Los diminutivos
7 de marzo de 2026

DICHO POR ROCHA
José Guadalupe Rocha Esparza

El diminutivo que utilizó “Layín”, exalcalde de San Blas, admitiendo que robó “poquito” del erario nayarita, fue un recurso lingüístico para evitar el rechazo frontal y eludir o disfrazar su responsabilidad, expresión que terminó siendo deshonesta, de político saqueador, intentando Hilario Ramírez Villanueva reducir la gravedad moral o legal de su gestión pública.
El diminutivo “ahorita” es de una cómoda elasticidad semántica, que puede ser dentro de cinco minutos, en una hora, mañana o nunca para no quedar mal del todo si no cumplimos, porque nunca se fijó un momento preciso. El lenguaje de los diminutivos tanto como de los eufemismos, que funcionan como amortiguadores emocionales, generan malentendidos o frustración.
Una mentirita sigue siendo una mentira; un pequeño errorcito no deja de ser error. Además, los diminutivos siguen siendo cortesías diluidas en las pláticas para hacer la conversación más amable y cercana para suavizar tonos: provechito, picosita, chilito, a prisita, azulito, muy cerquita, ajustito, al ratito. Las palabras influyen en cómo entendemos los acuerdos, rapidito.

La Expresión Continúa...







