Sabagrillo
15 de agosto de 2026

INICIO.- Propuesta de regulación del derecho de las audiencias y aparición de las listas negras de los periodistas incomodos al régimen no son hechos aislados- Habemus candidato, oficializan a Marco Bonilla en el PAN como su candidato al 2027, la pelota está en la cancha de Morena que aún no se decide a oficializar a Cruz ¿o habrá cambio de planes?- La definición del candidato a alcalde panista en Chihuahua marcara el destino de la decisión a la gubernatura- Grilla en desarrollo humano y bien común en Parral, hay disputas enfermizas por el control- Disputa por reubicación de salas regionales del Tribunal de Justicia va en vías de convertirse en bandera política, se sale de las manos la decisión de los magistrados- Cambio de secretario particular del alcalde Calderón tiene cara de estrategia en torno a la operación electoral, al igual que ocurrió en Servicios Públicos.
@@@@@
NACIONAL.- En medio del incendio político provocado por la propuesta federal para establecer nuevos lineamientos en materia de defensa de las audiencias, cuando todavía no terminan de apagarse las críticas por lo que muchos consideran un intento de acotar la libertad de expresión, aparece un nuevo elemento que, por lo menos, alimenta todavía más las sospechas.
DECISION.- Ahora surge la existencia de un listado de comunicadores y programas considerados incómodos para el sistema. Ya no parece solamente una discusión sobre reglamentos, conceptos jurídicos o derechos de las audiencias; el asunto empieza a tener otro olor.
LISTADO.- Que desde una instancia vinculada al gobierno federal aparezcan identificados comunicadores y espacios periodísticos que resultan incómodos debería encender, cuando menos, una luz amarilla. Una cosa es monitorear el comportamiento de los medios como parte de un análisis de comunicación gubernamental y otra muy diferente es elaborar un inventario de quienes ejercen la crítica. La pregunta inevitable: ¿para qué se necesita y qué destino tiene esa información?
COINCIDENCIA.- La oportunidad en que aparece este episodio resulta políticamente desafortunada para el gobierno de Claudia Sheinbaum. Apenas se discute una propuesta que ha sido interpretada por organizaciones, periodistas y sectores de la sociedad como una posible vía de control sobre los medios, y de pronto aparece la noticia de que existen registros de comunicadores y programas incómodos.
RIESGO.- La existencia de un listado, por sí solo, no demuestra que exista una orden de persecución ni que los periodistas incluidos sean objetivos de una acción gubernamental. Eso tendría que acreditarse con hechos. Pero tampoco sería serio minimizar el asunto. En una democracia, identificar desde el poder a quienes resultan incómodos puede convertirse en una práctica peligrosa si esa información se utiliza para hostigar, desacreditar, presionar o condicionar el ejercicio periodístico.
CONTROL.- Y aquí aparece la verdadera preocupación. La defensa de las audiencias debería servir para proteger al ciudadano frente a abusos de los medios, promover información plural y garantizar derechos; jamás para convertir al gobierno en una especie de árbitro que determine qué periodista es bueno, cuál es incómodo y cuál merece ser observado con lupa. Si el Estado comienza a clasificar a los comunicadores entre los que aplauden, los que guardan silencio y los que preguntan demasiado, entonces el problema ya no está en los medios: está en el poder.
MEMORIA.- La historia política ofrece suficientes ejemplos de lo que ocurre cuando los gobiernos comienzan a sentirse incómodos con la crítica. Primero se elaboran listas, después se etiquetan adversarios, posteriormente se intenta desacreditar voces y, cuando nadie se da cuenta, la libertad de expresión termina convertida en un privilegio condicionado a no incomodar al gobierno. La defensa de las audiencias no puede transformarse, paradójicamente, en la defensa del gobierno frente a las audiencias.
PARADOJA.- El asunto tiene una ironía difícil de ignorar: un gobierno que llegó al poder denunciando durante años la concentración mediática, reclamando libertad de expresión y cuestionando los mecanismos utilizados por gobiernos anteriores para presionar periodistas, debería ser particularmente cuidadoso para no reproducir aquello que alguna vez criticó.
