Las cartas están echadas
1 de octubre de 2026

Sota, Caballo y Rey
Dr. Fernando A. Herrera

La maquinaria electoral de Morena ha comenzado a moverse rumbo a 2027 con la designación de sus 17 coordinaciones estatales. Salvo un escándalo mayor o alguna filtración que exponga vínculos con el crimen organizado en zonas de alto riesgo, estos nombres serán los candidatos oficiales en las boletas.
El arte del pragmatismo se impuso, de tajo, sobre la ideología. Para el partido oficial, el punto de partida es cómodo pero engañoso. Morena retiene estructuralmente un tercio de la intención de voto nacional. En una elección intermedia, donde la participación ciudadana suele bajar, ese porcentaje es suficiente para ganar la mayoría de los estados. Sin una oposición articulada, la verdadera guerra será interna en la mayoría de las entidades.
El primer gran síntoma de este reparto es el avance, para muchos inexplicable, del Partido Verde Ecologista. El tucán logró imponer condiciones para quedarse con posiciones clave en Nayarit, con Jasmine Bugarín, y en Baja California Sur, con Manuel Cota Cárdenas. Además, amarró Quintana Roo a través de Eugenio "Gino" Segura y obligó a Morena a ir en solitario en San Luis Potosí para postular a Ruth González Silva, esposa del actual gobernador.
Esta entrega de plazas deja a la coalición oficialista sobre una línea muy delgada y peligrosa. El gran sacrificado de la mesa de negociaciones fue el Partido del Trabajo (PT). Los liderazgos petistas se quedaron con las manos vacías. El resentimiento ya está sembrado en sus bases y la fractura podría romper la disciplina del voto en el Congreso.
Iniciando el mapa de las lealtades, un segundo bloque de candidaturas evidencia el poder real de los gobernadores. Perfiles como Lorenia Valles en Sonora avanzaron gracias al cobijo directo del mandatario en funciones. La dirigencia nacional prefirió ceder el control territorial a los gobernantes locales con tal de asegurar estabilidad en la sucesión.
Por su parte, la izquierda antigua, fundacional y tradicional recibió una cuota sumamente castigada. Beatriz Mojica en Guerrero es la única carta de este bloque con altas probabilidades de triunfo. En contraste, perfiles puros como Imelda Castro en Sinaloa y Ana Lilia Rivera en Tlaxcala asumen candidaturas en escenarios de alto desgaste político y fuerte volatilidad interna.
Para colmo, la izquierda histórica fue enviada a misiones de sacrificio en el Bajío. Nora Ruvalcaba en Aguascalientes y Santiago Nieto en Querétaro competirán en terrenos profundamente adversos. El duro arraigo del voto panista en esa región convierte sus campañas en aduanas que hoy se antojan prácticamente imposibles de superar.
El verdadero laboratorio político de 2027 se localiza en el norte. Específicamente en Chihuahua, donde el pragmatismo de la dirigencia sepultó las aspiraciones de Andrea Chávez Treviño, a pesar de que todos los careos de opinión la favorecían. El peso político de Adán Augusto López y las dudas sobre su red de financiamiento terminaron por activar un veto presidencial fulminante en su contra.
La designación del alcalde de Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, abre una grieta profunda en el morenismo del estado. Si el PT decide rebelarse y lanzar a Andrea Chávez por su cuenta, el voto se fragmentaría por completo. Este escenario de fuego amigo pavimentaría el camino a Marco Bonilla para ganar la contienda prácticamente caminando.
En Nuevo León, el panorama es igualmente sospechoso. La postulación de Clara Luz Flores, un perfil que arrastra derrotas y pasajes oscuros, parece una claudicación pactada desde el centro. Morena da la impresión de dejar pasar libremente a la esposa del actual gobernador, en un evidente favor de vuelta a Movimiento Ciudadano por su papel de esquirol en 2024.
Este pacto de impunidad informal en el norte podría consolidarse de manera definitiva si Movimiento Ciudadano decide lanzar a Luis Donaldo Colosio Riojas en Sonora. Su sola presencia en la boleta electoral bajo las siglas naranjas pondría en serio peligro la hegemonía que Morena y el gobernador Durazo creían tener asegurada.
El tablero está listo y las cartas repartidas, pero aún nadie abre juego. Hagan sus apuestas.

La Expresión Continúa...





