top of page

La herencia

​
Sota, Caballo y Rey

Sota, Caballo y Rey

Dr. Fernando A. Herrera
ezgif.com-gif-maker 2.gif

Es completamente comprensible la alegría de quien recibe un apoyo en efectivo del gobierno. Sería injusto negar que los programas sociales son necesarios: la pensión para adultos mayores es un acto de justicia para quienes entregaron su vida al trabajo; el apoyo a personas con discapacidad alivia una carga familiar; las becas escolares impulsan el progreso; y el respaldo a madres solteras y jóvenes en capacitación abre oportunidades reales. Sin duda, estas transferencias alivian las carencias inmediatas de millones de familias.

Pero detrás de esa tranquilidad se gesta una tormenta financiera que, por amor y responsabilidad hacia nuestros hijos y nietos, no deberíamos ignorar.


La danza de los billones

Los números no mienten, no tienen ideología ni militan en ningún partido. La cronología del endeudamiento público en México habla por sí sola:

Ernesto Zedillo dejó deuda por:2 billones

Vicente Fox la elevó a:2.9 billones

Felipe Calderón la elevó hasta:5.9 billones

Peña Nieto la elevó hasta:10.5 billones

AMLO elevó la deuda hasta:17.4 billones

La Presidente Sheinbaum la lleva muy cerca de los:20 billones

El endeudamiento se agrava sexenio tras sexenio sin que nadie le ponga un freno. En pocas palabras: el país se endeudó desde hace tiempo, pero ahora la deuda crece más rápido porque se está repartiendo dinero que no tenemos y se pide prestado o se gasta de más, esto último se conoce como déficit fiscal.


El costo del mañana

Esa enorme deuda no va a desaparecer por arte de magia. Se está acumulando en una cuenta que inevitablemente tendrán que pagar las próximas generaciones. 

Los apoyos seguirán llegando mientras el país no alcance su límite de crédito, pero el costo será muy alto. Cada peso que hoy se reparte sin el respaldo de ingresos reales —sostenido solo con préstamos y déficit fiscal— será un peso que nuestros hijos y nietos pagarán al doble cuando apenas empiecen su vida laboral.


Aquí es donde cabe hacerse dos preguntas de fondo:

1.- ¿Es moral financiar el bienestar de hoy comprometiendo el futuro de quienes todavía no tienen voz para reclamarlo? 

2.- ¿Estamos realmente de acuerdo en recibir dinero a costa del futuro de nuestros hijos y nietos?


La realidad es cruda: para repartir dinero se necesitan más ingresos. Al no querer asumir el costo político de una reforma fiscal que aumente la recaudación —lo que restaría votos—, los gobiernos prefieren la salida fácil: gastar de más y pedir prestado. Esa es la verdadera herencia.

La Expresión Continúa...

La herencia

Sota, Caballo y Rey

Sota, Caballo y Rey

Deudas y ruinas

Sota, Caballo y Rey

Sota, Caballo y Rey

Espacio público espacio de todos; la controversia del panteón

Erik Jurado

Erik Jurado

El "Epicentro" es México.

Sota, Caballo y Rey

Sota, Caballo y Rey
Telcel 2.gif
bottom of page