LÍMITE.- La libertad de expresión no necesita discursos de defensa; necesita garantías que se demuestren permitiendo que los periodistas cuestionen, investiguen, incomoden y hasta se equivoquen sin que por ello sean convertidos en expedientes políticos.
TOTALITARISMO.- La libertad de expresión no se defiende cuando todos hablan bonito del gobierno; se demuestra precisamente cuando alguien puede hablar mal de él y, al terminar de hacerlo, no tiene que preguntarse si su nombre terminó en alguna lista de “inconvenientes”. Ahí está la verdadera prueba.
@@@@@
CAMPANAZO.- A la rueda de prensa donde se anunció el nombramiento del coordinador político estatal del PAN en Chihuahua solamente le faltó que apagaran las luces, colocaran una pantalla gigante y comenzara a sonar la música de Rocky III. Porque si algo quedó claro es que Marco Bonilla no recibió únicamente un nombramiento político: recibió también los guantes, el protector bucal y la instrucción de subir al cuadrilátero para preparar la pelea más importante del panismo en 2027.
RING.- El propio Bonilla lo resumió con una frase que tiene tanto de experiencia política como de advertencia: en política se golpea al que va arriba en las encuestas y no al que va abajo. Traducido al idioma electoral, el alcalde de Chihuahua ya sabe que dejó de ser solamente alcalde y comenzó a convertirse en el blanco natural de quienes aspiran a arrebatarle al PAN la gubernatura y entonces la señal exterior es inequívoca, los adversarios ya registraron quién si les puede ganar.
CONTRINCANTES.- La respuesta no tardó en llegar. Cruz Pérez Cuéllar ya salió al escenario con discurso de candidato, aunque Morena todavía tenga que resolver formalmente su proceso interno. El alcalde juarense entiende perfectamente que si quiere disputar la gubernatura necesita convertir a Bonilla en su principal referencia de contraste.
DECISION.-Morena todavía deben decidir quién será el elegido, aunque los aspirantes se comportan como si la campaña hubiera comenzado. Las precampañas no oficiales tienen la peculiaridad de empezar mucho antes de que existan los permiso para llamarlas precampañas.
PEGADORES.- Bonilla, por lo pronto, llega con experiencia. Tiene dos peleas ganadas arriba del ring electoral, ambas como candidato a la Presidencia Municipal de Chihuahua, y al menos otras tres desde la esquina, como coordinador de campañas. No es, por tanto, un novato al que le estén poniendo los guantes por primera vez. Sabe administrar estructuras, conoce el territorio y entiende que una elección no se gana solamente con discursos, sino con organización, movilización y capacidad para convertir simpatías en votos.
RÉGIMEN.- Pero esta pelea tiene una diferencia importante respecto de las anteriores: enfrente no habrá solamente candidatos. Habrá todo un régimen político. Morena llega a la contienda con una estructura nacional que durante años ha construido presencia mediante programas sociales, becas, apoyos y una narrativa que pretende convertir esos beneficios en capital electoral, pese a todo ese aparato, Chihuahua continúa es una plaza particularmente complicada para ese proyecto.
RESISTENCIA.- Ahí está precisamente una de las incógnitas rumbo al 2027. ¿Será suficiente la estructura federal para penetrar electoralmente en Chihuahua? Hasta ahora no lo ha sido de la manera que Morena quisiera. El PAN, a diferencia de Morena, parece estar entrando a esta carrera con menos aspirantes peleándose entre sí por el mismo boleto y por tanto tiene mayores posibilidades de cerrar filas alrededor de un solo proyecto.
