Lo que no se dice...
13 de octubre de 2026


JUGADA.- Marco Bonilla hizo lo que tenía que hacer este fin de semana: tomar protesta en el escenario estratégico donde el PAN necesita comenzar a cambiar la historia electoral de Chihuahua. Ciudad Juárez no es una plaza más en el mapa político; es la frontera que durante los últimos años se ha convertido en el “coco” del PRI y del PAN, la ciudad más poblada del estado y el principal bastión de Morena. P
CONDICION.- La presencia de Bonilla este sábado no fue una visita de cortesía ni un acto para engordar la agenda partidista: fue una señal de que el panismo entiende que la elección de 2027 no se puede jugar únicamente desde la comodidad de la capital y que la madre de todas las batallas se librara justamente en esa frontera.
COCO.- Juárez se ha resistido a regresar a las manos de los partidos que la gobernaron en otras épocas. El PRI y el PAN conocen bien esa plaza. Durante décadas construyeron estructuras políticas y electorales que les permitieron movilizar simpatizantes, organizar secciones y operar durante las jornadas comiciales. Sin embargo, buena parte de aquella maquinaria se debilitó, se fragmentó o dejó de responder como antes. Morena encontró en ese desgaste una oportunidad para consolidar su presencia, mientras sus adversarios todavía buscan cómo recuperar el terreno perdido.
RETOS.- La oposición enfrenta por lo menos dos desafíos de fondo. El primero es encontrar personajes y propuestas capaces de reunir a sectores diversos de la población fronteriza, más allá de las militancias tradicionales. El segundo desafío es reconstruir estructuras territoriales y operativas que en los años ochenta, noventa y principios del nuevo milenio garantizaban al PRI y al PAN una presencia electoral considerable.
MEDICIÓN.- Lo que mostró el PAN este sábado 10 de octubre en el Centro Histórico de Juárez fue una capacidad de convocatoria que merece atención. Los organizadores reportaron más de 15 mil asistentes, pero hay quien estima que fueron solo cuatro mil personas. De cualquier forma el panismo consiguió llevar su operación hasta el corazón de la frontera y exhibir una movilización que no pasa inadvertida.
APUESTA.- Pensar que el PRIAN puede recuperar Juárez con una sola concentración sería pecar de optimismo, por decirlo elegantemente. La frontera no se conquista con banderas, discursos ni fotografías tomadas desde el templete. Para desplazar a Morena se necesita construir una alternativa que conecte con las preocupaciones cotidianas de los juarenses y, al mismo tiempo, recuperar la presencia territorial que durante años permitió a priistas y panistas competir con posibilidades reales.
MARCADOR.- Aquí aparece la verdadera estrategia de Bonilla: si hoy no existen condiciones para ganar ampliamente en Juárez, la apuesta es reducir la distancia. Perder por menos de diez puntos cambiaría la lectura del resultado estatal si el PAN consigue conservar su fortaleza en Chihuahua capital y competir mejor en otros municipios. No es una fórmula mágica, pero sí una lógica electoral que explica por qué el panismo decidió poner a su principal aspirante en el centro del escenario fronterizo.
IDA.- Lo de Bonilla se parece a esos partidos de ida en las semifinales del futbol donde el visitante intenta sacar un resultado que le permita resolver la eliminatoria en casa. No necesariamente se trata de ganar por goleada; a veces, evitar una derrota abultada es lo que mantiene viva la serie. La capital chihuahuense sigue siendo el principal bastión panista, pero tampoco puede darse por descontado que todo el electorado azul cerrará filas sin reservas.
ESTRUCTURA.- La presencia de Jorge Romero, dirigente nacional del PAN, y de la gobernadora Maru Campos junto a Bonilla añadió una señal de respaldo político. El acto no solo sirvió para posicionar al alcalde de Chihuahua capital como coordinador estatal de la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad; también buscó poner en movimiento a la estructura panista con la mirada puesta en 2027.
LÍMITE.- Sin embargo, una concentración numerosa no equivale automáticamente a votos, como tampoco una calle llena demuestra que una candidatura tenga el respaldo mayoritario de la población.
REMATE.- Marco Bonilla fue a Juárez a hacer lo que debía: comenzar a medir el terreno, mostrar que el PAN todavía tiene capacidad de convocatoria y recordarles a los suyos que la elección estatal no se gana exclusivamente desde la capital.

Desde la Rumorosa…
DETALLES.- Los panistas de Parral no alcanzaron para cubrir la cuota de apoyo para Marco Bonilla en Juárez, son los mas alejados de la frontera y se aventaron la proeza en un solo dia, era de esperarse que no todos asistirían.
REDUCCION.- Así que de las cuentas alegres de pagar 600 pesos y rentar un camión, tuvieron que reducirse a una “van” en donde asistió lo mas representativo del panismo local, obvio los gastos fueron mayores.
DIRECCION.- La comitiva parralense que se apersonó con el contingente de Bonilla habría salido al rayar el sol de esta ciudad y regresó cuando prácticamente amenazaba con amanecer, después de las cuatro de la mañana.
DATOS.- Algunos nombres de los enviados que se tienen que reconocer mas que por su ideología, ¡por su resistencia! Fue el presidente del partido, Rubén Alvidrez, la ex diputada María de los Ángeles Gutiérrez y el director del Conalep Juan Adrián Plancarte y Tere Arteaga, por mencionar algunos. Se le puso falta a la ex dirigente municipal Nora Bueno, que era de las organizadoras y a la hora de la hora, ¡no fue!




