Lo que no se dice...
12 de octubre de 2026


INCURSIÓN.- Rubén Moreira Valdez pisó tierras chihuahuenses y, particularmente, el territorio de Parral, una plaza donde la historia revolucionaria tiene nombre y apellido: Francisco Villa. El coordinador de la bancada priista en San Lázaro llegó con una agenda que combinó dos de sus aficiones, además de la política: la historia revolucionaria y los asuntos de corte religioso. Una visita que, a primera vista se proyectó discreta, pero que en el ajedrez tricolor adquiere otra lectura cuando se observa quién lo acompañó, con quién se reunió y hacia dónde se dirige la gira.
COLMILLO.- Noel Chávez sacó el colmillo retorcido de la grilla y entendió que, en política, hasta la fotografía más casual puede convertirse en inversión a futuro. Sabe que todo suma en el camino hacia la reelección, pero también que no es lo mismo caminar solo que hacerlo bajo la sombra de un dirigente nacional con capacidad para influir en las decisiones del partido. El que a buen árbol se arrima, buena sombra lo cobija. Y es en los tiempos de definiciones, como los actuales, donde cada respaldo cuenta y cada uno tiene su calibre, por ello, siempre ayuda tener cerca a quien puede inclinar la balanza, aunque no sea quien tenga la última palabra.
DEBILIDAD.- El PRI no atraviesa precisamente por su mejor momento. La desbandada de cuadros y las dificultades para conservar cohesión interna evidencian que el partido necesita algo más que discursos nostálgicos y llamados a la unidad. En meses recientes, dos diputados federales dejaron las filas priistas para incorporarse a Movimiento Ciudadano: el tabasqueño Erubiel Alonso y el queretano Mario Calzada. Dos movimientos que alimentan la percepción de que el tricolor sigue perdiendo piezas, mientras sus liderazgos intentan evitar que la estructura termine convertida en una colección de grupos que sobreviven por separado. No estaría demás una reflexión en torno a si el problema del partido está afuera o adentro.
APUESTA.- En ese escenario, perfiles como el de Noel Chávez pueden encontrar mejores condiciones para buscar la continuidad en San Lázaro. No porque la reelección esté escrita en piedra, sino porque, cuando un partido pierde legisladores y presencia, quienes conservan territorio, relaciones y capacidad de operación adquieren un valor adicional. El diputado por el Noveno Distrito tiene a su favor el conocimiento de una región extensa y compleja, que abarca casi la mitad del estado, con municipios serranos y urbanos del sur del estado. En tiempos de vacas flacas, el dirigente nacional necesita distinguir entre quiénes pueden dar resultados electorales y quiénes únicamente conservan la fotografía del recuerdo.
SOMBRA.- Moreira es el líder de la fracción priista en la cámara, no decide las candidaturas, eso les corresponde a Alejandro Moreno y a quien este le delegue la opinión local, pero, su posición como coordinador parlamentario le permite influir, tender puentes y participar en las conversaciones donde se construyen los acuerdos. En política todo comunica, acompañar también es mandar señales: una visita, una reunión o una fotografía pueden convertirse en mensajes para quienes están midiendo fuerzas. Y si el dirigente legislativo priista recorre Parral junto a Noel Chávez, el gesto puede leerse como una muestra de cercanía que, llegado el momento, tiene peso en las definiciones internas. No es una candidatura amarrada, pero tampoco es una postal inocente.
BOHEMIA.- La visita transcurrió con cierta discreción y no provocó grandes estruendos en la conversación política local. Sin embargo, hubo dos puntos que le dieron contenido: el encuentro con el diputado local Guillermo Ramírez y la reunión vespertina con empresarios y políticos, en un ambiente más relajado, pero no por ello ajeno a la grilla.