UNIDAD.- La palabra unidad no genera titulares tan escandalosos como una ruptura, una traición o un pleito interno. Pero electoralmente vale oro. Si Bonilla logra mantener alineados a los grupos panistas, sumar al PRI y eventualmente incorporar a otras fuerzas políticas, la pelea puede volverse bastante más complicada para Morena. El PRIAN, que durante años fue presentado como una especie de monstruo político, ahora comienza a parecer una sociedad bastante práctica: separados se estorban; juntos, por lo menos, pueden contar los votos.
CRUZ.- Enfrente, Cruz Pérez Cuéllar también tiene lo suyo. Su recorrido por el estado, su posicionamiento y la cercanía que ha mostrado con distintos sectores lo convierten en uno de los rivales más serios. Pero tendrá que enfrentar un problema: construir una candidatura estatal desde Ciudad Juárez no es lo mismo que gobernar Ciudad Juárez. El resto del estado tiene memoria, intereses propios y una particular manera de observar al político fronterizo.
ESTRATEGIA.- Por eso el nombramiento de Bonilla como coordinador político estatal tiene mucho más fondo del que aparenta. No se reduce a ponerle una etiqueta partidista. Es comenzar a mover la maquinaria electoral antes de que oficialmente comience la carrera. Las estructuras que respaldaron a los distintos aspirantes panistas tendrán que dejar de especular, guardar las camisetas de los precandidatos derrotados y ponerse la camiseta del que encabece el proyecto.
ADVERTENCIA.- Bonilla tampoco puede confiarse. Ir arriba en las encuestas es una ventaja, pero también es una invitación para que todos los demás disparen. El propio alcalde lo sabe. El que va adelante recibe los golpes, pero también carga con la responsabilidad de no tropezarse solo. Hay derrotas que no necesitan adversario: basta con exceso de confianza, errores de operación o una mala lectura del momento.
PELEA.- Lo que viene será una pelea larga. Morena tendrá que definir a su contendiente, ordenar sus grupos y demostrar que sus programas sociales pueden convertirse realmente en votos en Chihuahua. El PAN deberá mantener la unidad, sumar aliados y evitar que sus propios demonios internos hagan el trabajo que Morena no pueda hacer. Y Bonilla tendrá que demostrar que puede pasar de ser un alcalde bien evaluado a convertirse en candidato competitivo en todo el estado.
REMATE.- Marco Bonilla ya está sobre el ring. Tiene experiencia, estructura, dos victorias electorales como alcalde y una esquina que comienza a organizarse. Pero enfrente están Morena, sus aspirantes, sus estructuras y un aparato nacional dispuesto a pelear cada centímetro del territorio. La campana todavía no suena oficialmente, pero los contendientes ya se están midiendo.
@@@@@
DEFINICIÓN.- En Acción Nacional todavía no termina de salir humo blanco, aunque las señales comienzan a ser bastante menos discretas. La definición de las candidaturas sigue oficialmente en la categoría de “esperemos los tiempos”, ese tiempo que sirve para que todos sepan algo, pero nadie pueda confirmarlo. Entre los panistas ya circulan escenarios suficientemente claros como para comenzar a hacer cuentas, sumar posiciones y, sobre todo, calcular quién pagará las facturas.
CAPITAL.- La expectativa dentro del panismo es que Chihuahua capital termine inclinándose por Santiago de la Peña, una posibilidad que genera una mezcla bastante peculiar de resignación y preocupación entre algunos sectores blanquiazules, particularmente porque lo consideran el aspirante con mayores dificultades para conectar con el electorado. Si esa decisión se confirma, habrá que ver quién carga con el costo político y aquí aparece inevitablemente Marco Bonilla.
COSTO.- El problema para Bonilla es que, aunque ya se perfila como el virtual candidato del PAN a la gubernatura, no llega con una hoja en blanco. También tendrá que cargar con las decisiones tomadas durante el gobierno de María Eugenia Campos, particularmente aquellas que generen desgaste o que tengan un costo electoral en determinados sectores. Ser candidato significa, entre otras cosas, heredar los aciertos de una administración, pero también recibir puntualmente las facturas de sus decisiones.
