Lo que no se dice...
5 de octubre de 2026


ANUNCIO.- Desde el fin de semana trascendió el documento en el cual el presidente municipal de Chihuahua quiere retirarse de su encargo para dedicarse de lleno a la preparación de su campaña, ¿Por qué quiere retirarse desde este momento? Son varias las razones, la primera, porque ya inicio legalmente el proceso electoral 2026-2027, la segunda porque antes de que termine el año tiene que tener el listado oficial de quienes lo acompañaran en las diferentes delimitaciones, hasta ahora nadie esta seguro, ni los que aspiran a ser y tampoco los que dan por asegurada su reelección.
SEPARACIÓN.- Marco Bonilla decidió no permanecer un día más en la zona gris entre gobernar y hacer campaña. Luego de que Acción Nacional lo designara como su virtual candidato a la gubernatura de Chihuahua, el alcalde capitalino optó por cortar de tajo cualquier suspicacia y solicitar formalmente su separación del cargo. La salida tiene también una buena dosis de prevención jurídica: mientras llegan los tiempos formales, seguirá siendo presentado como “defensor” y no como candidato, aunque políticamente ya se comporte como quien sabe perfectamente hacia dónde va.
PROTOCOLO.- Hoy lunes, a las 11:30 de la mañana, el Cabildo de Chihuahua sesionará para recibir la solicitud formal de Bonilla de separarse del cargo por tiempo indefinido. El trámite, en términos políticos, tiene poco misterio: se trata de formalizar una decisión que desde hace semanas se venía construyendo. Después vendrá la toma de protesta de René Chavira como alcalde suplente y, con ello, Bonilla quedará liberado de la obligación de gobernar la capital mientras recorre el estado en busca de consolidar su proyecto.
CANDIDATURA.- Ahora sí comenzará la etapa de tiempo completo. Ya no habrá que explicar que una gira es institucional, que una reunión es de trabajo o que una fotografía con determinado liderazgo es producto de la agenda municipal. El alcalde con licencia podrá recorrer Chihuahua con mucha mayor libertad y, sobre todo, comenzar a medir algo que las encuestas estatales no siempre alcanzan a mostrar: estructura y liderazgo.
REGIONES.- Para Bonilla viene quizá una de las tareas más importantes de esta primera etapa: identificar quién es quién en cada región. No bastará con saber quién levanta la mano para ser candidato a alcalde, diputado o sindico. Mas alla de las ganas que pongan, la participación deberá tasarse en votos, hasta el punto de distinguir quienes pueden aportar votos y quienes, llegado el momento, podrían convertirse en una auténtica piedra en el zapato. Porque una candidatura a gobernador se puede fortalecer con buenos candidatos municipales, pero también puede hundirse con malas decisiones locales.
INVENTARIO.- De ahí que las próximas semanas sean prácticamente un inventario político. Habrá quienes tengan que pedir licencia para buscar la ratificación del puesto que actualmente ocupan y habrá quienes descubran que su verdadero sueño no era continuar donde están, sino buscar algo más grande.
PARRAL.- Parral será uno de los casos que Bonilla tendrá que revisar con lupa. La continuidad de Salvador Calderón para la reelección no parece, al menos por ahora, un asunto resuelto ni cómodo para Acción Nacional. El desgaste de la administración, la percepción pública y los problemas de operación política obligan al PAN a preguntarse si Calderón es realmente un activo para la candidatura estatal o si terminará siendo una carga electoral para el proyecto de Bonilla.

PAN.- Y aquí aparece el verdadero problema: Acción Nacional tampoco tiene una baraja demasiado amplia. Puede cuestionar la viabilidad de Calderón, pero después viene la pregunta incómoda: ¿quién si no es él? Los panistas consideran la alcaldía de Parral una posición propia y cederla al PRI dentro de una eventual alianza sería para muchos como entregar las llaves de la casa después de haber pagado la hipoteca. El problema es que conservarla tampoco garantiza que la elección sea competitiva.
DEFINICIONES.- Con la salida de Bonilla de la presidencia de Chihuahua comenzará entonces una cascada de decisiones. La baraja estará entre quienes tienen que demostrar que pueden reelegirse sin ser un lastre para el proyecto de la gubernatura. El virtual candidato a gobernador tendrá ahora que escoger con quién quiere competir y, más importante todavía, sin temblarle la mano, notificar con quién definitivamente no quiere hacerlo.
IRONÍA.- Cuando el candidato estatal comience a caminar por las regiones, sin prisa, la política dejará de medirse por aplausos de salón y empezará a medirse por capacidad de convocatoria, estructura, respaldo real y percepción. Ahí es donde algunos gigantes de escritorio se convierten en personajes bastante pequeños cuando se apagan las luces del reflector de la posición que representan y se enfrentan a venderse solos.
REMATE.- Bonilla deja la alcaldía para dedicarse de lleno a construir su candidatura, pero también para evaluar quién puede ayudarle a ganar y quién puede hacerle perder puntos en el camino. El 2027 empieza a dejar de ser una fecha lejana y se convierte en una sucesión de decisiones inmediatas. Ahora sí comienza la parte divertida: ya no se trata de decir quién quiere ser candidato, sino de descubrir quién realmente sirve para ganar la elección.