CANCIONERO.- Es en esas tertulias, entre conversaciones, anécdotas y alguna taza levantada, suelen aparecer temas que difícilmente se discuten desde una tribuna. La bohemia también tiene su utilidad política: a veces permite decir sin micrófono lo que después nadie recuerda haber escuchado en especial cuando se piden melodías como ¡y volver volver!.. ¿A san Lázaro otra vez? O para antes, es decir para las precampañas de los sueños guajiros, aderezar en ton romántico y melancólico aquello de ¡si nos dejan! Aunque ya entrados en copas viene la sincerada y el temor fundado de que no se fragüen las alianzas o los acuerdos de la reelección, ¿porque no? se vale ir afinando aquella de decepción y desengaño en Mi Mayor, con aquella de ¡entonces yo daré la media vuelta! En el 2027 lo que está en juego no es poca cosa, es ¡todo el territorio legislativo y 17 gubernaturas! Por lo que se requiere una campaña nacional que pegue o si no pues resignarse a recurrir nuevamente a José Alfredo porque todo se juegan su suerte en una elección ¡para morir iguales! En fin y al cabo que así es la política y lo mismo ocurre en el café, en la comida o la sobremesa y obvio ¡en la bohemia! Sin faltar y casi lo olvido, aquella más contemporánea de ¡tres veces te engañe! Obvio para aderezar de fondo los recorridos turísticos por las calles y monumentos de la ciudad.
GUÍA.- La gira del coordinador priista de la cámara baja continuará hoy temprano por la zona serrana y ahí Noel Chávez asumirá otra vez el papel de guía legislativo de turistas, delicadamente cuidado con acuerdos pactados previamente con todos, ¡hasta con el clero! En Sisogichi. El de Guadalupe y Calvo conoce el caminito, el territorio, a sus actores y las particularidades de una región donde la política no se mide únicamente por los discursos en la Cámara de Diputados, sino por la presencia, la gestión y la capacidad de mantener contacto con las comunidades.
EXPERIENCIA.- Para Moreira, el recorrido representa una oportunidad para tomar el pulso al priismo regional; para Noel, una ocasión de mostrar que su distrito no es una demarcación dibujada en un mapa, sino una estructura política que puede aportar votos, interlocución y presencia dentro de los últimos reductos priistas que quedan en el estado de Chihuahua.
DEFINICIONES.- El problema para el PRI es que las señales de desbandada llegan justo cuando debería estar organizando sus fuerzas para el proceso de 2027. Erubiel Alonso anunció su salida en junio y se incorporó a Movimiento Ciudadano; Mario Calzada, por su parte, hizo pública su renuncia al tricolor ayer 11 de octubre.
REMATE.- La visita de Rubén Moreira a Parral puede haber sido discreta en el ruido, pero no necesariamente en su significado. Cuando las estructuras partidistas comienzan a perder piezas, conservar relaciones se vuelve tan importante como conservar votos. La reelección todavía tendrá que pasar por los acuerdos, las decisiones de la dirigencia y, finalmente, las urnas; pero nadie puede reprocharle al diputado del distrito 9 que empiece a cuidar el terreno.

Desde la Rumorosa…
ESPECTÁCULO.- Cada año, Parral se prepara para las Jornadas Villistas con una fórmula que parece inamovible: millones de pesos destinados a grupos musicales, publicidad, escenarios y una intensa campaña para atraer visitantes. La apuesta es convertir la historia revolucionaria en un producto turístico capaz de llenar hoteles, restaurantes y calles. Sin embargo, hay una pregunta incómoda que el Ayuntamiento debería responder: ¿de qué sirve invertir tanto en promocionar nuestra historia si no se destina el mismo empeño a garantizar que esta se cuente con rigor, conocimiento y sustento documental?
HISTORIA.- Lo ocurrido durante la reciente visita del diputado federal Rubén Moreira volvió a poner sobre la mesa una asignatura pendiente. En el recorrido por lugares emblemáticos de Parral surgieron relatos, interpretaciones y afirmaciones que rebasaron lo establecido en las referencias históricas habitualmente consultadas. Algunas pudieron corresponder a opiniones personales; otras, a hipótesis que merecerían investigación. El problema no es que se discuta la historia, que se revisen versiones o que se cuestionen las interpretaciones tradicionales. Al contrario, la investigación histórica exige preguntas, contraste y debate. El problema aparece cuando una opinión se presenta como verdad comprobada sin mostrar las fuentes que la sostienen.
DESLINDE.- La historia no es propiedad exclusiva de los cronistas, de los gobiernos ni de quienes presumen conocerla por haberla escuchado durante años. Tampoco es una pieza de museo intocable. Los archivos pueden revelar nuevos datos y los investigadores tienen derecho a revisar lo que se ha dado por cierto. Pero una cosa es enriquecer el conocimiento con evidencia y otra muy distinta es sustituir los documentos por ocurrencias, las investigaciones por anécdotas y los hechos por convicciones personales. Para modificar una interpretación histórica se necesitan argumentos, fuentes verificables y un trabajo serio de cotejo; no basta con tener una audiencia, ocupar un cargo público o pronunciar una versión con suficiente seguridad.