HIPÓTESIS.- El escenario que circula entre los panistas plantea una fórmula que todavía debe tomarse como hipótesis y no como decisión tomada: Santiago de la Peña para la capital y Rafael Loera como parte de una eventual compensación política. Cada posición que se entrega modifica equilibrios y mueve grupos.
EQUILIBRIO.-La eventual candidatura de Santiago podría responder precisamente a esa lógica de equilibrios internos. No necesariamente porque sea quien mejor mida electoralmente, sino porque las decisiones partidistas no siempre se construyen exclusivamente con encuestas. También pesan los grupos, las lealtades y los compromisos compensatorios.
BONILLA.- Para Marco Bonilla el escenario tiene doble filo. Por un lado, la definición le permitiría comenzar a ordenar formalmente su equipo y construir la candidatura con mayor anticipación. Por otro, tendrá que convertirse en responsable político de una serie de decisiones que no necesariamente tomó personalmente. Ahí estará una de las claves de la contienda: determinar qué tanto puede Bonilla desprenderse de la administración de Maru Campos sin renegar de ella y, al mismo tiempo, cuánto deberá defenderla para conservar unido al panismo.
POPULARIDAD.- Si la apuesta termina siendo por el aspirante menos competitivo frente al electorado, el PAN estaría jugando una partida bastante arriesgada. Una cosa es ganar la negociación interna y otra muy diferente ganar la elección constitucional. COMPENSACIÓN.- La otra variable será Rafael Loera. Si finalmente aparece dentro de la ecuación, habrá que saber qué se está compensando y a quién. Una negociación política puede parecer muy equilibrada desde la mesa donde se firma, pero cuando sale a la calle comienza a hacer sus propias cuentas.
ESPERA.- Por ahora, todo sigue en el terreno de las posibilidades. No existe todavía una definición oficial que permita afirmar que Santiago de la Peña será el candidato en Chihuahua capital ni que Rafael Loera forme parte de una fórmula de compensación. Lo que sí existe es una corriente interna que empieza a mover esas piezas y que, inevitablemente, se acelerará después del anuncio de Bonilla como virtual candidato a la gubernatura.
CONTRADICCIÓN.- La ironía es que el PAN podría estar enfrentando una paradoja bastante conocida: tener definido al candidato principal no significa tener resueltas las candidaturas secundarias. Al contrario, cuando se determina quién encabezará la gubernatura comienza la verdadera pelea por el resto donde unos buscan ganar posiciones, otros intentan evitar que las posiciones perdidas se conviertan en derrotas electorales.
REMATE.- Así que el PAN todavía no termina de repartir las cartas, pero ya hay quienes comenzaron a jugar con ellas sobre la mesa. Marco Bonilla tiene la candidatura a la gubernatura pero todavía falta saber con quiénes llegará a la contienda y, sobre todo, cuánto le costará políticamente cargar con las decisiones del grupo que hoy gobierna.
@@@@@
CAMBIO.- Los movimientos dentro del equipo de Salvador Calderón no dan tregua y ahora el turno corresponde a la Secretaría Particular, donde Fernando Martínez se incorpora al área en sustitución del segundo secretario particular, quien deja de formar parte del equipo. El relevo ya comenzó a hacerse visible y Martínez tuvo su presentación ante los regidores panistas, en una señal que difícilmente puede considerarse meramente protocolaria.
OPERACIÓN.- La llegada de Martínez tiene, además, una lectura política: su incorporación al equipo tendría como propósito fortalecer la operación electoral rumbo al proceso que se avecina y, particularmente, apoyar al alcalde en la construcción de la estructura que habrá de acompañar su proyecto de reelección. Dicho en términos llanos, la Secretaría Particular deja de ser solamente la oficina que organiza la agenda del presidente y empieza a tener también aroma de cuarto de guerra.
TERCERA.- El movimiento representa la tercera modificación en un área estratégica dentro de la administración municipal. No se trata de una casualidad administrativa ni de aquello de “aquí no pasa nada”. Algo está pasando, aunque oficialmente todo pueda presentarse como simples ajustes para mejorar el funcionamiento.
