Loera de la Rosa en Ciudad Juárez. Después del adverso desenlace de la candidatura estatal para Chávez Treviño, su coequipero, el senador aceleró su solicitud de licencia para concentrarse en la búsqueda de la candidatura a la alcaldía de esa frontera. El movimiento es lógico desde la perspectiva política, pero una licencia no convierte automáticamente a nadie en candidato. Si así fuera, Andrea Chávez ya habría recibido la candidatura a la gubernatura simplemente por haber hecho lo propio en su momento.
LOERA.- El problema para Loera es que deberá enfrentar una variable mucho más incómoda: la definición de la dirigencia nacional que encabeza Ariadna Montiel. Su cercanía con Andrea puede ser una fortaleza dentro de su grupo, aunque en política, los pactos duran exactamente lo que duran las circunstancias que los hicieron posibles.
TABASCO.- Lo que está ocurriendo también representa un revés para el grupo político identificado con el lopezobradorismo que acompañó a Andrea durante los últimos años. La designación de Pérez Cuéllar modifica los equilibrios internos y obliga a quienes antes parecían tener la sartén por el mango a negociar desde otra posición o lo que es lo mismo ¡los de a caballo ahora son los de a pie! Pero eso es alternancia, no significa que hayan desaparecido; significa que ahora tendrán que demostrar cuánto de aquello que presumían como fuerza propia realmente les pertenece y cuanto era prestado.
FUTURO. Andrea todavía tiene tiempo para decidir qué hacer. Puede aceptar la ruta que le ofrece el PT, puede cerrar filas con Morena o puede reservarse para una siguiente batalla. Su proyecto personal no necesariamente termina con la decisión de septiembre. De hecho, quienes conocen sus movimientos aseguran que una de sus apuestas podría estar puesta más adelante, incluso en la alcaldía de Juárez, preservando así su vigencia política para una eventual candidatura estatal en 2033.
PACTO. Esa ruta pasaría por respetar el entendimiento político con Loera y permitir que él busque la presidencia municipal de Juárez mientras ella permanece en el Senado hasta 2030 año en el que buscaría la alcaldía y, desde ahí, el salto posterior en el 2033 a la candidatura a la gubernatura. El problema es que entre un punto y otro hay demasiadas elecciones, demasiados acuerdos y demasiados políticos con ambiciones emergentes.
REMATE.- La verdadera prueba para Andrea Chávez comienza ahora. Perder una designación no sepulta un proyecto político; convertir la derrota en una guerra personal sí puede hacerlo. Si logra conservar estructura, interlocución y presencia, tendrá futuro. Si todo queda reducido al reclamo, a las patadas bajo la mesa y al argumento de que “el pueblo” estaba con ella pero las cúpulas le arrebataron la candidatura, estará cavando su propia tumba.
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DINAMISMO. Morena no pierde tiempo. Apenas terminó de cerrar el capítulo de las gubernaturas, particularmente el de Chihuahua con la designación de Cruz Pérez Cuéllar, y ya abrió el siguiente proceso: ahora toca mover las piezas de los 300 distritos federales. La convocatoria para las Coordinaciones Distritales Federales de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional establece registros del 1 al 4 de octubre.
ESTRATEGIA. La jugada tiene una lógica política bastante clara: no dejar que el movimiento pierda presencia. Termina una etapa y empieza otra; se cambia de escenario, pero no se apaga el reflector.
EQUIPO. La política electoral, aunque algunos pretendan jugarla como concurso de individualidades caudillescos, en la realidad se gana con estructuras y aquí aparece el verdadero interés para Chihuahua: después de la gubernatura viene el segundo round. Son las posiciones que pueden construir la próxima bancada federal de Morena y Sheinbaum quiere que lleven su sello no el de su antecesor.
CRUZ. El bloque que en Chihuahua puede identificarse políticamente alrededor de Bienestar y Cruz Pérez Cuéllar llevara mano porque representan la apuesta de la presidenta y las afinidades cuentan.
CHÁVEZ. Del otro lado estará el grupo identificado con Andrea Chávez y Juan Carlos Loera. Aquí estará buena la función. Si la disputa por la gubernatura fue el primer round, la definición de las diputaciones federales será el segundo desencuentro.
MEDICIÓN. Ahí estará precisamente el dato interesante. No se trata solamente de saber quién se registra, sino quién consigue que esos perfiles ya palomeados avancen. En Morena las fotografías de unidad aparecen después de las negociaciones, pero las negociaciones normalmente ocurren antes de la fotografía.
FRONTERA. En Ciudad Juárez la disputa será particularmente interesante porque ahí se concentra una parte importante del capital político de Andrea Chávez y Juan Carlos Loera, pero también de Cruz Pérez Cuellar y es aquí donde se notara si el nuevo equilibrio de los grupos nacionales se refleja también en el ámbito estatal.
SUR. En la región sur tampoco será asunto menor. Los distritos federales son espacios donde pesan los alcaldes, operadores, organizaciones sociales, estructuras territoriales y, por supuesto, quienes ya ocupan posiciones legislativas.
LEALTADES. Aquí se empezara a poner divertido el tema porque será interesante saber si los que ayer estaban con Andrea tendrán que decidir si siguen con Andrea o simplemente se acomodan con Cruz. En política no faltan los conversos de última hora aquellos que se vuelven especialistas en explicar que el cambio de camiseta no fue tal sino una evolución ideológica.
NEGOCIACIÓN. Por eso el segundo round puede resultar más revelador que el primero. La gubernatura define al liderazgo visible; las diputaciones federales ayudan a definir la estructura que lo acompañará. Cruz puede tener ahora la designación estatal, pero necesitará interlocutores y operadores en el territorio. Andrea y Loera, tendrán que demostrar si conservan capacidad real para colocar piezas o si su influencia comienza a reducirse a la conversación mediática de su proyecto unipersonal.
ESQUELETO.- La primera pelea dejó un ganador institucionalmente definido: Cruz Pérez Cuéllar. La segunda apenas comienza y terminara siendo menos estruendosa que la primera, pero mucho más reveladora sobre quién tiene estructura, quién tiene grupo y quién solamente tenía fotografía del pasado.




