Calderón; dos años perdidos.
5 de agosto de 2026

Erik Jurado
Editorialistas Libres de Parral

La política es una tarea muy importante. En el que hacer del poder se posicionan visiones colectivas, pero también se consolida la administración de los bienes públicos; en Parral no se sucede ni uno ni el otro.
El ascenso de Calderón al poder fue un paso necesario frente al hartazgo de un gobierno pésimo, probablemente el peor que hemos tenido en muchos años y desde diferentes perspectivas de análisis, el gobierno de Alfredo Lozoya fue un gobierno abusivo políticamente hablando y administrativamente voraz. Llegó al grado de pensar que parral era suyo y que podía dejar a un encargado que fungiera como monigote (peña) y luego trasladar el gobierno a su esposa sol.
Chava llegó a la máxima posición municipal por el descontento de todos los sectores, incluyendo el gobierno del Estado, pero también por acciones de varios actores políticos. El paso básico que todo mundo esperaba de un gobierno emergente era un alejamiento de las malas prácticas. A dos años se constata que no se dio un cambio importante en nada, y que vivimos un gobierno completamente ciego, sin el trazo claro de un rumbo e inoperativo.
Chava Calderón ha dado catedra excelente de como llegar a un espacio y no tener ni idea de lo que va a hacer, con excepción de querer continuar al frente de un espacio que nunca dominó. Parral tiene un gobierno errático, desorientado, incapaz de consolidar a un equipo de trabajo competente y bien coordinado y por consecuencia en un profundo azar de los eventos municipales.
Hoy queda claro que lo que está mal es la cabeza, y el cuerpo no puedo funcionar. Como lo enunció ya hace varios siglos Thomas Hobbes el gobierno es como el cuerpo de un gigante, y la suerte de la cabeza será la de las extremidades. El gigante Parralense esta tumbado sin desarrollo de ningún tipo ni una ruta marcada.
No hay cuenta de una sola obra importante, pero tampoco el movimiento de algún indicador claro en desarrollo. No hay mas riqueza, no hay más empleo, no hay mejores espacios de convivencia. No existe un programa importante funcionando, nada cambió ni siquiera la empresa que recolecta la basura aunque fue una promesa de campaña, sencillamente no pudo hacerlo.
No existe contacto del presidente con nadie, se asumió solo con su familia; ni político ni social. Su administración se ha caracterizado por una pusilánime relación con todo el ayuntamiento y zafarranchos de fin de semana con la sindicatura. Ha sido esta una administración muy similar a la de peña, no tienen el poder en la mano, pero tampoco tienen una ruta o visión de que hacer con este instrumento tan importante. No tiene control político ni buenas cuentas en nada.
Todo lo hacen mal y con mala calidad.
Complicado veo que logre componer algo a un año de despedirse del puesto, pero también veo complicado que logre una reelección con ese récord.
A parral le urge la construcción de un proyecto ciudadano, un proyecto para todos, no solo para pequeños grupos de cuates con intereses muy particulares. Y es necesidad configurarlo.

La Expresión Continúa...