LECTURA.- Lo interesante será observar qué otros movimientos acompañan este relevo. Si Martínez llega con la encomienda de ayudar en la elección, tendrá que demostrar que una cosa es conocer los escritorios del Ayuntamiento y otra muy distinta hacer que las estructuras caminen, que los operadores respondan y que los votos aparezcan el día señalado.
SEÑAL.- La presentación inicial fue ante los regidores panistas lo que no es un detalle menor. Es una primera aproximación con quienes forman parte de la estructura política municipal y con quienes tendrán un papel relevante en la siguiente etapa. El cambio en la Secretaría Particular puede leerse como una pieza más dentro del reacomodo que Calderón está realizando para pasar de la administración al terreno electoral.
RELOJ.- La Secretaría Particular, si se trata de fortalecer el equipo, habrá de medirse en resultados; En preparar la elección y capacidad de movilización. Una cosa es cambiar funcionarios y otra, bastante diferente, conseguir que la maquinaria realmente arranque.
@@@@@
COYUNTURA.- Hay políticos que llegan a una administración para trabajar y otros que llegan con una calculadora política bajo el brazo. Pedro Villalobos parece pertenecer a la segunda categoría. Su más reciente movimiento pretende poner en jaque a Amín Corral Shaar, titular de Desarrollo Humano y Bien Común en la región sur, porque Pedrito quiere meter mano en una oficina que, hasta donde se sabe, tiene responsable.
DECISION.- No necesariamente quiere el cargo para él —eso dicen quienes conocen la operación—, pero sí estaría interesado en colocar a alguien de su absoluta confianza. Porque una cosa es no querer la silla y otra muy distinta renunciar a escoger quién se sienta en ella.
VACANTE.- La salida de Rafael Loera, el coordinador estatal de Desarrollo Humano y Bien Común —o su salida con todos los matices políticos que suelen acompañar estas despedidas— abrió una curva de aprendizaje en la estructura estatal. Ya se sabe que cuando una administración está aprendiendo quién es quién, dónde está cada escritorio y quién tiene las llaves, aparece el oportunista de rigor dispuesto a explicarles cómo funciona todo. Ahí entra Pedro, especialista en detectar ríos revueltos y, sobre todo, en calcular dónde podría estar la ganancia del pescador por lo menos en la región sur.
APETITO.- El problema es que Amín Corral no parece dispuesto a convertirse en empleado político de Villalobos. Esa sería precisamente la razón del encontronazo: Pedro pretende dirigir indirectamente una oficina que tiene una responsabilidad institucional y política considerable en la región, mientras Amín fue colocado ahí precisamente por el capital político que acumuló en la elección del 2021.
ADELANTADO.- Durante la reciente gira de la gobernadora María Eugenia Campos por Parral ocurrió una escena bastante ilustrativa. Pedro se adelantó a Amín y buscó directamente al nuevo secretario de Desarrollo Humano y Bien Común, Jesús Salvador Carrillo, para plantearle proyectos y movimientos relacionados con la operación regional. Se entrevistaron en el jardín del abuelo como para afinar detalles.
DATOS.- Entre ellos se acordó la puesta en marcha de dos nuevos centros de apoyo alimentario. Hasta ahí, todo podría parecer gestión política ordinaria, si no fuera porque el responsable regional de Desarrollo Humano y Bien Común terminó enterándose de algunos detalles después, prácticamente por el anuncio oficial. Una “cortesía” administrativa de esas que no necesitan traducción.
MENSAJE.- Más interesante todavía fue que en esa conversación habría aparecido sobre la mesa la posibilidad de modificar la titularidad de la oficina regional. Hasta ahora, nada ha ocurrido. Amín continúa en el cargo y Pedro no ha conseguido, al menos por ahora, mover la pieza. Pero el intento también comunica. Y lo que comunica este intento es que hay quien considera que la oficina puede convertirse en territorio de disputa antes que en instrumento de política social.
