Feria del Rosario en Allende transcurre entre poca participación municipal y esfuerzo ciudadano
El Ayuntamiento encabezado por Rafael “Faylo” Payán limitó su participación a la organización y cobro de espacios para comerciantes
4 de octubre de 2026


Valle de Allende, Chih.— La tradicional Feria de la Virgen del Rosario, una de las celebraciones de mayor arraigo para los habitantes de Valle de Allende, se desarrolló este año en medio de cuestionamientos por la limitada participación del Gobierno Municipal encabezado por Rafael “Faylo” Payán, particularmente en aspectos relacionados con la imagen y ambientación de la celebración.
De acuerdo con lo señalado por habitantes del municipio, la Presidencia Municipal tuvo una participación principalmente relacionada con la organización de los espacios comerciales, incluyendo el cobro correspondiente a comerciantes provenientes de otras localidades. Sin embargo, los comerciantes locales no habrían tenido la misma posibilidad de instalarse en las inmediaciones de la celebración, situación que generó inconformidad entre algunos habitantes.
A diferencia de otras ediciones, las calles del Valle de Allende lucieron con una presencia limitada de adornos alusivos a la festividad, pese a la importancia que la celebración de la Virgen del Rosario representa para la identidad y tradición de la comunidad.
Ante la ausencia de una mayor intervención municipal en la ambientación, un grupo de ciudadanos decidió asumir por cuenta propia parte de las labores para dar al municipio una imagen acorde con la festividad religiosa.
Entre quienes participaron en estas tareas se encuentran Alfredo Llanes, Juan Soto, Memo, Alfredo Coronado y Guillermo Figueroa, quienes, junto con otras personas, colocaron adornos en distintos puntos de las calles del Valle de Allende y en las inmediaciones de la iglesia.
La intervención ciudadana permitió que algunos espacios del municipio contaran con elementos decorativos relacionados con la celebración, en un esfuerzo que, más allá de cualquier consideración política, reflejó la disposición de habitantes por preservar una tradición que forma parte de la identidad de la comunidad.
La Feria de la Virgen del Rosario representa para Valle de Allende no solamente una actividad religiosa, sino también un periodo de convivencia para las familias, visitantes y comerciantes, por lo que la participación de los distintos sectores suele convertirse en parte importante de la celebración.
En esta edición, sin embargo, el contraste entre la limitada intervención municipal y el esfuerzo realizado por ciudadanos para mejorar la imagen de las calles se convirtió en uno de los aspectos que llamó la atención durante la festividad.
Más allá de la organización de los espacios comerciales, habitantes consultados consideran que este tipo de celebraciones requieren una participación institucional que contribuya a preservar la imagen urbana, fortalecer las tradiciones y generar condiciones para que tanto comerciantes locales como visitantes puedan beneficiarse de una de las festividades más representativas de Allende.

Así, mientras la celebración de la Virgen del Rosario mantuvo su carácter tradicional gracias a la participación de la comunidad, fueron ciudadanos quienes asumieron parte de una tarea que, de acuerdo con habitantes, esperaban encontrar con mayor presencia por parte de la autoridad municipal.


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