Los números hablan
5 de septiembre de 2026

Sota, Caballo y Rey
Dr. Fernando A. Herrera

El análisis del Quinto Informe de Gobierno de Marco Bonilla obliga a dejar de lado la retórica y concentrarse en los números. Para una capital que aspira a consolidarse como uno de los motores más competitivos en el norte del país, los avances deben medirse en realidades que incluyan los metros cúbicos de concreto, los millones de dólares atraídos para inversiones y en la dignificación real de quienes visten el uniforme de seguridad pública.
El balance de cinco años de gestión arroja números contundentes que marcan un avance estratégico y humano.
Infraestructura y Conectividad
En obra pública, Marco Bonilla dio un golpe de timón a la movilidad urbana con una inversión de más de 350 millones de pesos en dos pasos superiores estratégicos: los puentes Nogales y Aldama. Estas obras se convirtieron en soluciones viales directas que benefician el día a día de 600 mil habitantes.
A la par, la reconversión tecnológica urbana requirió de un enorme esfuerzo presupuestal para alcanzar el 95% de cobertura con luminarias LED en toda la capital. Este proyecto no solo transformó la seguridad y la visibilidad de los espacios públicos, sino que, gracias a la eficiencia del equipamiento seleccionado, generó un ahorro superior a los 42 millones de pesos en el consumo de energía eléctrica.
Confianza y Desarrollo Económico
La solidez de la infraestructura, la confianza y la certidumbre jurídica se ganaron la confianza del sector empresarial y en una sinergia virtuosa entre el gobierno municipal y la iniciativa privada, la capital recibió más de 2 mil 224 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa, durante el quinquenio. Este flujo de capital aseguró la consolidación de 43 grandes proyectos y expansiones industriales, fortaleciendo sectores clave de alto valor como el aeroespacial y el automotriz con más y mejores empleos.
Seguridad Pública: La Joya de la Corona
Otro cambio estructural profundo ocurrió en la Dirección de Seguridad Pública Municipal. La policía de Chihuahua creció en su presupuesto hasta absorber el 25% de los ingresos municipales. Estos recursos permitieron que, a través del Instituto Superior de Seguridad de Chihuahua (ISCH), se formaran 521 nuevos cadetes que fueron incorporados a las filas de policía y bomberos. En un esquema inédito de profesionalización se incluyó la oferta de licenciaturas y posgrados en Alta Dirección y Tecnología Policial.
El fortalecimiento del estado de fuerza se respaldó con justicia laboral: mejores prestaciones, salarios competitivos y equipamiento de punta que abarca 46 patrullas Interceptor de última generación, drones tácticos de gran autonomía y la puesta en marcha del Distrito Policial León en el oriente de la ciudad, el cual opera con 70 elementos especializados.
El Legado
Los datos de este informe demuestran que la inversión pública no es un gasto, sino el detonador de un círculo virtuoso: la infraestructura agiliza la movilidad, el desarrollo económico genera empleos formales y la seguridad protege la vida y el patrimonio. Sin embargo, el verdadero acierto de esta administración radica en entender que la tecnología y las patrullas son herramientas vacías sin el factor humano.
Al apostar por la educación superior y el bienestar de sus policías, Chihuahua construye una corporación más eficiente o una institución más humana y empática con la comunidad. En el juego de la política y el servicio público, las promesas se las lleva el viento, pero los datos duros permanecen. Al final del día, los números no mienten.

La Expresión Continúa...