DEPREDADORES.- Pedro, sin embargo, no estaría solo en el apetito por esa estructura. También Arturo Rubalcaba habría viajado a la capital del estado para plantear su eventual regreso a la operación del área, después de haber sido separado del cargo en medio de constantes cuestionamientos relacionados con el manejo de recursos materiales y humanos de los llamados chalecos azules. Hasta el momento tampoco ha regresado. Y quizá sea mejor que siga así, si las razones de su salida no han cambiado.
TRIÁNGULO.- Lo verdaderamente preocupante no es que Pedro quiera colocar a uno de los suyos ni que Arturo pretenda recuperar una posición. En torno a una oficina destinada a operar programas sociales aparecen, al menos tres grupos de interés con intereses políticos distintos. Amín por un lado, Pedro por otro y Rubalcaba intentando recuperar terreno. Tres equipos, tres intereses y una misma caja de herramientas institucional. ¿No sería precisamente eso lo primero que debería ordenar la administración estatal?
ELECCIONES.- Estamos entrando en tiempos preelectorales. En estas fechas todo suma, pero también todo resta. Y lo que resta, como suele ocurrir en política, no resta una vez: puede terminar multiplicándose por dos o por tres cuando llegue la hora de cobrar facturas. Convertir una estructura social en campo de batalla interna puede ser muy rentable para quien busca posiciones, pero bastante caro para quien pretende ganar elecciones.
RIESGO.- Desarrollo Humano y Bien Común no puede convertirse en una sucursal de los grupos políticos regionales. Los programas alimentarios, los centros comunitarios y la atención social tienen destinatarios concretos y una finalidad pública. Si cada grupo pretende tener su propio operador, su propio funcionario y su propia ruta de recursos, el problema deja de ser quién ocupa el escritorio y pasa a ser quién controla la operación y es ahí donde aparece el verdadero riesgo.
DEPREDACIÓN.- Villalobos ha demostrado tener buen olfato para anticiparse a los movimientos. El asunto es que la anticipación puede confundirse fácilmente con depredación. Llegar antes que el funcionario responsable, hablar directamente con el secretario, plantear proyectos y deslizar cambios de titularidad puede ser leído como capacidad de gestión; también puede interpretarse como un intento de saltarse la estructura.
SIMULACIÓN.- Si algo debería evitar el Gobierno del Estado es precisamente la simulación de una estructura institucional mientras, por debajo de la mesa, cada grupo intenta colocar sus piezas. Porque si Amín fue incorporado por su capital político, tendrá que dársele margen para demostrarlo; si Pedro tiene proyectos, que los presente por los canales correspondientes; y si Rubalcaba quiere regresar, tendrá que explicar por qué debería hacerlo y bajo qué condiciones. Lo que no parece sensato es que todos quieran manejar la misma oficina como si fuera una piñata política.
ADVERTENCIA.- La operación social en la región sur necesita coordinación, no tres jefaturas políticas disputándose el control remoto. Si el objetivo real es preparar el terreno electoral de 2027, más vale recordar que los programas sociales pueden generar presencia, pero también pueden generar desgaste cuando la ciudadanía percibe que detrás de cada entrega, cada centro y cada recurso hay una pelea por el control político.
REMATE.- Por ahora, nada ha cambiado oficialmente: Amín sigue en su puesto, Pedro sigue haciendo sus movimientos y Rubalcaba sigue esperando que alguien escuche su propuesta. Pero las escaramuzas ya dejaron una fotografía bastante clara: en Desarrollo Humano y Bien Común hay demasiados interesados en mandar y muy pocos interesados en dejar que la estructura funcione sin dueño político.

@@@@@
VACÍO.- Lo dicho: en política los espacios vacíos no existen. Se abren durante cinco minutos y para cuando alguien quiere asomarse ya tienen dueño, candidato y hasta discurso preparado. El caso más reciente e ilustrativo está en la polémica reubicación de las salas penales regionales de Parral hacia la capital del estado, una decisión que no solamente dejó inconformes a abogados, empresarios y sectores de la sociedad parralense, sino que ahora empieza a convertirse en un apetitoso bocado para la política electoral.
