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Carácter beisbolero

25 de mayo de 2026
DICHO POR ROCHA

DICHO POR ROCHA

José Guadalupe Rocha Esparza
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El beisbol se aprende jugando. Se aprende en campos de tierra, improvisados parques e interminables tardes donde el juego forma peloteros sin darse cuenta. Así nace el pelotero de la calle, que aprende a fildear a fuerza de botes malos, que desarrolla reflejos jugando todos los días, que entiende el juego observando a los mayores antes de competir. 


En Chihuahua conocen perfectamente esa escuela, lo mismo que en Sonora, Sinaloa, Baja California, Nuevo León, Veracruz o Oaxaca, así como en regiones beisboleras de Jalisco, como el oriente de la zona metropolitana, la ribera de Chapala y Los Altos. Generaciones enteras crecen respirando beisbol desde niños, porque el beisbol se ve y se vive.


¿Cómo no recordar aquella infancia jugando con palos de escoba usados como bates, pelotas improvisadas con cualquier material disponible, guantes rotos y receptores aprendiendo a cachar a mano limpia? ¿Cómo olvidar a quienes tienen que cooperarse para el transporte o la necesidad de trabajar para seguir intentando abrirse paso dentro del beisbol? 


Precisamente ahí se construye algo más profundo: hambre de triunfo. De esa escuela surgieron grandes nombres del beisbol mexicano. Héctor Espino, ícono del beisbol nacional, orgullo de Chihuahua, nacido el seis de junio, 1939 y fallecido el siete de septiembre, 1997 simboliza perfectamente aquella época del pelotero formado en la calle y el carácter competitivo. 


Junto al “Niño Asesino” de Chihuahua aparecieron figuras como Fernando “Toro” Valenzuela, Vicente “Huevo” Romo, Teodoro Higuera, Vinicio Castilla o Joakim Soria, todos ellos moldeados todavía en una época donde el juego dependía mucho del instinto, la repetición natural y la pasión cotidiana por jugar, talento nacido en la tierra, en la carencia y en la pasión.  


El pelotero de la calle, del barrio, de la competencia cotidiana, tiene creatividad, intuición, pasión, carácter y una lectura natural del juego. La calle enseña para ser un competidor incómodo, un pelotero resiliente y apasionado. En la calle nace el genio, temperamento, entereza, fuerza, temple, atributo del buen pelotero que luego trasciende “outfield” e “infield”.

La Expresión Continúa...

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