CONTRASTE.- Parral tiene una responsabilidad especial porque su identidad está estrechamente ligada al villismo y a la Revolución mexicana. La fundación de la ciudad, sus etapas de desarrollo, los personajes que recorrieron sus calles y los acontecimientos que marcaron su historia no son simples adornos para una visita guiada. Son parte de un patrimonio que debe transmitirse con seriedad. Cuando un visitante escucha versiones contradictorias en un mismo recorrido, o cuando un monumento se convierte en escenario para descalificar relatos conocidos sin presentar evidencias, el problema deja de ser una diferencia de opiniones y se transforma en una deficiencia de divulgación histórica.
MUNICIPIO.- El Ayuntamiento debería asumir la tarea de construir un guion histórico oficial de divulgación, elaborado por especialistas y respaldado por fuentes documentales, que sirva como referencia para recorridos turísticos, actos públicos y las propias Jornadas Villistas. No se trata de imponer una versión única ni de censurar interpretaciones distintas, sino de establecer una base verificable, distinguir los hechos documentados de las hipótesis y explicar con claridad cuándo existen controversias entre investigadores. El Archivo Histórico, los cronistas, historiadores, instituciones académicas y especialistas en la Revolución podrían participar en esa labor. Y si aparecen nuevos hallazgos, el guion debe actualizarse. La historia es investigación viva, no un libreto inmutable.
RESPETO.- La competitividad turística no depende exclusivamente de traer artistas, colocar anuncios o conseguir que las redes sociales se llenen de fotografías. También exige ofrecer experiencias de calidad. Un visitante que llega a Parral atraído por Francisco Villa debe encontrar algo más que una estatua, una anécdota llamativa o una versión improvisada de los acontecimientos. Necesita contexto, fuentes, personajes bien identificados y una narración capaz de conectar los lugares con los hechos. Una visita guiada bien sustentada puede ser tan valiosa como un espectáculo multitudinario, y su beneficio no se limita a una noche de ocupación hotelera: fortalece la identidad local y construye una reputación cultural duradera.
PAN Y CIRCO.- El debate sobre cuánto se gasta en las Jornadas Villistas suele concentrarse en los artistas contratados, los costos de producción, la publicidad y la rentabilidad económica. Son asuntos legítimos y necesarios para evaluar el uso de los recursos públicos. Pero falta incorporar otra pregunta: ¿cuánto se invierte en preservar, investigar y divulgar el patrimonio histórico que precisamente justifica la celebración? Si hay presupuesto para escenarios, espectáculos y promoción, también debe haber voluntad para profesionalizar los recorridos, capacitar a los guías, elaborar materiales de consulta y respaldar cada relato con documentación. De lo contrario, corremos el riesgo de invertir millones en vender una historia que ni siquiera nos hemos ocupado de contar correctamente.
RIESGO.- Parral pese a ostentar el membrete de ser pueblo mágico, no puede darse el lujo de convertirse en un centro de mitos e hipótesis presentados como verdades turísticas. Tampoco necesita blindar su pasado frente a cualquier cuestionamiento: necesita investigarlo mejor. Si una versión tradicional merece corregirse, que se corrija; si un episodio está sujeto a controversia, que se explique; y si alguien propone una interpretación novedosa, que presente las fuentes que la respaldan. Lo que no resulta aceptable es que las creencias, las opiniones del momento o las narraciones sin sustento terminen desplazando el trabajo de quienes han dedicado años a revisar documentos y reconstruir los acontecimientos.
REMATE.- Las Jornadas Villistas deben ser una celebración, un atractivo turístico y una oportunidad económica para Parral, pero también tendrían que ser una expresión de respeto por su memoria. La ciudad no necesita escoger entre la fiesta y la historia; necesita entender que una puede fortalecer a la otra. Porque traer miles de visitantes para hablarles de Francisco Villa y de la Revolución mientras dejamos al azar lo que se les cuenta es como gastar una fortuna en anunciar un museo y olvidar ponerle cédulas a sus piezas.