OPORTUNIDAD.- Las salas fueron trasladadas a Chihuahua a petición expresa de los dos magistrados radicados en Parral, Yamil Athié y María Elizabeth Macías, mientras que la gobernadora María Eugenia Campos ha respaldado públicamente la decisión. Esa combinación convirtió un asunto originalmente judicial y administrativo en un problema político con todas las letras. MORRAL.- Cruz Pérez Cuéllar, aspirante de Morena a la candidatura por la gubernatura, ya tomó el tema y calificó la reubicación como otro duro golpe para Parral, al considerar que contradice el espíritu de regionalizar la justicia. Y hay que reconocerlo: políticamente, el discurso le quedó bastante mejor que la explicación institucional de quienes promovieron el traslado. No se necesita ser especialista en litigación estratégica para entender que defender a una región que siente que le quitaron un servicio tiene más posibilidades de aplauso que explicar las ventajas administrativas de llevarse las salas a la capital.
CENTRALISMO.- Ahí está precisamente la paradoja. Mientras el Poder Judicial intenta explicar la medida desde la comodidad operativa, la política la está leyendo desde la comodidad electoral. Y en esa cancha Cruz encontró una pelota botando frente a la portería. El argumento es sencillo: Parral pierde presencia judicial, Chihuahua concentra funciones y Morena aparece diciendo que hay que defender la regionalización. No hace falta demasiado maquillaje discursivo; basta con ponerse del lado de quien siente que perdió algo.
COINCIDENCIA.- Además, el asunto tiene otro ingrediente que vuelve más atractivo el escenario: la gobernadora no solamente encabeza el Poder Ejecutivo estatal, sino que es una de las figuras centrales del panismo rumbo al 2027. Su respaldo a la decisión permite que Morena construya una narrativa bastante cómoda: si la medida perjudica a Parral y la gobernadora la avala, entonces el aspirante opositor puede presentarse como quien viene a defender a la región. La política no inventó este guion; se lo encontró servido en bandeja.
MEMORIA.- Y eso explica por qué las fuerzas vivas de Parral han comenzado a movilizarse. Colegios de abogados, empresarios y otros sectores ya llevaron el reclamo a la capital del estado y existen recursos legales en marcha. El asunto dejó de ser exclusivamente una inconformidad de litigantes. Ahora tiene componentes sociales, jurídicos y, cada vez más, electorales hasta el punto del llamado a la resistencia civil como forma de defensa, una estrategia muy panista de los ochentas.
VENTAJA.- Cruz Pérez Cuéllar no necesita prometer una revolución judicial para aprovechar el escenario. Le basta con comprometerse a revisar la decisión, defender la permanencia de las salas en Parral y hablar de justicia cercana. Es un discurso que cabe perfectamente en una campaña y que, además, tiene una ventaja extraordinaria: no necesita demostrar todavía cómo lo hará. En el contexto de la política electoral primero se cosecha la indignación y después, si acaso, se revisa el manual de operación.
REMATE.- Así que el asunto de las salas penales ya tiene nuevo ingrediente: Cruz Pérez Cuéllar encontró el hueco y ya puso el pie en la puerta. Si alguien pensaba que la reubicación se quedaría como un asunto técnico entre magistrados y abogados, puede ir archivando esa esperanza. En política, los espacios no permanecen vacíos y mucho menos cuando hay una elección a la vuelta de la esquina. El traslado de las salas rebaso el ámbito de la decisión judicial y está llegando a bandera electoral y esto aún no comienza.
@@@@@
FIN.- Una vez definido que es Bonilla el abanderado panista a la gubernatura, ¿Quiénes si entraran en planes en el PAN de Parral para la sindicatura y diputaciones? ¿Serán moneda de cambio en una eventual alianza?





